Hay una frase de Cristina Pardo que probablemente explique mejor que cualquier declaración de intenciones qué pretende hacer a partir de esta noche en el prime time de Antena 3: «La objetividad no existe. Lo que existe es la ecuanimidad, la justicia y la honestidad». Lo dice después de más de dos décadas pegada a la actualidad, después de incontables horas de directo, después de haber pasado por prácticamente todos los escalones posibles de la televisión informativa y justo antes de enfrentarse a uno nuevo: tener su propio programa semanal en la cadena líder.
La periodista estrena este miércoles La Mesa, su gran salto al prime time de Antena 3 tras dos décadas ligada a laSexta: «Los cambios no me asustan nada. Ahora tengo que estar a la altura de lo que se espera de mí»
Hay una frase de Cristina Pardo que probablemente explique mejor que cualquier declaración de intenciones qué pretende hacer a partir de esta noche en el prime time de Antena 3: «La objetividad no existe. Lo que existe es la ecuanimidad, la justicia y la honestidad». Lo dice después de más de dos décadas pegada a la actualidad, después de incontables horas de directo, después de haber pasado por prácticamente todos los escalones posibles de la televisión informativa y justo antes de enfrentarse a uno nuevo: tener su propio programa semanal en la cadena líder.. Se llama La Mesa y se estrena esta noche, en directo y después de El Hormiguero. No pretende ser una tertulia política al uso, tampoco un programa de entrevistas ni un espacio informativo convencional. O, al menos, ésa es la intención. Antena 3 lo define como una de sus grandes apuestas de la nueva temporada y como un formato en el que actualidad, información, análisis y entretenimiento convivirán alrededor de una mesa que no sólo da nombre al programa, sino que ejercerá de auténtico elemento narrativo.. Y Pardo está «exultante». No tanto por el salto a Antena 3 ni por aterrizar en su prime time, sino por quienes van a sentarse alrededor de esa mesa. «Voy a tener los mejores invitados que he tenido en mi vida», asegura en conversación con EL MUNDO. «Por lo que sea, la gente quiere venir a este programa y vamos a tener invitados muy potentes, muy reconocidos y muy reconocibles».. Los dos primeros ya permiten intuir el listón: Carlos Alsina y Vicente Vallés. El director y presentador de Antena 3 Noticias 2 participará en la primera de las cuatro mesas en las que se estructura el espacio, dedicada a la actualidad; mientras que el codirector de Más de Uno será el primer gran personaje que se siente frente a Cristina Pardo.. Alsina no es una elección cualquiera. Mucho menos después de la decisión que tomó al final de la pasada temporada de dejar el primer tramo de Más de Uno y concentrarse en la segunda parte del programa. «Creo que es referente de muchísima gente. Su decisión fue muy desconcertante y puede formar parte de una nueva manera de entender el éxito», explica Pardo. Y entonces lanza una comparación muy Pardo: «Creo que solamente Zidane y él han decidido dar un paso atrás cuando estaban en un momento profesional seguramente culminante».. «Me parece que tiene mucho que contar con respecto a su decisión profesional y seguro que hay mucha gente deseando escuchar qué opina él de lo que nos pasa», añade. Incluso reconoce un deseo: «Desde luego, me encantaría que colaborara en el programa, pero eso no es una decisión que tenga que tomar yo». De momento, agradece que un periodista poco amigo de la televisión y todavía menos de conceder entrevistas haya elegido La Mesa para sentarse a hablar: «Es una persona muy solicitada y le agradezco mucho que haya elegido mi programa para venir».. La elección encaja con la filosofía sobre la que Antena 3 ha construido el formato. La Mesa se dividirá cada semana en cuatro grandes bloques. El primero partirá de un asunto de actualidad, aunque no necesariamente de la noticia más importante de la jornada, sino de aquella en la que el equipo considere que puede ofrecer algo distinto: protagonistas, documentos, información propia o preguntas diferentes. El segundo estará dedicado al gran personaje de la noche. El tercero buscará trasladar al espectador situaciones, decisiones y dilemas capaces de provocar la pregunta «¿Qué haría yo?». Y en el cuarto la mesa se soltará la corbata: humor, curiosidades, historias extraordinarias y personajes inesperados.. «Ojalá sentido común todo el rato, a todas horas. Soy consciente de que hay mucha polarización. Yo creo que en La Mesa no lo vamos a ver porque no es ése el espíritu del programa». No habrá, además, un ejército fijo de tertulianos. Los colaboradores se elegirán en función de los temas de cada semana. «No van a ser siempre los mismos para nada», explica Pardo. «Al ser un programa semanal tienes más tiempo para seleccionar a la gente que viene. Serán las personas que creamos que mejor pueden hablar de los temas que hayamos elegido».. La cuestión es inevitable. En un momento en el que la política y la actualidad han conquistado buena parte de las parrillas y en el que las tertulias se han convertido casi en el nuevo entretenimiento televisivo, ¿cómo se consigue hablar de política sin convertir un plató en otro ring?. Pardo responde con dos palabras: «Sentido común».. «Ojalá sentido común todo el rato, a todas horas. Soy consciente de que hay mucha polarización. Yo creo que en La Mesa no lo vamos a ver porque no es ése el espíritu del programa», afirma. Y establece con idéntica claridad dónde coloca la frontera entre una tertulia plural y una pelea televisada: «En la educación. La buena educación y el buen ambiente».. «Yo he hecho muchas tertulias en mi vida y no hay nada mejor que el buen ambiente. Entre personas que piensen distinto, entre gente más follonera, entre gente más plana… Da igual. El buen ambiente es el secreto de cualquier tertulia. Hazme caso».. Tal vez ahí esté una de las claves del nuevo proyecto. La Mesa nace en plena explosión televisiva de los formatos de actualidad, pero quiere diferenciarse precisamente rebajando el ruido. «Para mí siempre ha tenido sentido contar la actualidad de manera directa y entretenida. Si no se me entiende y además estoy aburriendo a las ovejas, no me interesa nada», explica. «Los temas primero me tienen que interesar y luego hay que contarlos de manera sencilla y entretenida. Si puedo hacerlo rodeada de gente interesante con la que se genere un buen ambiente, mejor que mejor».. Es también la fórmula que Antena 3 quiere trasladar a una de las franjas más codiciadas de su parrilla. La cadena cerró el último curso con un 12,8% de cuota media y encadenó su quinta temporada consecutiva como líder. En prime time, además, volvió a imponerse por sexto curso consecutivo, con un 13,6%. La Mesa se incorpora ahora a esa franja como una de las apuestas con las que el canal pretende reforzar su oferta de actualidad, análisis y entretenimiento.. Cristina Pardo, en La Mesa.ATRESMEDIA. Para Pardo supone también un cambio de pantalla después de prácticamente toda una carrera vinculada a laSexta. Llegó a laSexta Noticias en 2006, pasó por Al Rojo Vivo, presentó Liarla Pardo entre 2018 y 2021 y durante los últimos cinco años compartió Más Vale Tarde con Iñaki López. Ahora sube unos pisos en el mismo edificio de Atresmedia y aterriza en Antena 3. Literalmente.. «Es verdad que he cambiado de piso. Ahora estoy en otro», bromea. Pero rebaja inmediatamente la épica del salto. «Yo soy una persona de poco vértigo. Los cambios no me asustan nada».. -¿Ni siquiera un prime time en Antena 3?. -«Cero».. Pardo asegura que no vive este movimiento como la gran consagración que podría parecer desde fuera. «He tenido muchas oportunidades y he tenido muy buena suerte en mi trabajo. Es verdad que pienso que soy una empleada muy trabajadora y quizá por eso siempre he sentido que se confiaba en mí». Por eso contempla La Mesa como «un proyecto más», aunque sabe perfectamente lo que se juega: «Ahora tengo que estar a la altura de lo que se espera de mí. Esa es la mayor presión ambiental que puedo tener».. Tampoco compra demasiado la diferencia entre fracasar a las cinco de la tarde o hacerlo a las 11 de la noche. «Para mí era igual de importante que fuera bien el programa de los domingos por la tarde en laSexta que éste. A nadie le gusta fracasar y los programas de televisión son puestos de trabajo». Y remata: «A mí me da igual que el éxito sea a las 10, a las 11 o a las cinco. Fracasos no quiere nadie y ojalá yo pueda contar pocos a lo largo de mi vida».. Eso no significa que no haya nervios.. En su despedida de Más Vale Tarde sus compañeros la definieron como «la generala», por su obsesión por controlar los tiempos y cortar a quien se eternizaba. La Mesa, reconoce, le va a obligar a desactivar un poco a esa generala. «El programa no exige tantas prisas. No es como un diario y seguramente no tendré que ejercer tanto. Pero, bueno, al final yo soy lo que soy. Tiendo a ser controladora y me gusta que las cosas estén dentro de un orden».. La prueba llegó con el primer ensayo antes de las vacaciones. «Estaba tan tensa como si me fueran a caer 10 informes de la UCO encima», recuerda entre risas. Hasta que tuvo que recordarse a sí misma que a las once de la noche probablemente no iba a caer ninguno: «Tranquilízate». «Eso es algo que he tenido que aprender estas semanas».. «Ahora tengo que estar a la altura de lo que se espera de mí. Esa es la mayor presión ambiental que puedo tener». Quizá porque Cristina Pardo lleva demasiado tiempo entrenada para que en cualquier momento caiga un informe de la UCO.. Su escuela ha sido el directo, la última hora y la política. Empezó en la radio, en Cope, antes de dar el salto a televisión, y todavía recuerda su primer boletín: «Me faltaba el aire». Años después, cuando se le pregunta qué le ha enseñado el oficio que jamás pudo enseñarle la facultad, vuelve a aquello de la objetividad.. «Probablemente, que la valoración de las noticias es mucho mejor cuanta más experiencia tienes. Que la objetividad no existe. Que lo que existe es la ecuanimidad, la justicia y la honestidad». Y otra cosa imposible de estudiar en un manual: «Muchas veces vas a tener que pensar muy rápido, reaccionar muy rápido, y eso sólo te lo enseña el día a día».. Ahora tendrá algo que hasta el momento no había tenido demasiado: tiempo. Una semana para elegir temas, buscar voces y encontrar a personas capaces de aportar algo que no esté ya repetido hasta la saciedad en cualquier tertulia. Y eso, confiesa, es lo que más la está sorprendiendo durante la preparación de La Mesa.. «La cantidad de gente que hay por ahí que es una voz interesante y de la que tú a lo mejor no te habías percatado», señala.. Y entonces vuelve Alsina. En realidad, vuelve una idea que atraviesa toda la conversación y quizá también el programa que Cristina Pardo quiere hacer. El viejo principio periodístico de que, si alguien te dice que llueve, no basta con reproducir que uno dice que llueve y otro que no: hay que abrir la ventana y comprobarlo.. Pardo lo lleva un paso más allá.. «Yo creo que al final, si consigues ser como Alsina, cuando Alsina te dice que está lloviendo, no necesitas salir fuera».. Hace una pausa.. «A eso es a lo que aspiramos todos los comunicadores».. A partir de este miércoles, a Cristina Pardo le toca intentarlo sentada a La Mesa.
Noticias de Televisión
