La directora Marin Alsop prepara en Londres el estreno de ‘Set somnis’, una colosal obra de Olivia Pérez-Collellmir que explica la vida del arquitecto de la Sagrada Familia. Leer
La directora Marin Alsop prepara en Londres el estreno de ‘Set somnis’, una colosal obra de Olivia Pérez-Collellmir que explica la vida del arquitecto de la Sagrada Familia. Leer
Croydon es un lugar bastante ajeno a la idea que cualquiera tiene de Antoni Gaudí. Croydon está en el sur de Londres, es una de las estaciones camino del aeropuerto de Gatwick y parece un lugar en transformación: hay torres de viviendas modernas y edificios de oficinas. Hay adosados antiguos y restaurantes indios baratos, restos del siglo XX. Y hay un auditorio de los 60 que no está mal como instalación de barrio, pero que no es el colmo del refinamiento melómano: hormigón visto, moqueta gris, pasillos laberínticos… Da igual: por el auditorio de Croydon circulaba en los primeros días de febrero Marin Alsop, la gran Marin Alsop a la que hemos visto en España con la London Philarmonia y la Orquesta de la Radio de Viena. ¿Qué decir de ella? Que quien se la cruza por un pasillo ve a una mujer frágil y mayor. Luego toma el mando de la música y ¡vaya presencia! Parece un tópico pero ¿qué otra cosa pensar?. Alsop estaba en Croydon en esos días de febrero porque su auditorio es el lugar en el que ensaya la London Philarmonia, una de las cinco orquestas de Londres. Y, este año, la principal tarea para la directora y sus músicos es Set somnis, una pieza de la compositora catalana Olivia Pérez-Collellmir que representará la vida de Antoni Gaudí en su centenario. Alsop y la London Philarmonia están en el proyecto junto a los coros del Orfeó Català de la Cambra del Palau, la soprano Núria Rial y la poeta Anna Gual. Todo en Set Somnis es gigante: un mínimo de 200 músicos estrenarán la pieza el 10 de junio (la visita del Papa a España) en el Palau de la Música Catalana. Habrá un segundo estreno multitudinario en algún espacio abierto de la ciudad.. Fairfields Hall se llama el auditorio de Croydon y los ensayos de febrero fueron un examen importante. Por un lado estaban Alsop y la orquesta, viejos colaboradores bien acoplados. Por el otro, la compositora Olivia Pérez-Collellmir y Galdric Santana, arquitecto y músico que actúa como comisario de Set somnis. Los terceros protagonistas eran Renee Chan y Pat Mitchell una pareja de filántropos estadounidenses y vecinos de Barcelona que, felices con su vida en la Ciutat Vella, han querido regalar a su vecinos Set somnis. La pieza aspirará a los Premios Grammy. No es un secreto.. Mitchell, Chan y Pérez-Collellmir cruzaron sus caminos hace una década, cuando la española estudiaba composición en Berklee y llegó en bicicleta a la casa de la pareja para enseñar piano a sus hijos. La profesora se convirtió en amiga de la familia, en la consejera que los animó a marchar a Barcelona después, y, ahora, en su compositora. «Nuestra música es el jazz. Charlie Parker es el músico que más suena en casa», explicó Renee Chan en Croydon. «Y somos afortunados por vivir en Barcelona y queremos devolver a la ciudad algo de lo que recibimos todos los días». Su imagen de Barcelona es tan dulce que hace sonreír. Hace sus recados a pie, en su barrio. En la farmacia le dicen: «Hola, guapa, ¿qué quieres?» y ese «guapa» la tiene maravillada. «Todo esto va a ocurrir para que la gente de Barcelona celebre a su ciudad, para que celebre a uno de sus increíbles artistas y su tradición. El ensayo me ha conmovido profundamente. No hay que ser un experto en música para disfrutarlo».. Vamos con la música.. El primer tema de Set somnis, explicó Olivia Pérez-Collellmir en Londres, «vino de la sonoridad de la lengua catalana. Escribí el primer movimiento a partir de la plegaria que me enseñó mi abuela: Bon Jesuset amorós, Buen Jesusito amoroso. Es una plegaria sin música pero de niña le cree una sonoridad. De esa sonoridad salió una melodía que también tiene que ver con con la música tradicional catalana y con el mar».. ¿Por qué siete sueños? «La analogía bíblica sale sola por los siete días del Génesis. Pero no fue un símil forzado. Pensamos en las emociones importantes en Gaudí. Galdric y yo investigamos. Tenían que estar la naturaleza, la fe, la intimidad con Dios, el duelo… Se fueron configurando siete movimientos», cuenta Pérez-Collellmir. «Gaudí dijo que no hay belleza sin dolor. Todo el dolor con el que cargó desde que enfermó de niño hizo al artista que conocemos: introvertido y obsesionado en buscar en sí mismo. El primer movimiento se pregunta cómo creó Gaudí su arquitectura desde la observación de la naturaleza. Fue un niño recluido que recibió de la naturaleza la idea de la belleza». La naturaleza está representada por la voz de una soprano, es una presencia femenina con la que dialoga Gaudí desde la voz de un contratenor, la voz blanca de un niño.. Después, llegan las demás ideas: «El segundo sueño de Gaudí es rítmico porque representa a la Barcelona industrial. El espacio y el volumen en Gaudí vienen del taller de su padre. El tercer movimiento reproduce la tensión entre el genio y el loco. Eso dijeron cuando recibió el título de arquitecto: ‘No sabemos si es un genio o un loco’. Por eso, el sueño empieza por un motete al estilo de Mozart», contó la compositora. El cuarto y el quinto movimientos vuelven a ser melodiosos y tristes porque representan la muerte de la madre, el duelo y la religiosidad. El séptimo sueño habla de la Semana Trágica y pone de su tiempo. Pero antes está el sexto movimiento, que se alza al cielo y habla de la Sagrada Familia. En ese punto, es interesante la aportación de Galdric Santana, que le ha dado una hipótesis científica a Set somnis: Gaudí proyectó la Sagrada Familia como una caja de resonancia, como un instrumento musical pensado para que sus campanadas llenaran Barcelona.. La obra, en resumen, se mueve en una tensión permanente entre «movimientos espirituales y rítmicos», explicó Pérez-Collomir. Entre lo figurativo y lo abstracto.. Olivia Pérez-Collomir (al fondo), se dirige a los músicos de ‘Set somnis’.. Una pregunta más: ¿hay músicas importantes para Gaudí que hayan empapado Set somnis? Sí pero no. «La música de Gaudí estaba marcada por su religiosidad. ¿Bach? No lo toleraba porque era protestante». ¿En serio? «Sí. Con Haydn, igual. Si buscamos en su música nos remontábamos a [Giovanni] Palestrina, a algunos coros, a música a capella. Por eso, la opening piece es una pieza a capella. Pero Lo que hicimos fue buscar música que expresara su espiritualidad en nuestro mundo», dijo la compositora en Londres. ¿Qué les salió? «Arvo Pärt».. Set somnis durará 37 minutos. En los ensayos de Croydon no estuvieron las voces, que sin duda cambiarán la textura. A falta de coros, en la obra hubo ratos en los que la música sonó a Berkley, muy cinematográfica. Hubo ratos en los que tendió a expresionista. Hubo pasajes delicados y otros en los que Pérez-Collomir, en su mesa, bailó como en una discoteca.. Es interesante ver un ensayo como el de Croydon, en el que una compositora joven se mide con una directora de orquesta como Marin Alsop, venida de la historia de la música. En Londres, Alsop respondía a las dudas de su primer violín, ajustaba las partes, era cordial pero seria. A veces, se dirigía a Pérez-Collomir para explicarle sus decisiones. La compositora escuchaba en un estado de tensión y euforia. Cuando terminó el ensayo, parecía recién llegada del gimnasio.. Alsop, en cambio, se dejó caer por una zona de estar del auditorio y está tranquila, contenta, simpática a su manera un poco socarrona. ¿Qué sabe de Gaudí la discípula preferida de Bernstein? «Le gustaba mucho controlar su arte, ¿verdad? Sabía lo que quería. Dejó instrucciones sobre lo que había que hacer después de su muerte. Así que espero que se sienta honrado con este proyecto. No se trata de imitarlo, sino de ser fiel a su esencia. He conocido a mucha gente con un conocimiento profundo sobre Gaudí, sobre su época y sobre sus colegas y colaboradores. Tengo muchas ganas de volver a Barcelona y volver a ver Gaudí con la comprensión profunda de su arte que he reibido».. -Es usted una persona creyente?. -Soy una persona espiritual. Me gusta el Papa.. «Creo que si la gente se emociona, si los barceloneses sienten que hemos traído a la vida a Gaudí de una manera que les conmueva, todo esto habrá merecido al pena. La música es eso, un lenguaje universal. Todos podemos conectar. Nacemos con la música. Antes que hablar, cantamos. La música nos une».. El primer ensayo de Croydon ocupó una tarde-noche de viernes. A la mañana siguiente, Pérez-Collellmir estaba en la orilla sur del Támesis, más cerca del Barbican que de Fairfields Hall. Allí estaba su hotel. Según cuenta, se desveló a medianoche y salió a andar por la orilla con sus siete sueños.
Música // elmundo
