Seguir leyendo
De los clubs de lectura, al teatro en la calle y los videojuegos, la cultura vuelve a ser un lugar para encontrarnos
Cultura. De los clubs de lectura, al teatro en la calle y los videojuegos, la cultura vuelve a ser un lugar para encontrarnos. El Réquiem de Mozart dentro del Festival Poetas en Madrid.Inés Arcones. ¿Qué pasa cuando la cultura deja de ser algo que consumimos solos y vuelve a convertirse en algo que hacemos juntos? De las series y los videojuegos a los conciertos, los clubes de lectura o el cine, hablamos de esa necesidad de compartir lo que vemos, escuchamos y leemos y de cómo, frente a una oferta cultural infinita y cada vez más individualizada, vuelven a cobrar fuerza las experiencias que generan comunidad. La cultura también puede ser una forma de encontrarnos, ocupar el espacio público y construir vínculos.. Esa idea está detrás de proyectos como Dios me puso sobre la ciudad como al tábano sobre el caballo para que no se duerma ni amodorre, de Jacobo Cayetano, Javi Cruz y Fernando Gandasegui, que se celebrará en Madrid el 3 de octubre dentro del ciclo Plazas y Performances, o Réquiem por Lorca, de Maral Kekejian y Pepe Olona, que llevará una ceremonia colectiva de duelo a las calles de Granada del 15 al 18 de octubre, en el aniversario del asesinato de Federico García Lorca. También participa Miquel Valls Colomer, de Agost Produccions, que trabaja desde hace años en llevar la creación a la calle y a espacios no convencionales para hacer del público parte activa de la experiencia.. ¿Cómo escuchar La culturra?. En tu plataforma de podcast favorita:. Spotify | Apple Podcasts |. Si tienes quejas, dudas o sugerencias, escribe a defensora@elpais.es o manda un audio a +34 649362138 (no atiende llamadas).. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Podcast. Cultura. Poesía. Literatura. Cine. Videojuegos. Teatro. Performance. Arte. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
EL PAÍS
