Katie Dippold llevaba casi 20 años macerando la idea de una serie de difícil encaje. Tanto confiaba en ella que se presentó en una entrevista de trabajo para Parks and Recreation con el guion del piloto de lo que años después se convertiría en La maldición de Widow’s Bay, la atípica serie que ha acabado arrasando en la gala de los Emmys. La nueva perla de Apple TV, un peculiar cóctel de humor y terror en una isla ficticia de Nueva Inglaterra, terminó la noche con seis premios grandes que sumar a los ocho de la gala técnica de la semana pasada, incluyendo el de mejor comedia. Son 14 estatuillas en total que la convierten en la comedia más premiada de la historia de los Emmy, por delante de The Studio, también de Apple, la indiscutible triunfadora de la velada.
La comedia de Apple TV suma 14 galardones y el drama de HBO consigue un hito que solo había alcanzado Mad Men en las últimas décadas
Katie Dippold llevaba casi 20 años macerando la idea de una serie de difícil encaje. Tanto confiaba en ella que se presentó en una entrevista de trabajo para Parks and Recreation con el guion del piloto de lo que años después se convertiría en La maldición de Widow’s Bay, la atípica serie que ha acabado arrasando en la gala de los Emmys. La nueva perla de Apple TV, un peculiar cóctel de humor y terror en una isla ficticia de Nueva Inglaterra, terminó la noche con seis premios grandes que sumar a los ocho de la gala técnica de la semana pasada, incluyendo el de mejor comedia. Son 14 estatuillas en total que la convierten en la comedia más premiada de la historia de los Emmy, por delante de The Studio, también de Apple, la indiscutible triunfadora de la velada.. La música de David Fleming -premiado también, por cierto, con un Emmy- sonó hasta la saciedad durante toda la ceremonia. Por el escenario del Peacock Theater de Los Angeles desfilaron Kate O’Flynn y Stephen Root como mejores actores secundarios en la categoría de comedia, Dippold como mejor guionista y Hiro Murai por su trabajo como director. Y, por supuesto, el gran ganador de la noche, un Matthew Rhys que hizo historia con un doblete como mejor actor de comedia y de serie limitada -por La bestia en mí-, lo que, sumado a su triunfo como mejor actor de drama por The Americans en 2018, le convierten en el único actor en haber logrado la triple corona.. La otra gesta la firmó The Pitt(HBO), que aspiraba a ser la primera serie desde Mad Menen ganar el trofeo de mejor drama en sus dos primeras temporadas. Lo logró, imponiéndose a Hacks, Abbott Elementary, Margo tiene problemas de dinero, The Bear, Nadie quiere esto y Solo asesinatos en el edificio. Noah Wyle también hizo buenos los pronósticos, llevándose el premio a mejor actor de drama por segundo año consecutivo, en una serie que muchos ya consideran de culto.. Noah Wyle, protagonista de The Pitt, con sus dos Emmy.AP. Pluribus, la creación de Vince Gilligan, también firmó un estreno prometedor en sus primeros Emmys, con cinco premios en total. Rhea Seehorn ganó su primera estatuilla a la mejor actriz de drama, tras haber sido ignorada en tres ocasiones por Better Call Saul, también creación de Gilligan, ganador del mejor guion de drama.. Sally Field obtuvo su primer Emmy en 19 años como mejor actriz protagonista de una serie limitada por Criaturas luminosas, de Netflix. No fue la única en hacer historia. Jean Smart no falló y completó el ansiado pleno: cinco de cinco premios, uno por cada temporada de Hacks y un total de ocho a lo largo de su carrera, igualando a leyendas como Julia Louis-Dreyfus y Cloris Leachman. La veterana actriz de 75 años se llevó una de las ovaciones de la noche.. Allison Janney también es una diosa de los Emmy. Protagonizó una de las pocas sorpresas de la noche en una categoría que apuntaba a Katherine LaNasa por The Pitt. Su papel secundario enLa diplomática convenció a los miembros de la Academia de Televisión, ayudando a engordar un palmarés de impresión. Ya son ocho Emmys los que tiene en sus vitrinas, los mismos que Smart.. La mejor serie limitada fue para DTF St. Louis, otro producto de HBO que logró imponerse a la segunda temporada de Beef, el thriller dramático y enrevesado de Netflix.. Stephen Colbert pudo ponerle el broche de oro a su brillante trayectoria televisiva con un segundo Emmy por The Late Show With Stephen Colbert, poco más de un año después de que CBS confirmara la cancelación de su programa tras 11 temporadas. Y, como era previsible, Harrison Ford volvió a quedarse con el casillero en blanco.. A sus 84 años aspiraba a hacerse, por fin, con un premio de calado. El protagonista de Blade Runner solo tiene una nominación al Óscar -a mejor actor por Unico testigo (1985)-, que perdió, y su primera nominación al Emmy le llegó en 2025, a los 83 años, por su papel secundario en Shrinking. Stephen Root le amargó los sueños de grandeza.. Para Apple TV fue la mejor noche de su historia, con más premios que el resto de plataformas, un hito que hasta ahora no había logrado y que la mete en un grupo muy selecto. Desde 2003, solo otras dos cadenas han logrado el mérito de obtener la mayor cantidad de premios Emmy en un mismo año: HBO y Netflix.. La ovación de la noche fue para Michael J. Fox, galardonado con el Bob Hope Humanitarian Award por sus «contribuciones transformadoras a la investigación y divulgación del párkinson», la enfermedad que padece desde los 29 años. Es una distinción muy poco frecuente que en 24 años solo se ha entregado seis veces. Hubo homenaje y despedida, además, para Dolly Parton, la artista fallecida el 25 de agosto de 2026, a los 80 años, tras una breve batalla contra el cáncer que había mantenido en privado.. Michael J. Fox, galardonado con el Bob Hope Humanitarian Award.AP. Fue lo más destacado de una de las galas más previsibles e inofensivas que se recuerdan en los Emmy, sin recados para Donald Trump o su gobierno, polémicas notorias o salidas de tono de ningún tipo, una velada insulsa de principio a fin presentada por Mariska Hargitay, la actriz conocida por su papel en Law & Order: Special Victims Unit.
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