¿Cómo describir lo que se vivió en el programa de anoche de La isla de las tentaciones? ¿Una bacanal? ¿Una orgía individual (por paradójico que suene)? ¿Un festín erótico festivo? En realidad, lo que se vivió anoche en La isla de las tentaciones es lo que hemos vivido en ediciones anteriores. La diferencia, que en esta ha llegado tarde y de golpe.
La isla de las tentaciones ha hecho pleno: una televisión volando por los aires, una hoguera de confrontación, la infidelidad de la arrepentida y… ¿un trío? Desde la cuarta edición del reality no se había producido tan magno momento
¿Cómo describir lo que se vivió en el programa de anoche de La isla de las tentaciones? ¿Una bacanal? ¿Una orgía individual (por paradójico que suene)? ¿Un festín erótico festivo? En realidad, lo que se vivió anoche en La isla de las tentaciones es lo que hemos vivido en ediciones anteriores. La diferencia, que en esta ha llegado tarde y de golpe.. Anoche cayeron los que prometieron amor eterno, los que entendían lo que sentían, los que lloraron, los que se mosquearon con lo que hicieron sus parejas, los que se rajaron… Sí, Atamán podría haber sido el gran protagonista de esta edición de La isla de las tentaciones. El hombre que podría haber devuelto al reality un trío después del de Álvaro Boix en la cuarta edición de La isla de las tentaciones, pero no. Atamán se rajó. Cuando vio que la cosa empezaba a dejar de ser una broma y empezaba a convertirse en una realidad se levantó de la cama a tal velocidad que pareció que le habían puesto un petardo en el culo.. ¡Ay, Atamán! Manolete, si no sabes torear, ¿pa’ qué te metes? Fue de fantasmón cantando Felices los cuatro y prometiéndoselas de muy machote. «Hemos cantado felices los cuatro porque estábamos felices e igual acabamos estando felices de verdad», dijo fuera de cámaras cuando el cuarteto se separó.. Pero cuando Jokebed e Irini se lo tomaron en serio, empezaron a besarse entre ellas, a llamar la atención de Atamán, a ponerle la miel en los labios, a jugar y se fueron corriendo a la habitación, Atamán se creyó muy valiente, pensando que serían ellas las que pondrían el freno. Ni mucho menos, Irini y Jokebed querían pasárselo bien y Atamán picó a la primera, pero cuando se encontró con las dos encima, besándose entre ellas, jugueteando con él… ¡Arriba! Se levantó cual resorte y huyó de la habitación como si no hubiera un mañana. Y todo quedó en un quiero y no puedo, al menos el trío, porque lo que parecía que iba a ser el momentazo de la edición se quedó en prácticamente la nada al ver lo que hicieron el resto. Sí, el resto.. Si la semana pasada vivimos el momento espejo entre Yuli y Lucas en el que la argentina se daba cuenta o, al menos, eso parecía, de que el error lo estaba cometiendo ella al acercarse a Óscar, mientras Lucas lo único que le repetía una y otra vez era que la amaba, anoche todo quedó en el olvido.. El lunes, en la tercera hoguera de esta edición, Yuli se quedaba destrozada al comunicarle Sandra Barneda que no podía ver imágenes de Lucas como castigo por haberse saltado las normas durante el espejo. Yuli se derrumbó por completo. Repetía una y otra vez que quería verle, que estaba segura de que Lucas lo estaba pasando mal, que no quería hacerle daño, que no sabía por qué se acercaba a Óscar cuando ella realmente quería a Lucas. Y nos la creímos. Al menos, yo me la creí. Todo era mentira, ¿un papel?, ¿una excusa?, ¿una manera de justificarse?. Porque si no era nada de esto que alguien me explique lo que sucedió en la fiesta de después de esa hoguera. Yuli cayó con el equipo completo. La primera noche de vuelta de la hoguera pidió a Óscar que durmiera con ella porque no quería estar sola. La segunda noche, Yuli cayó en la tentación. Sí, terminó acostándose con Óscar. «Me dejé llevar, llevo muchos días dándole vueltas en la cabeza y pasó», confesó detrás de cámaras. La verdad acababa de salir.. ¿Y Lucas? Pues Lucas intentando sobrevivir. Intentando no derrumbarse, intentando disfrutar en las fiestas, intentando no dejarse llevar por los nubarrones negros que aparecen siempre en La isla de las tentaciones. Ni una lágrima, pero tampoco pasarse un pelo. Y repetir siempre que puede que el amor de su vida es Yuli. Y Yuli, mientras tanto, pim, pam, pum, toma Lacasitos.. Fue el segundo asalto y el segundo golpe de la noche —no contamos los de Leila y David porque ya literalmente son la pareja de esta edición—. Pero, como se suele decir, no hay dos sin tres. Y, por muy difícil e increíble que nos pueda parecer, la que cayó así, sin que nadie lo esperase, fue Alba.. Después de ver a David torturarse y romperse relatando a Sandra Barneda las consecuencias de su rotura de pene tras las palabras de Alba a Álex en el jacuzzi sobre cómo le gustan a ella las relaciones sexuales («guarras») y cómo son las que mantiene con su novio («cariñosas, dulces, con amor»), lo peor que se podía ver era a Alba cayendo con Álex. Y así fue. Se marcharon todas sus compañeras a la cama y ella se quedó en el jacuzzi. Álex supo jugar sus cartas, tocó la tecla que había que tocar y Alba terminó cayendo. No quiero pensar cuando David vea las imágenes. No me quiero imaginar a dónde va a lanzar la tablet. No me quiero imaginar a Sandra Barneda intentándole consolar.. «No te puedes preocupar de lo que no puedes controlar», le decía David a Christian en las hamacas de la piscina. Pues ahora le va a tocar ponerlo en práctica y va a ser complicado que se aplique su propio consejo, pues mientras Alba se dejaba llevar, David caminaba por Villa Montaña como un alma en pena.. Y para pena la de Mar, aunque entenderla es como intentar hacer un puzzle de 5.000 piezas. El disgusto de Mar, el cabreo con su novio, es el mejor ejemplo de que a veces la mente juega muy malas pasadas. Christian no ha hecho absolutamente nada. En el primer programa de esta edición parecía ser el que más animado llegaba. Le duró lo que dura la ceremonia de la primera cita. En cuanto vio la cara de Mar, el cabreo de Mar, el mosqueo de Mar, se le bajó la libido y no le volvió a subir, aunque Ainhoa, su tentadora, lo intentó de todas las maneras posibles.. Pues Mar se montó un drama que alcanzó su cénit en las hogueras del lunes, la cual llegó hasta a abandonar. Se fue a su habitación y, como ya hiciera Julia en su momento, se convirtió en su torre de la princesa de las lágrimas. Lloraba y lloraba sin parar. Y apareció Sandra Barneda dándoles la posibilidad de poder ver a través de una pantalla de televisión a sus novios durante 10 minutos. Ganó Mar y allá que fue.. Literalmente, en las imágenes que Mar vio, a Christian únicamente se le ve hablando en la cama con Ainhoa con el cojín en la boca. Es decir, no se le entendía absolutamente nada, pero la mente de Mar volvió a emitir su propia película. ¿Cómo acabó Mar? Mandando a donde Cristo perdió el mechero la televisión. Le dio tal meneo que Sandra Barneda tuvo que hacer un acto de auténtica contención para no lanzarle la chancla en modo madre. Arrodillada, suplicando a Sandra Barneda, le pidió una hoguera de confrontación. Una hoguera sin ningún sentido, pues lo que Mar le recriminaba a Christian es lo mínimo que puede hacer uno en La isla de las tentaciones sin convertirse en Julia.. «Chica, esto es La isla de las tentaciones. No haber venido», le dijo más de una vez Christian durante su hoguera de confrontación. Y mira, más razón no podía tener, porque si Mar esperaba que La isla de las tentaciones iba a ser como un retiro espiritual es que Mar no ha estado en este mundo desde hace ocho años. Ahí nos dejó la cosa La isla de las tentaciones. Hasta el lunes no sabremos qué ocurre con esta pareja, pero todo huele a que se convertirán en otra pareja más diciendo adiós al reality porque uno de ellos no logró entender el reality.
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