Hace tres días no tenían ni sillas ni ordenadores. Todavía no está terminado el despacho de su máximo responsable, buena parte de las instalaciones siguen en obras y el plató desde el que este jueves comenzará a emitir La Séptima se ha convertido en la prioridad absoluta de una carrera contrarreloj. Pero a José Miguel Contreras no parece preocuparle demasiado que su nueva televisión nazca a medio construir. O, al menos, no tanto como la posibilidad de perder una oportunidad que considera histórica. «Mañana habrá un momento histórico para la profesión y para la democracia», ha asegurado este miércoles durante la presentación definitiva de la cadena.
La nueva cadena esculpida por José Miguel Contreras arranca este jueves con 20 millones de inversión, 400 empleos vinculados al proyecto y una herramienta demoscópica para medir el impacto de la campaña electoral. Javier Ruiz promete una televisión que no será «un monólogo a cuatro voces»
Hace tres días no tenían ni sillas ni ordenadores. Todavía no está terminado el despacho de su máximo responsable, buena parte de las instalaciones siguen en obras y el plató desde el que este jueves comenzará a emitir La Séptima se ha convertido en la prioridad absoluta de una carrera contrarreloj. Pero a José Miguel Contreras no parece preocuparle demasiado que su nueva televisión nazca a medio construir. O, al menos, no tanto como la posibilidad de perder una oportunidad que considera histórica. «Mañana habrá un momento histórico para la profesión y para la democracia», ha asegurado este miércoles durante la presentación definitiva de la cadena.. A las 12.00 horas de este jueves 5 de noviembre se pulsará el botón rojo, como el de las pruebas de la bomba atómica. Verónica Sanz dará el pistoletazo de salida a una nueva televisión privada en abierto que llega en plena campaña electoral, con una inversión de 20 millones de euros, una parrilla prácticamente íntegra en directo y una declaración de intenciones que no deja demasiado espacio a las interpretaciones: disputar la conversación política y ocupar el espacio progresista que, según sus impulsores, ha desaparecido prácticamente de la televisión privada española.. «En el sector público hay más pluralismo que en el privado», ha afirmado Contreras, que no ha escondido el posicionamiento ideológico del proyecto, aunque ha insistido en su vocación de defender los valores democráticos y rechazar las visiones radicales. Su diagnóstico del mercado televisivo es contundente: «El espacio progresista en el mundo audiovisual prácticamente ha desaparecido».. Y para intentar recuperarlo, La Séptima tendrá que enfrentarse a dos gigantes. Atresmedia y Mediaset, los grupos que dominan la televisión privada española y que, según los cálculos expuestos por Contreras, han acumulado cerca de 3.000 millones de euros de beneficios en los últimos diez años.. «Nosotros somos un barquito», ha reconocido el empresario y productor, que ha identificado a Andrés Varela como el principal respaldo económico del proyecto. «Es nuestro Polanquito», ha dicho con sorna, en referencia a Jesús de Polanco, fundador de Prisa.. La comparación no es menor. Tampoco las cifras. La cadena contempla una inversión de 20 millones de euros que, según ha explicado Contreras, espera recuperar a largo plazo. Su previsión pasa por asumir pérdidas durante los primeros ejercicios, alcanzar el equilibrio a partir del tercero y comenzar entonces a recuperar lo invertido.. El proyecto, además, supone la incorporación de 110 periodistas, 60 colaboradores y más de un centenar de técnicos de la empresa Toobogan. Contreras ha situado en unos 400 los puestos de trabajo vinculados a la puesta en marcha de la cadena.. Sin embargo, la principal novedad anunciada este miércoles no está únicamente en los platós, los presentadores o los millones invertidos. Está en las elecciones generales y en la intención de La Séptima de convertirse en un actor relevante durante la campaña.. Javier Ruiz, director editorial de la cadena, ha anunciado la puesta en marcha de La recta final, un dispositivo de seguimiento demoscópico que funcionará desde el primer hasta el último día de campaña y que permitirá analizar cómo afectan los acontecimientos políticos a la intención de voto.. Según ha explicado, el sistema contará con una muestra que podría superar las 16.000 entrevistas. «La demoscopia que traemos es sencillamente impresionante», ha asegurado.. La intención es ofrecer una lectura mucho más inmediata de los movimientos electorales, sin esperar a la publicación de los sondeos convencionales. Ruiz ha puesto como ejemplo el impacto que podría tener una dimisión ministerial: «Qué impacto tiene la dimisión de Puente no puede esperar al domingo, tiene que ser hoy».. El periodista considera que este seguimiento será una de las principales apuestas de la nueva televisión durante la campaña. Y ha dejado claro que su ambición va bastante más allá de conseguir una cuota de pantalla suficiente para sobrevivir.. «Venimos a importar, a marcar la conversación, a que deje de ser un monólogo a cuatro voces», ha reivindicado, discrepando incluso del discurso más prudente de Contreras.. La precipitación del estreno tiene mucho que ver precisamente con las elecciones. El adelanto electoral ha obligado a acelerar un proyecto que inicialmente contemplaba un despliegue progresivo. La cadena ha tenido que construir prácticamente al mismo tiempo su estructura, su programación y sus instalaciones.. Contreras, que ya participó en el nacimiento de laSexta, ha recordado que aquel estreno tampoco estuvo exento de dificultades. «El día del estreno hicimos 13 negros y era una parrilla pregrabada. Y mañana La Séptima nace con todo en directo».. La diferencia, por tanto, es considerable. Y el riesgo técnico, también. «Pediremos todas las disculpas que hagan falta a los espectadores», ha advertido. Ruiz ha secundado esa petición de comprensión: cada transición entre programas, ha explicado, supone por ahora un desafío técnico.. La primera en enfrentarse a ese desafío será Verónica Sanz. La periodista, que abandonó laSexta para incorporarse al nuevo proyecto, abrirá las emisiones con El pulso, un programa que comenzará a las 12.00 horas y que pretende explicar las claves de la actualidad con entrevistas, analistas, grandes pantallas y conexiones en directo.. «Hace dos meses cerré una etapa para irme a donde hubiera acción. Y la acción está en La Séptima», ha asegurado.. A las 14.55 llegará una de las peculiaridades de la programación: El relevo. Los presentadores de los diferentes espacios coincidirán durante unos minutos en pantalla para intercambiar información, comentar la actualidad y dar continuidad a la emisión. Una fórmula que recuerda inevitablemente a aquellos relevos televisivos entre Sálvame y los informativos de Pedro Piqueras, aunque aquí convertidos en parte de la identidad de la cadena.. Después tomará el mando Sarah Santaolalla. La analista, que también codirigirá su programa, ha prometido información, entrevistas, opinión y humor, además de una exclusiva que ha dejado anunciada para el jueves: «Vamos a tener la entrevista del momento, con una persona esperada». No ha desvelado su identidad.. Santaolalla tampoco ha esquivado las dificultades del estreno. «Llevo cuatro semanas con los nervios a flor de piel», ha reconocido, antes de lanzar una de las frases más contundentes de la presentación: «Nos podrán llamar muchas cosas, pero no vagos. Vagos, otros».. A las 17.00 horas, Rocío Delgado se pondrá al frente de Sobre la mesa, un espacio que combinará actualidad, debate, salud, bienestar y cultura. «Hacer periodismo es algo revolucionario. Respetar la diversidad, tener una mesa plural es algo revolucionario», ha defendido.. A continuación llegará La diana, con Noor Ben Yessef, que ha reivindicado una información menos sometida al titular político y más pendiente de las personas. «Me gusta incomodar y que me incomoden», ha advertido. Su propuesta tendrá un tono más sosegado, aunque con la actualidad en directo como columna vertebral.. Y por la noche será el turno de Javier Ruiz, que presentará La última hora, el gran espacio informativo de la cadena, con el que pretende combinar lo urgente, lo viral, lo social y las historias humanas.. El fin de semana, sin embargo, la nueva televisión cambiará de registro. La información política seguirá presente, pero compartirá protagonismo con el entretenimiento, la conversación y el humor.. Luján Argüelles conducirá Fin de semana, un espacio de entrevistas y análisis que buscará alejarse de la crispación. «No queremos vivir en los márgenes ni en las trincheras», ha asegurado la presentadora, que ha defendido una televisión capaz de escuchar a quienes piensan diferente y de fiscalizar a todos los poderes, no únicamente al Gobierno.. Su planteamiento conecta con una de las tensiones que tendrá que resolver La Séptima: cómo combinar una identidad progresista explícita con la voluntad de atraer a una audiencia ideológicamente plural.. Después llegará Héctor de Miguel, Quequé, con La comedia nacional, tres horas de directo los sábados y domingos, de 14.00 a 17.00 horas, con colaboradores como Ignatius Farray y La Quinqui.. «La comedia nacional es el bar de la cadena», ha resumido el humorista, que ha prometido repasar la semana con sátira, entrevistas y una buena dosis de irreverencia.. A las 17.00 horas tomarán el testigo Alba Carrillo y Marta Márquez con Fuera de control, cuatro horas de entretenimiento y actualidad que incluirán entrevistas, cultura, sociedad y una sección denominada El indignómetro, en la que los participantes podrán explicar durante un minuto aquello que les indigna.. La cadena también recuperará el cine de los sábados por la noche acompañado de debate, una propuesta inspirada en el histórico La clave. Ruiz ha precisado que este formato no estará disponible desde el primer fin de semana, sino que llegará previsiblemente durante la segunda o tercera semana de emisiones bajo el título La Séptima pantalla.. La gran incógnita es si una cadena que nace con recursos muy inferiores a los de sus competidores, en medio de una campaña electoral y con buena parte de sus instalaciones todavía sin terminar, conseguirá convertir esa ambición en una alternativa real para los espectadores.. La Séptima ya había fijado como aspiración alcanzar un 2,2% de cuota de pantalla en 2027. Un objetivo que exigirá hacerse un hueco en un mercado dominado por operadores consolidados, con hábitos de consumo muy arraigados y una competencia especialmente intensa en los espacios de actualidad.. Contreras ha pedido paciencia. Ruiz, ambición. Santaolalla, trabajo. Y Luján Argüelles, una conversación que no se convierta en una trinchera.. Cada uno ha dibujado una televisión diferente, pero todos han coincidido en algo: mañana comenzarán a emitir sin tenerlo todo preparado.. «Es divertido verlo, pero horroroso si tienes que trabajar aquí», ha reconocido Contreras.. Ruiz ha preferido cerrar la presentación con una promesa que, en realidad, resume el verdadero examen al que se someterá la nueva cadena a partir de este jueves: «Sólo prometemos que no nos vamos a convertir en esto que venimos a cambiar y que venimos a combatir».. A las 12.00 horas, cuando se enciendan las cámaras, empezará a comprobarse si ese propósito puede sobrevivir al directo, a las audiencias y a la política. Y, antes que nada, si el plató aguanta sin irse a negro.
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