El emprendedor treintañero al frente del detector de texto escrito por inteligencia artificial más fiable, que se llama a sí mismo «el barrendero de la bazofia de internet», responde a las objeciones planteadas a su herramienta estos días Leer
El emprendedor treintañero al frente del detector de texto escrito por inteligencia artificial más fiable, que se llama a sí mismo «el barrendero de la bazofia de internet», responde a las objeciones planteadas a su herramienta estos días Leer
El 29 de julio, en Ciudad de México, la presidenta del jurado anunció que la decisión había sido unánime. «Fuimos barajando nombres y títulos y, de alguna manera u otra, la novela se fue perfilando como la ganadora», explicó la mexicana Cristina Rivera Garza, que había deliberado con la ecuatoriana Mónica Ojeda y la argentina Selva Almada. El ganador del primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, dotado con 22.905 dólares, apareció en pantalla desde Perú. Se trataba del desconocido David Silva Rojas, un abogado de Ica -ciudada situada a 300 kilómetros al norte de Lima- que dice haber vivido cerca de 20 años en Japón (algo que nadie ha podido comprobar aún). Las bases exigían declarar que la obra no se había escrito, ni en todo ni en parte, con inteligencia artificial.. Casi tres meses después, El País ha revelado que tres de sus periodistas habían sometido unas 26.000 palabras de Donde el agua trabaja, la novela de Silva Rojas, a un detector de IA. ¿Resultado? Un 99%. En respuesta, su gira española se ha suspendido. El autor niega su uso, según ha informado su editorial, que ha abierto una revisión.. No era el primer caso. En septiembre, una cuenta anónima de X pasó por el mismo detector, Pangram, varios pasajes de C’était ça ou mourir, la novela de Thélyson Orélien que Grasset se llevó en una subasta muy disputada, y obtuvo casi siempre un 100%. Y el 21 de octubre, su sello quebequés, Boréal, rompió con el autor cuando un análisis externo encontró etiquetas de IA en los metadatos de algunos de sus borradores.. La diferencia entre un caso y otro es que con Silva Rojas el acusado ha sido también el detector. En columnas y en hilos de X, escritores y lectores le han reprochado de todo, desde los textos antiguos que supuestamente clasificaría como artificiales hasta cómo la introducción de una única coma en un texto puede cambiar su veredicto, y se han preguntado qué significa de verdad ese 99 %.. Detrás de Pangram está Max Spero, un treintañero que trabajó en Google y fundó la empresa en Nueva York en 2023 con Bradley Emi, su compañero de Stanford, que venía de Tesla. Él mismo se llama «el barrendero de la bazofia de internet», según contó en julio The New York Times, que cifraba en 120.000 sus usuarios mensuales, frente a 2.700 un año antes. Un estudio de la escuela de negocios Booth, de Chicago, lo situó en 2025 como el menos propenso de cuatro detectores a tomar a un humano por una máquina.. Spero ha atendido a las preguntas de este periódico por escrito.. Pangram dio un 99 % de IA a la novela de Silva Rojas, y The Guardian escribió que a la de Orélien le daba «una probabilidad del 100 %». ¿Qué mide de verdad ese número?. Una puntuación como un 99% en el panel de Pangram indica el porcentaje del texto que se marca como generado por IA, no lo seguros que estamos de que lo sea. Así que el 99 % significa que Pangram ha marcado como generadas por IA alrededor del 99 % de las palabras del documento, evaluadas en el contexto del texto que las rodea. Pangram muestra la confianza, es decir, lo seguro que está de una predicción, por cada fragmento de texto, que en Pangram 4 suele tener un mínimo de dos frases. La confianza se da como alta, media o baja, no con un número.. Un amigo me cuenta que a gente que conoce le han salido al 100% de IA en Pangram trabajos de hace 25 años. Usted ofrece 1.000 dólares a quien le enseñe un libro así. ¿Los ha cobrado alguien?. Nadie ha intentado cobrar esa recompensa.. Una tuitera cuenta que cambiar una coma por un punto llevó su texto del 36% de IA al 100% humano. ¿Cómo puede pesar tanto una coma?. Pangram analiza la relación entre las palabras para estimar la probabilidad de que una frase la haya generado una IA. En los textos cortos, cada parte del texto pesa más en el resultado, así que cambiar una sola cosa pequeña puede a veces darle la vuelta. En nuestra última versión, Pangram 4.1, hemos hecho cambios para que al modelo le afecte menos la puntuación, y eso debería hacer que, a partir de ahora, estos vuelcos drásticos de la etiqueta sean menos frecuentes.. Le dijo a ‘The Atlantic’ que las tripas de Pangram son «bastante ininterpretables». Inténtelo en una frase. Si la IA aprendió a escribir leyéndonos a todos, ¿por qué no escribe como nosotros?. Es una creencia extendida que, como las IA escriben igual que los humanos, lo que producen acabará siendo indistinguible de la escritura humana. Pero en realidad las IA no son como los humanos. Están entrenadas para ser asistentes serviciales que siguen instrucciones, y eso limita su escritura a un abanico estrecho de opciones que un algoritmo puede detectar. Como se las entrena para ajustarse a unas preferencias concretas, los modelos de lenguaje escriben de una manera claramente distinta a la de los humanos, y eso hace posible detectar la IA.. Si el corrector de estilo de un libro usó IA, ¿dirá Pangram que ese libro está escrito con IA? ¿Dónde está la frontera entre ayudar y escribir?. Una edición con IA haría que se marcara un pequeño porcentaje del texto como IA o como asistido por IA. Pangram 4.1 sabe distinguir entre un texto editado con IA y uno generado por IA, y cuando no está seguro tiende a inclinarse por lo humano.. Pangram dio también un 97% a las respuestas de Silva Rojas en una entrevista y un 80% a un texto autobiográfico suyo. ¿Y si confunde su estilo con el de una máquina en todo lo que escribe?. Hasta ahora no hemos visto ningún caso así. Una forma sencilla de comprobarlo es analizar cualquier texto suyo publicado antes de ChatGPT.. ¿Qué dice Pangram de una novela escrita en otra lengua y traducida con IA?. Por ahora consideramos que la traducción con IA queda fuera de lo que Pangram puede detectar con fiabilidad, pero esperamos incluirla en una versión futura.. La novelista mexicana Brenda Navarro se preguntaba en redes: «¿Y quién examina a Pangram?». En español, nadie más que ustedes. ¿Qué le diría?. Concedemos créditos gratuitos de nuestra API a los investigadores que quieran evaluarnos. Nos han analizado más de una docena de estudios externos. Nos encantaría ver también evaluaciones en español. Los investigadores interesados pueden escribirnos a www.pangram.com/contact-us/research. La tasa de falsos positivos de Pangram en español es del 0,0026%. ¿Cuántos textos y cuántos fallos exactos hay detrás? Por mis cuentas podría ser uno solo, y en textos de internet, no en novelas.. Sí, la cifra publicada corresponde a un falso positivo en 38.300 pasajes en español. Aparte, pasamos Pangram por 338 novelas en español de dominio público y no encontramos ningún falso positivo.
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