La Voz Kids volvió esta temporada a Antena 3 con una edición que tanto Ana Mena, como Edurne, Luis Fonsi o Antonio Orozco definieron como «la mejor de todos los tiempos». El formato, uno de los pocos musicales que resiste en la televisión generalista, regresó con una cantera de jóvenes talentos que sorprendió a todos los coaches.
La final de La Voz Kids llega este sábado tras una temporada llena de emoción y voces espectaculares, como los nos han contado dos de los coaches de esta edición: el veterano Antonio Orozco y la novata Ana Mena
La Voz Kids volvió esta temporada a Antena 3 con una edición que tanto Ana Mena, como Edurne, Luis Fonsi o Antonio Orozco definieron como «la mejor de todos los tiempos». El formato, uno de los pocos musicales que resiste en la televisión generalista, regresó con una cantera de jóvenes talentos que sorprendió a todos los coaches.Orozco ha repetido como coach y suma 12 años en el programa, mientras que en el otro lado está Mena, que se estrenó este año en la versión infantil del formato con una mezcla de ilusión y vértigo. La cantante reconoce que se ve reflejada en los niños que pisan el plató y que la experiencia le remueve más de lo esperado, mientras que el veterano artista insiste en que La Voz Kids no es una competición: «Es una aventura que los pequeños viven como un campamento». Entre ambos, junto a sus compañeros Edurne y Fonsi, han logrado una temporada -que este sábado celebra su final- marcada por el talento precoz, la emoción y un equipo que presume de haber encontrado a una generación que canta como nunca.La cantante malagueña aterrizó en La Voz Kids con la sensación de estar entrando en un territorio que la conectaba con su propia infancia: «Estoy contenta y me lo estoy gozando muchísimo», dice. «Tengo unos compañeros maravillosos que me han echado un cable siempre que lo he necesitado, porque ha sido mi primera vez en este programa. Me he ido soltando a medida que avanzaban las audiciones y los niños me han emocionado todo el tiempo. Me he visto muy reflejada en ellos cuando yo era pequeña. Está siendo una experiencia muy bonita».Esa implicación ha tenido un coste, y es que la artista nos ha confesado que no siempre ha sido fácil mantener la objetividad cuando enfrente había niños que cantaban con una ilusión que la desarmaba: «Soy una persona muy justa y trato de serlo siempre. Pero claro, te emocionas con todos. Vienen con una ilusión increíble, con voces brutales… A veces es difícil tomar decisiones. Y sí, me recuerdan muchas cosas que viví de pequeña».»El ‘no’ forma parte de la vida y aquí también juega un papel fundamental»Antonio Orozco, cantanteSu compañero, por su parte, conoce el formato a la perfección y nos explica que la dificultad no desaparece con la experiencia: «Ser justo es lo más complejo. El ‘no’ forma parte de la vida y aquí también juega un papel fundamental. Los niños no vienen a perder o ganar, vienen a vivir la experiencia. Lo que más les entristece es pensar que al día siguiente no volverán al plató, que no verán a sus compañeros. Pero es precioso ver cómo miran todo como si fuera la primera vez. La música se porta distinto con ellos».La acogida del equipo hacia la nueva coach fue inmediata, como recuerda Mena: «Desde el día uno me tendieron una mano, siempre ha habido una mirada cómplice, un consejo. A veces me liaba con las fases del programa y tenía a Antonio a mi lado para ayudarme. Compartimos mucho dentro y fuera del plató. Ojalá repitamo
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