La imagen que acompaña este artículo hacía exactamente 15 años que no se vivía. Dos mujeres junto a Jorge Javier Vázquez instantes antes de conocerse cuál de las dos se alzaría con la gloria de convertirse en ganadora de Supervivientes. La última vez que los espectadores veíamos una imagen igual era en 2011. En un lado, el derecho, estaba Rosa Benito -en el mismo lado que anoche la ganadora de Supervivientes 2026-; en el otro, el izquierdo, la que se proclamó subcampeona aquel año, Rosi Peral. Mucho ha llovido desde entonces. Qué pronto se dicen 15 años y qué lastre suponen realmente. Anoche, en la final de Supervivientes 2026, Maica Benedicto y Alba Paul acabaron con el maleficio, rompieron lo que parecía escrito en letras de oro, que no llegasen dos mujeres al duelo final, hicieron historia sin pretenderlo. Quince años sin que Supervivientes tuviera dos mujeres en la photo finish. Un lustro desde que una mujer ganase Supervivientes. ¡Qué duro leerlo! ¡Qué paz leerlo!
Hacía 15 años que una final de Supervivientes no tenía en su duelo a dos mujeres. Hacía muchísimos años que una final de Supervivientes no tenía una ganadora que llorase tanto. Hacía un lustro que una mujer no ganaba Supervivientes. Todo queda dicho
La imagen que acompaña este artículo hacía exactamente 15 años que no se vivía. Dos mujeres junto a Jorge Javier Vázquez instantes antes de conocerse cuál de las dos se alzaría con la gloria de convertirse en ganadora de Supervivientes. La última vez que los espectadores veíamos una imagen igual era en 2011. En un lado, el derecho, estaba Rosa Benito -en el mismo lado que anoche la ganadora de Supervivientes 2026-; en el otro, el izquierdo, la que se proclamó subcampeona aquel año, Rosi Peral. Mucho ha llovido desde entonces. Qué pronto se dicen 15 años y qué lastre suponen realmente. Anoche, en la final de Supervivientes 2026, Maica Benedicto y Alba Paul acabaron con el maleficio, rompieron lo que parecía escrito en letras de oro, que no llegasen dos mujeres al duelo final, hicieron historia sin pretenderlo. Quince años sin que Supervivientes tuviera dos mujeres en la photo finish. Un lustro desde que una mujer ganase Supervivientes. ¡Qué duro leerlo! ¡Qué paz leerlo!. Maica Benedicto se alzó anoche como ganadora de Supervivientes 2026 en una final de infarto en la que el papel clave, esta vez sí que sí, lo tuvieron los seguidores de ambas finalistas, que lucharon con uñas y dientes para que su ídola (qué palabra tan bonita) se convirtiera en ganadora. La final de anoche de Supervivientes fue la final en la que se reventaron todos los récords habidos y por haber. Y lo hicieron dos mujeres, Maica Benedicto y Alba Paul; dos mujeres que, junto a Claudia Chacón, quinta en el ránking de concursantes, han sido las absolutas protagonistas de Supervivientes 2026.. Rompieron con el maleficio de dos mujeres en el duelo final, pero no fue el único. Maica Benedicto acabó con el maleficio de cinco años sin que una mujer ganase Supervivientes y se convirtió en una de las finalistas en ganar Supervivientes con el mayor número de votos, casi el 60%. Además, ha sido la finalista de Supervivientes que más ha llorado en la historia del programa, en más de 20 años. ¡Madre, lo que lloró Maica Benedicto anoche! Todavía están achicando agua en los exteriores de Mediaset y en el plató de Telecinco.. Estoy segura de que, además de todo esto, las votaciones de anoche fueron las que más votos acumularon de la historia de Supervivientes. Enfrentar a Maica Benedicto con Alba Paul fue una lucha que se peleó en las redes sociales, entre seguidores, entre el fandom de ambas.. Además, hacía muchísimo tiempo que una final de Supervivientes no tenía tal quórum al considerar que las dos mujeres que llegaron al duelo final se lo merecían sin un solo pero. Más allá de si a uno le caen mejor o peor, las dos se merecían librar esta batalla; y más allá de que ganó Maica, si la que se hubiese alzado con la victoria hubiese sido Alba Paul, también estaríamos hablando de una victoria más que justa y merecida.. Sin exagerar, Supervivientes 2026 ha tenido el mejor duelo final de las últimas décadas. No solo porque por fin lo librasen dos mujeres, sino porque estas dos mujeres se lo merecían desde el primer pelo de la cabeza hasta la uña más larga del pie. Se alzó Maica Benedicto con el triunfo porque esta mujer ha sido el mejor ejemplo de supervivencia, de amistad, de resiliencia, de solidaridad, de espectáculo, de fortaleza, de madurez, de constancia, de tantas cosas que hacen que un concursante de Supervivientes sea el perfecto concursante de Supervivientes.. Solo el que viese la final de anoche de Supervivientes 2026 sabe de lo que hablo. Desde la primera votación a la que se tuvo que enfrentar junto a Alba Paul y a José Manuel Soto, Maica Benedicto expresó lo que para ella era ganar Supervivientes.. Lo era para cualquiera de los cuatro finalistas, Álvar Seguí, José Manuel Soto y Alba Paul, pero para Maica había un componente más. No sé cuál porque no estaba en su cabeza, pero había algo más. Esos temblores, esos ataques de nervios, esas lágrimas, esos «no puedo», esos «necesito ganar Supervivientes». No quiero imaginarme lo que ha sido para Maica Benedicto vivir Supervivientes 2026, pero sí se puede decir que Maica Benedicto arrancó Supervivientes 2026 siendo una de las concursantes por las que muchos hubieran votado seguros de que abandonaría a los pocos días. Y ese pensamiento es el verdadero triunfo de Maica Benedicto.. Maica Benedicto, tras alzarse como ganadora de Supervivientes 2026.MEDIASET. «Me ha costado mucho llegar hasta aquí, pero lo decide el público y no puedo hacer nada, lo aceptaría», dijo mirando a cámara y llorando sin parar cuando se enfrentó a la primera votación de la noche en la que el público decidió salvar a Alba Paul y a Maica, y dejar a José Manuel Soto como cuarto finalista.. La superviviente se enfrentaba entonces a Álvar y Alba Paul en la primera prueba de la final de Supervivientes. Después de que Alba consiguiese terminar la primera en un tiempo récord (patitiesos nos dejó a todos) y, por ende, clasificarse para el segundo juego de la noche, la cosa quedaba en un duelo entre Álvar y Maica, siendo Álvar el que ganaba por milésimas de segundo. Maica se rompía entonces en mil pedazos, completamente devastada al saber que no hacía el segundo juego y se medía directamente a un televoto: «Quiero dar lo mejor de mí. Tengo mucha rabia, pero conmigo, no con nadie. Me hacía muchísima ilusión jugar los juegos de la final».. Álvar y Alba Paul se enfrentaban a la prueba «más larga, más dura y más grande de la historia del programa». Un largo recorrido en el que se enfrentaban a apnea, equilibrio, rapidez, destreza y orientación, entre otras. En el que ambos iban muy igualados, provocando un épico momento en la final, que terminó ganando Alba y eran, por tanto, Álvar y Maica los que se medían en la segunda votación de la final.. La audiencia votaba entre ambos y, cuando se descubría que era Álvar quien se convertía en el tercer finalista de Supervivientes 2026, este mostraba una mezcla de emociones. Afectado por no haber podido conseguir ganar el juego, como por acabar su sueño de proclamarse vencedor, pero también feliz por haberlo vivido: «Me lo he pasado muy bien, ha sido una maravilla y la aventura empieza ahora».. La que fuera concursante de GH 2019 luchó no solo con ser considerada por muchos de sus compañeros como una de las débiles, sino contra su propio raciocinio, que durante las primeras semanas de concurso le decía una y otra vez que se marchase. Cuando pasaron los 15 días de adaptación, Maica Benedicto se dio cuenta de que podía con ello y tiró para adelante con todo. Se apoyó y, a la vez, se convirtió en el bastón de Claudia Chacón. Juntas crearon el dúo de las castigadas, las rechazadas por el resto, las que nadie quería en su equipo, primero, por el mal carácter de Claudia y, segundo, porque las consideraban las que menos podían aportar en las pruebas. Maica nunca fue la superviviente perfecta para muchos, pero en realidad sí que lo fue.. Luchó cada una de las pruebas pese a sus miedos y sus reticencias; luchó contra sus manías (la limpieza); luchó contra los que le decían que no abandonar nunca a Claudia Chacón le iba a perjudicar; luchó contra el hambre, contra el cansancio, contra los ataques de su amiga, y lo hizo siempre sin interpretar un papel. Simplemente porque ella es así. No dejó que su moral se viniese abajo cuando no compartían recompensas con ella porque era la amiga y la otra mitad de Claudia Chacón. Ni tampoco permitió que nadie la menospreciara.. No alzó la voz ni un solo día de los 100 días que ha durado Supervivientes 2026, ni ha tenido una bronca de las que pasan a la historia, pero tampoco dejó que otros cargaran con el peso de crear contenido, mientras ella veía pasar la vida en los Cayos. Se mojó, peleó, dijo las cosas como las pensaba, se enfrentó con quien se tenía que enfrentar y lo hizo de tal manera que no faltó al respeto a nadie en esos 100 días. Maica Benedicto es la ganadora que ha demostrado que Supervivientes se puede ganar y se puede soportar sin perder los estribos.. Fue una noche de infarto, una noche histórica en Supervivientes 2026, pues el programa fue un paso más allá después de 20 años. Preparó la prueba final más grande y de mayor duración de la historia de una final de Supervivientes y creó tal intensidad que era imposible despegar los ojos del televisor.. Cuando Jorge Javier Vázquez colocó a las dos finalistas a su izquierda y a su derecha, Maica y Alba Paul cerraron los ojos y esperaron, intentando que sus piernas no les fallaran, el veredicto del público.. 59,25% frente a 40,75%. Estos eran los porcentajes finales cuando se cerraba la votación entre ambas candidatas. Jorge Javier Vázquez, situado entre las dos finalistas y con todo el plató en absoluto silencio, decía las palabras mágicas: «Los espectadores han decidido, con sus votos en la app de Mediaset Infinity, que la ganadora de Supervivientes 2026 sea…». Entonaba entonces el presentador el nombre de Maica Benedicto, que estallaba de felicidad y llegaba incluso a tirarse al suelo al recibir el cheque de 200.000 euros, que ya eran suyos.. Tardará tiempo Maica Benedicto en darse cuenta de que su victoria en Supervivientes 2026 fue mucho más que alzarse con un cheque o haber recibido el cariño de buena parte del público. Maica Benedicto ha roto un maleficio demasiado largo, demasiado cruel y demasiado injusto.
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