En Las almas feroces, la escritora francesa se sumerge en la América profunda para husmear en el lado oscuro de un pueblo marcado por un asesinato Leer
En Las almas feroces, la escritora francesa se sumerge en la América profunda para husmear en el lado oscuro de un pueblo marcado por un asesinato Leer
Mercy es un pueblo perdido de la América rural cuyo principal encanto es que nada cambia: «Quien estaba ahí ayer seguirá estando mañana». Marie Vingtras (Rennes, 1972) se queda en el continente americano -Ventisca, su anterior novela, transcurría en Alaska- para husmear tras la aparición del cadáver de una adolescente a orillas del río, en algunas de las casi 4.000 almas del lugar.. Dividida en cuatro monólogos que se corresponden con las estaciones del año del crimen, todo parece anunciar un noir reconocible: un pueblo «apenas mayor que una casa de muñecas», sin historial criminal, cuya comunidad vive en aparente armonía, va exponiendo sus turbios secretos al hilo de la investigación policial. La primera en tomar la palabra es Lauren, la sheriff lesbiana que se siente cuestionada en todo momento, un caso agudo de síndrome de la impostora. En Mercy la desgracia, leemos, «es como el agua que se filtra en el armazón de casa, se cuela en todos los huecos libres y, cuando la presión es excesiva, todo acaba cediendo».. Traducción de Amaya García y Mª Teresa Gallego. Nórdica. 256 páginas. 20,95€. Ebook: 10,99 €. Ese punto de partida es, sin embargo, un pretexto para armar una obra coral que mira la muerte violenta solo de soslayo. Vingtras se demora en cuatro voces que miran hacia dentro y desmenuzan complejidades, silencios y traumas de los que son responsables o víctimas, o ambas cosas a la vez. Además de la sheriff, se suceden las voces de un profesor caído en desgracia que arrastra un pasado de abuso de menores; el padre devastado por la culpa y por una doble pérdida -la mujer que lo abandonó, la hija muerta-; y la mejor amiga de la joven, que emplea su inteligencia en herir a quienes dice querer.. Aquí, importa menos la resolución del caso que el entramado de violencias -económicas, sexuales, familiares- que todos se ocultan unos a otros y, sobre todo, a sí mismos.
Literatura // elmundo
