Hay actores que llegan a la memoria del espectador por un único personaje. Otros lo hacen por una forma de mirar, por una manera de decir una frase, por esa rara capacidad de conseguir que unos pocos minutos en pantalla permanezcan más que muchas temporadas enteras. Ascen López pertenecía a esa segunda categoría. Una actriz de oficio, de las que han construido durante décadas la ficción española desde lugares aparentemente secundarios pero absolutamente necesarios: esos personajes que sostienen las historias, que aportan verdad a las tramas y que terminan convirtiéndose en parte de la familia televisiva de los espectadores.
La intérprete, conocida por sus papeles en Muertos S.L., Machos Alfa, La que se avecina o Águila Roja, ha muerto a los 69 años dejando una carrera construida desde la discreción, el oficio y una enorme capacidad para hacer reconocible cualquier personaje
Hay actores que llegan a la memoria del espectador por un único personaje. Otros lo hacen por una forma de mirar, por una manera de decir una frase, por esa rara capacidad de conseguir que unos pocos minutos en pantalla permanezcan más que muchas temporadas enteras. Ascen López pertenecía a esa segunda categoría. Una actriz de oficio, de las que han construido durante décadas la ficción española desde lugares aparentemente secundarios pero absolutamente necesarios: esos personajes que sostienen las historias, que aportan verdad a las tramas y que terminan convirtiéndose en parte de la familia televisiva de los espectadores.La actriz ha fallecido a los 69 años, según ha comunicado la Unión de Actores y Actrices y la entidad de gestión AISGE, que la despidió recordándola como una intérprete enorme y destacando su talento, su bondad y su sentido del humor. Su muerte deja un hueco en una generación de actores que durante años han transitado entre la televisión, el teatro y el cine sin necesidad de ocupar siempre los grandes titulares, pero dejando una huella reconocible en cada proyecto.En los últimos años, Ascen López había conseguido algo especialmente difícil: convertirse en un rostro popular para una nueva generación de espectadores cuando ya llevaba media vida dedicada a la interpretación. Su papel de Nieves Torralba en Muertos S.L., la comedia creada por Laura y Alberto Caballero, fue uno de esos personajes que parecen escritos para una actriz concreta. En la ficción, interpretaba a la viuda que se pone al frente de una funeraria familiar y acaba enfrentándose a los conflictos de una empresa donde la muerte es el negocio cotidiano.Nieves era un personaje con una mezcla de fortaleza, ironía y ternura. Una mujer aparentemente corriente que terminaba revelando una enorme capacidad de resistencia. López supo encontrar el equilibrio entre el humor y la emoción, entre la caricatura y la humanidad. La serie, que nació como una comedia negra sobre una funeraria, encontró en ella una de sus piezas fundamentales. Tanto que formaba parte del reparto principal de la cuarta y última temporada, cuyo estreno está previsto para agosto.Pero antes de que las nuevas generaciones descubrieran a Ascen López como Nieves, la actriz ya había acumulado una trayectoria de décadas. Nacida en Ávila y formada en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD), donde estudió con William Layton, pertenecía a esa escuela de intérpretes para quienes el escenario fue siempre la base del oficio. La televisión llegó después como una prolongación natural de una carrera construida desde la técnica, la observación y el trabajo constante.Su rostro apareció en algunas de las series más populares de las últimas décadas. Participó en Policías, en el corazón de la calle, una de las ficciones policiales más recordadas de principios de los 2000; en Águila Roja, uno de los grandes fenómenos de audiencia de La 1; y en Caronte, ent
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