Hubo actores que necesitaron decenas de protagonistas para pasar a la historia de la televisión. Vincent Pastore lo consiguió con un solo personaje. Bastó con dar vida a Salvatore ‘Big Pussy’ Bonpensiero, uno de los hombres de confianza de Tony Soprano, para quedar inscrito para siempre en el imaginario colectivo de la ficción televisiva. El actor estadounidense falleció este sábado a los 80 años en su domicilio de Nueva York, según confirmó su representante, después de que un vecino alertara de que llevaba varios días sin tener noticias de él. Las autoridades investigan las causas del fallecimiento.
El actor estadounidense, fallecido a los 80 años, convirtió a Salvatore Bonpensiero en uno de los personajes más trágicos e inolvidables de la serie creada por David Chase, pese a aparecer solo durante sus dos primeras temporadas
Hubo actores que necesitaron decenas de protagonistas para pasar a la historia de la televisión. Vincent Pastore lo consiguió con un solo personaje. Bastó con dar vida a Salvatore ‘Big Pussy’ Bonpensiero, uno de los hombres de confianza de Tony Soprano, para quedar inscrito para siempre en el imaginario colectivo de la ficción televisiva. El actor estadounidense falleció este sábado a los 80 años en su domicilio de Nueva York, según confirmó su representante, después de que un vecino alertara de que llevaba varios días sin tener noticias de él. Las autoridades investigan las causas del fallecimiento.Con su muerte desaparece uno de los rostros más reconocibles de Los Soprano, la serie que cambió para siempre la televisión moderna y que convirtió a HBO en la referencia absoluta de la ficción adulta. Aunque su participación se limitó a las dos primeras temporadas, el peso dramático de su personaje fue tan determinante que su sombra acompañó a la serie hasta su histórico desenlace.Pastore no era un actor al uso. Había llegado tarde a la interpretación. Nacido en el Bronx el 14 de julio de 1946, de ascendencia italiana, sirvió en la Marina estadounidense durante la guerra de Vietnam antes de trabajar durante años en el negocio de los clubes nocturnos de Nueva York. No comenzó su carrera interpretativa hasta pasados los 40, animado por los hermanos Matt y Kevin Dillon, habituales de los locales que regentaba.Como tantos intérpretes de físico rotundo y marcado acento neoyorquino, Hollywood encontró rápidamente en él al mafioso perfecto. Encadenó pequeños papeles en títulos como Uno de los nuestros (Goodfellas), Atrapado por su pasado (Carlito’s Way) o la película para HBO Gotti. Eran intervenciones breves, pero suficientes para llamar la atención de los responsables de una serie que estaba a punto de revolucionar la televisión.Cuando David Chase creó Los Soprano en 1999, Pastore encontró el papel de su vida. Su Big Pussy era mucho más que un secundario dentro del clan mafioso. Era uno de los amigos de la infancia de Tony Soprano, un hombre leal durante décadas que termina convertido en confidente del FBI tras verse acorralado por la justicia.Aquella doble vida convirtió al personaje en uno de los grandes motores dramáticos de la serie. Mientras Tony Soprano se resistía a creer que uno de sus hombres de mayor confianza pudiera haberlo traicionado, el espectador asistía al progresivo deterioro psicológico de Bonpensiero, atrapado entre la amistad, el miedo y la supervivencia.El desenlace de aquella historia permanece como uno de los episodios más recordados de la historia de la televisión. La secuencia en la que Tony descubre definitivamente la traición de su amigo y toma la decisión de ejecutarlo marcó un antes y un después en la ficción, demostrando que ninguna relación, por sólida que pareciera, estaba a salvo en el universo moralmente ambiguo creado por Chase.Paradójicamente, Pastore apareció
Noticias de Televisión
