La campaña electoral comenzó este lunes. No en Ferraz. No en Génova. No en un mitin. Ni siquiera en un plató de informativos. Empezó en El Hormiguero y en La Revuelta. En uno, Pablo Motos descolgó el teléfono -metafóricamente- para abrirle las puertas a Pedro Sánchez y ofrecerle 70 minutos de televisión. En el otro, David Broncano y los suyos empezaron a hacer cuentas sobre cuánto les queda en TVE si cambia el Gobierno. Unos quieren al presidente en el plató; los otros ya fantasean con quedarse sin él y, de paso, sin programa.
El presentador revela que ya ha hablado con Moncloa para ofrecer al presidente regresar al programa que no pisa desde 2023, mientras Carlos Latre le prepara un particular recibimiento y Broncano ironiza en La Revuelta con su futuro si cambia el Gobierno
La campaña electoral comenzó este lunes. No en Ferraz. No en Génova. No en un mitin. Ni siquiera en un plató de informativos. Empezó en El Hormiguero y en La Revuelta. En uno, Pablo Motos descolgó el teléfono -metafóricamente- para abrirle las puertas a Pedro Sánchez y ofrecerle 70 minutos de televisión. En el otro, David Broncano y los suyos empezaron a hacer cuentas sobre cuánto les queda en TVE si cambia el Gobierno. Unos quieren al presidente en el plató; los otros ya fantasean con quedarse sin él y, de paso, sin programa.. La televisión tardó exactamente nada en entrar en campaña.. Pablo Motos incluso adelantó al lunes la tertulia política de El Hormiguero, que habitualmente se celebra los martes. Había materia. Y antes de sentarse con Rubén Amón, Rosa Belmonte, María Dabán y Juan del Val, hizo un anuncio que no era menor.. «Esto no es broma. Esta tarde hemos estado hablando con Moncloa y le hemos invitado. Es la primera persona a la que hemos llamado. Nos encantaría que el presidente del Gobierno viniese a El Hormiguero», comunicó. Después insistió: «Estaríamos encantados de que viniese el auténtico Pedro Sánchez». Lo de «auténtico» tenía su aquel.. Porque poco después apareció el otro. El Pedro Sánchez de Carlos Latre. Y si en Moncloa estaban viendo El Hormiguero para decidir si aceptaban o no la invitación, probablemente ese fue el momento en el que alguien agarró el mando.. Latre regresó a uno de los personajes que más juego le están dando desde su vuelta al programa. Peluca, gestos, voz y Pedro Sánchez en vena. Hasta que se lanzó sin red: «Quiero anunciar que hoy ha nacido Frente Amplio, pero yo sí que tengo los huevos amplios».. Silencio. Risas. Las hormigas sacaron «tarjeta amarilla». Y hasta Pablo Motos se quedó durante unos segundos sin saber muy bien dónde meterse: «Esta me ha dejado un poco descolocado. Pensaba que iría a algún sitio, pero ha ido a un sitio rarísimo». Bienvenido, presidente.. Carlos Latre imita anoche a Pedro Sánchez.ATRESMEDIA. Porque esa es precisamente la gracia -y la enorme incógnita- de la invitación de El Hormiguero. Si Pedro Sánchez acepta, no regresaría simplemente al programa más visto de la televisión. Regresaría a uno de los espacios que más caña le ha dado durante estos casi cuatro años de legislatura y con el que probablemente tenga más cuentas pendientes tanto el presidente como el programa. Y eso cambia bastante las cosas.. Sánchez no pisa El Hormiguero desde junio de 2023. Entonces decidió acudir en plena campaña electoral a un territorio que sabía que no iba a ser precisamente un paseo por el Retiro. Necesitaba romper el marco que se había construido a su alrededor y eligió sentarse frente a Pablo Motos. Durante unos 70 minutos. Sin red. Aquella entrevista tuvo momentos de tensión, choques, reproches y uno de esos cara a cara que se convierten en noticia antes incluso de empezar.. Casi cuatro años después, Pablo Motos vuelve a ofrecerle exactamente lo mismo: tiempo. «70 minutos para que explique qué es lo que quiere hacer y cuáles son sus planes», aseguró anoche. Y anunció que su intención es contar con «las fuerzas más importantes para que se expliquen».. La oferta está hecha. Ahora falta saber si Pedro Sánchez considera que volver a El Hormiguero es una oportunidad o meterse en la boca del lobo. Porque desde aquella entrevista de 2023 han pasado demasiadas cosas. Han pasado tertulias políticas, editoriales de Pablo Motos, críticas al Gobierno, la guerra sin cuartel Motos vs Broncano, el polémico fichaje de David Broncano, choques con algunas de sus decisiones y, desde esta temporada, las imitaciones de Carlos Latre, que ha convertido a miembros del Gobierno y del PSOE en algunos de sus objetivos predilectos.. Por eso sería demasiado fácil presentar la invitación como un simple «que vengan todos». Lo interesante está precisamente en lo contrario: en imaginar a Pedro Sánchez entrando otra vez por esa puerta después de todo lo ocurrido desde la última vez que la cruzó.. Y Pablo Motos pareció querer dejar claro desde el primer minuto cuál será la filosofía del programa durante las próximas semanas. «Este es un momento muy importante donde realmente los españoles tenemos la oportunidad de decidir qué es lo que queremos. Si te gusta lo que decide la mayoría, como si no, en eso consiste la democracia», sentenció.. El Hormiguero acababa de entrar oficialmente en campaña.. A pocos kilómetros de allí, en el Teatro Albéniz, la campaña electoral tenía una pinta bastante diferente. Porque mientras Pablo Motos ofrecía a Pedro Sánchez 70 minutos para explicar su futuro, en La Revuelta, David Broncano y los suyos se preguntaban si ellos tienen futuro.. El bombo comenzó a sonar entre gritos de «a por el voto» y «huelga general». Nada más empezar ya estaba claro que aquella noche iba a ser complicado fingir que no había ocurrido nada.. «Han salido ya dos sondeos con los dos resultados más probables…», arrancó Broncano. El primero, explicó, haría que la gente reaccionase con un «ay, mi madre, la que se ha liado». El segundo provocaría algo ligeramente menos institucional: «Me cago en mi puta vida».. Bienvenidos también a la campaña electoral de La Revuelta.. Ricardo Castella imaginó inmediatamente el panorama familiar que se avecina: «Se van a quedar unas cenitas de Nochebuena que las quiero yo ver». Sergio Bezos encontró el lado positivo a un eventual cambio político: «¡Nos vamos a librar nosotros!». Y Grison decidió convertir el futuro de su propio programa en intención de voto: «A lo mejor voto al PP para alargar las Navidades». No hizo falta explicar el chiste.. Desde que La Revuelta aterrizó en La 1, el programa de Broncano ha estado atravesado por la batalla política alrededor de RTVE. Su contratación, su coste, sus audiencias, su competencia con El Hormiguero, las preguntas parlamentarias, las acusaciones de unos y las defensas de otros. Broncano ha convertido muchas veces ese ruido en material para el programa. Así que, convocadas unas elecciones generales, lo extraño habría sido que fingiese que el resultado no puede afectarles.. «Ya veremos, todavía no se sabe», decía mientras a su alrededor celebraban anticipadamente las vacaciones. Pero Broncano no iba a quedarse ahí. «En el PP están nerviosos también, yo creo, por si Feijóo gana las elecciones y vuelve a no querer ser presidente como pasó la otra vez, cuidado con eso», lanzó.. Después llegó Ayuso. «He visto que Ayuso también tiene otro sondeo. Una opción es que gana PP y Vox y otra opción, pucherazo por voto por correo», ironizó sobre las advertencias de la presidenta madrileña y Santiago Abascal. «Claro, o ganan ellos o es el gran fraude», añadió Castella. «Sería inexplicable», remató Broncano.. Y, llegados a ese punto, ya sólo quedaba resolver la cuestión verdaderamente importante para La Revuelta: cómo sobrevivir a un hipotético Gobierno del PP. Broncano tiene un plan.. «Yo creo que podríamos seguir. Ya lo hemos dicho, habría que hacer algunos cambios durante los próximos meses». El primero afectaría a Ricardo Castella: «A ti habría que meterte en una residencia de ancianos de la Comunidad de Madrid». Ni siquiera ahí terminó la cosa.. «Yo lo que pensaba es que te puedes presentar tú a las elecciones», propuso Castella. «No, no, imagínate… Esto hay que cortarlo», respondió Broncano. Hasta que llegó la frase que cerraba el círculo perfecto de la noche: «Y si ganas le das un programa tú a Pedro Sánchez». Pues tampoco parece que vaya a necesitarlo todavía.. De momento, Pedro Sánchez ya tiene una oferta televisiva. Pablo Motos quiere sentarlo de nuevo frente a él. 70 minutos. Sin límite aparente para explicar «qué quiere hacer y cuáles son sus planes». La invitación ya está en Moncloa.. Y ahí está la fotografía televisiva del adelanto electoral. El Hormiguero, el programa que durante estos años ha sido uno de los espacios más críticos con Pedro Sánchez, quiere que vuelva a sentarse en la misma silla que ocupó en 2023. La Revuelta, el programa que durante estos años ha cargado con la etiqueta política, se ríe ante la posibilidad de que el resultado de las urnas termine también con ellos. Motos abre la puerta. Broncano hace las maletas de broma.. Uno le ofrece al presidente 70 minutos para contar qué hará si continúa en La Moncloa. El otro imagina qué hará él si Sánchez deja de estar en ella.. Y entre ambos, Carlos Latre haciendo de Pedro Sánchez, soltando lo de los «huevos amplios» y consiguiendo algo que parecía bastante más difícil que convocar elecciones: dejar a Pablo Motos descolocado.. La campaña no ha hecho más que empezar y la televisión ya ha decidido que piensa jugarla. Ahora falta que Pedro Sánchez decida en qué plató quiere hacerlo.
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