“No sigo reglas, leyes ni consejos”. La frase aparece en boca de Richard Avedon al inicio del nuevo documental dedicado al fotógrafo estadounidense, presentado este lunes en el Festival de Cannes al margen de la competición. Y anuncia, en la heroica declaración de principios de su protagonista, los tintes hagiográficos de la película que dirige Ron Howard, responsable de Apolo 13, Una mente maravillosa o Frost/Nixon, cada vez más volcado en el documental que en la ficción. En una semblanza sin apenas sombras, Avedon presenta al gran retratista de la segunda mitad del siglo XX como un genio absoluto, un hombre que avanzó a contrapelo de la cultura visual de su tiempo. No tenía, decía él mismo, grandes virtudes artísticas; no sabía escribir ni pintar. “Pero sé mirar como un cabrón”, se le escucha decir al comienzo. De niño caminaba por la calle y entornaba los ojos con fuerza para fijar las imágenes que encontraba a su paso, como si ya llevara un obturador instalado en la retina.. Seguir leyendo
“No sigo reglas, leyes ni consejos”. La frase aparece en boca de Richard Avedon al inicio del nuevo documental dedicado al fotógrafo estadounidense, presentado este lunes en el Festival de Cannes al margen de la competición. Y anuncia, en la heroica declaración de principios de su protagonista, los tintes hagiográficos de la película que dirige Ron Howard, responsable de Apolo 13, Una mente maravillosa o Frost/Nixon, cada vez más volcado en el documental que en la ficción. En una semblanza sin apenas sombras, Avedon presenta al gran retratista de la segunda mitad del siglo XX como un genio absoluto, un hombre que avanzó a contrapelo de la cultura visual de su tiempo. No tenía, decía él mismo, grandes virtudes artísticas; no sabía escribir ni pintar. “Pero sé mirar como un cabrón”, se le escucha decir al comienzo. De niño caminaba por la calle y entornaba los ojos con fuerza para fijar las imágenes que encontraba a su paso, como si ya llevara un obturador instalado en la retina. Seguir leyendo
“No sigo reglas, leyes ni consejos”. La frase aparece en boca de Richard Avedon al inicio del nuevo documental dedicado al fotógrafo estadounidense, presentado este lunes en el Festival de Cannes al margen de la competición. Y anuncia, en la heroica declaración de principios de su protagonista, los tintes hagiográficos de la película que dirige Ron Howard, responsable de Apolo 13, Una mente maravillosa o Frost/Nixon, cada vez más volcado en el documental que en la ficción. En una semblanza sin apenas sombras, Avedon presenta al gran retratista de la segunda mitad del siglo XX como un genio absoluto, un hombre que avanzó a contrapelo de la cultura visual de su tiempo. No tenía, decía él mismo, grandes virtudes artísticas; no sabía escribir ni pintar. “Pero sé mirar como un cabrón”, se le escucha decir al comienzo. De niño caminaba por la calle y entornaba los ojos con fuerza para fijar las imágenes que encontraba a su paso, como si ya llevara un obturador instalado en la retina.. Seguir leyendo
EL PAÍS
