Para aquel que pensase que tal vez en 2027 España volvería a pisar el escenario de Eurovisión, hoy se le ha vuelto a desmoronar el castillo de naipes. España podría encadenar su segundo año consecutivo fuera del festival después de que el presidente de RTVE, José Pablo López, haya anunciado que propondrá al Consejo de Administración de la Corporación mantener la suspensión de la participación española en la próxima edición, que se celebrará los días 11, 13 y 15 de mayo de 2027 en Burgas (Bulgaria).
El presidente de RTVE, José Pablo López, llevará al Consejo de Administración la continuidad de la suspensión por la participación de Israel pese a los cambios introducidos por la UER: «No se han conseguido todos los objetivos»
Para aquel que pensase que tal vez en 2027 España volvería a pisar el escenario de Eurovisión, hoy se le ha vuelto a desmoronar el castillo de naipes. RTVE no tiene intención, al menos por ahora, de regresar al festival. El presidente de la Corporación, José Pablo López, ha anunciado este martes durante su comparecencia ante la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE que propondrá al Consejo de Administración mantener la suspensión de la participación española en Eurovisión para la edición de 2027.. Teniendo en cuenta que el Consejo de Administración está formado por mayoría de consejeros del Gobierno y de sus socios, la propuesta saldrá adelante sin problema. Además, López no necesita el voto del Consejo, pues al ser un programa de televisión tiene la potestad para tomar la decisión sin someterlo a votación.. Y López no se ha limitado a anunciarlo. El presidente de RTVE ha realizado una extensa defensa de la posición que la Corporación ha mantenido durante el último año respecto a Israel y ha vinculado directamente la decisión con la situación en Gaza.. «Más allá del concurso de Eurovisión, asistir al sufrimiento del pueblo palestino no puede dejarnos indiferentes», ha afirmado ante los parlamentarios. Una posición que, según ha defendido, RTVE ha mantenido también dentro de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), donde la Corporación española ha tratado durante los últimos meses de impulsar cambios en el funcionamiento del festival.. López ha asegurado que RTVE ha «liderado de manera activa una exigencia de regeneración ética» dentro de la UER y que, como consecuencia de las negociaciones mantenidas, se han producido modificaciones en las normas destinadas a evitar cualquier intento de instrumentalización política de los patrocinios y del propio festival.. El presidente de la televisión pública ha reconocido, sin embargo, que esos cambios no han sido suficientes para satisfacer las reclamaciones que RTVE llevó hasta la organización europea. «Somos plenamente conscientes de que no hemos conseguido todos los objetivos», ha admitido durante su comparecencia.. Y es ahí donde López ha situado la razón por la que pretende prolongar la ausencia española. El presidente de RTVE ha señalado que resulta «profundamente doloroso» que, pese a los movimientos realizados durante el último año y mientras continúe la situación que se está viviendo, Israel siga participando en Eurovisión.. Por ello, ha anunciado su siguiente movimiento: llevar de nuevo el asunto al máximo órgano de gobierno de RTVE. López propondrá al Consejo de Administración de la Corporación mantener para Eurovisión 2027 la suspensión de la participación española que ya dejó a España fuera de la edición de 2026.. El anuncio abre así un nuevo capítulo de una crisis entre RTVE y Eurovisión que comenzó mucho antes de que España apagase definitivamente la televisión durante el festival de Viena de 2026.. El punto de inflexión se produjo tras Eurovisión 2025. Israel terminó segundo en la clasificación después de recibir 297 puntos del televoto y RTVE reclamó a la Unión Europea de Radiodifusión (UER) una «revisión completa» del sistema de votación.. José Pablo López remitió entonces una carta a los máximos responsables de la UER y del festival en la que pedía abordar la participación de Israel, revisar tanto el voto del jurado como el del público y realizar una auditoría externa independiente de los resultados. La Corporación planteó además revisar el límite que permitía entonces votar hasta 20 veces y reforzar los mecanismos para detectar posibles campañas coordinadas o interferencias.. La tensión fue aumentando durante los meses siguientes hasta que, el 16 de septiembre de 2025, el Consejo de Administración de RTVE tomó una decisión inédita: España no participaría en Eurovisión 2026 si Israel continuaba en el concurso.. Además, en ese supuesto, RTVE tampoco retransmitiría las galas. España se convirtió así en el primer miembro del llamado Big Five -junto a Francia, Alemania, Italia y Reino Unido- en adoptar una medida de semejante calibre. La decisión no afectó al Benidorm Fest, que RTVE decidió mantener como festival con «identidad propia» al margen de Eurovisión.. La amenaza terminó convirtiéndose en realidad el 4 de diciembre de 2025. La Asamblea General de la UER aprobó modificaciones en las reglas del concurso, pero mantuvo a Israel. RTVE consideró insuficientes las medidas y confirmó inmediatamente la retirada española. La Corporación había solicitado junto con otros siete países una votación secreta y pidió además votar una suspensión temporal de KAN durante al menos un año. La UER rechazó celebrar una votación específica sobre la participación israelí. España se bajó definitivamente de Eurovisión.. No lo hizo sola. Irlanda, Islandia, Países Bajos y Eslovenia tampoco participaron en Viena 2026, dejando el festival con 35 televisiones participantes. Por primera vez desde su debut en 1961, España rompía una presencia ininterrumpida de más de seis décadas.. La edición de 2026 tampoco sirvió para rebajar el conflicto. Bulgaria consiguió su primera victoria con Dara y Bangaranga, mientras Israel terminó en segunda posición después de volver a recibir un fuerte respaldo del televoto. Durante la jornada de la final, que RTVE no retransmitió, la Corporación difundió un mensaje que resumía su postura: «Eurovisión es un concurso, los derechos humanos no lo son».. Desde entonces, la UER ha movido ficha. La organización ha modificado nuevamente las reglas para Eurovisión 2027. Entre otras medidas, ha establecido que la televisión del país ganador no podrá organizar automáticamente la siguiente edición si un conflicto armado, una situación geopolítica sensible u otra circunstancia afecta a la seguridad o estabilidad del país o de su entorno. La UER podrá encargar una evaluación independiente y buscar otro anfitrión si considera que no existen garantías suficientes.. Los cambios, sin embargo, no han cerrado la brecha. Países Bajos anunció el pasado agosto que tampoco participará en Eurovisión 2027 mientras Israel continúe formando parte del concurso. AVROTROS sostuvo que las modificaciones introducidas no ofrecen garantías suficientes para recuperar el carácter «independiente y neutral» que, a su juicio, debe tener el festival. Irlanda lo hacía la semana pasada.. Ahora RTVE se dispone a recorrer el mismo camino. José Pablo López llevará de nuevo el asunto ante su Consejo de Administración y propondrá prolongar la suspensión española durante un año más. La decisión definitiva corresponderá al órgano de gobierno de la Corporación, pero la posición expresada este martes por su presidente deja pocas dudas sobre cuál será la propuesta que llegará a la mesa.. Eurovisión 2027 ya tiene sede. Será Burgas, después de la victoria búlgara en Viena, y se celebrará los días 11, 13 y 15 de mayo. Lo que cada vez parece más difícil es que, cuando se enciendan las luces del Arena Burgas, haya una bandera española entre las delegaciones.
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