Hay una generación que no puede separar a Vincent Cassel (París, 59 años) de El odio (1995) y de aquel Vince que se zampaba la pantalla. Aunque han transcurrido más de tres décadas, aquella película de Mathieu Kassovitz exponía ya las costuras de la Francia moderna. Un chaval judío de periferia parisina, inflamado por la frustración, el rencor, el veneno de la exclusión, la sensación de injusticia permanente y las ganas de venganza por la muerte de un amigo a manos de la policía. Vince, pero también Saïd y Hubert, sus amigos del alma, formaban un trío improbable hoy en las banlieues. Un árabe, un negro y un judío unidos por ese premonitorio olor a fractura, exclusión y conflictos de identidad que empezaba a alimentar el odio y avivar el fuego de la extrema derecha.. Seguir leyendo
El emblemático actor francés, a las puertas de los 60 e inmerso en el rodaje de la nueva temporada de ‘The White Lotus’, se mete en la piel del jorobado de Notre-Dame en la película ‘Quasimodo’
Vincent Cassel, fotografiado en París. El actor francés viste jersey de lana Prada.Nick Thompson. Hay una generación que no puede separar a Vincent Cassel (París, 59 años) deEl odio (1995) y de aquel Vince que se zampaba la pantalla. Aunque han transcurrido más de tres décadas, aquella película de Mathieu Kassovitz exponía ya las costuras de la Francia moderna. Un chaval judío de periferia parisina, inflamado por la frustración, el rencor, el veneno de la exclusión, la sensación de injusticia permanente y las ganas de venganza por la muerte de un amigo a manos de la policía. Vince, pero también Saïd y Hubert, sus amigos del alma, formaban un trío improbable hoy en las banlieues. Un árabe, un negro y un judío unidos por ese premonitorio olor a fractura, exclusión y conflictos de identidad que empezaba a alimentar el odio y avivar el fuego de la extrema derecha.. También supuso el lanzamiento definitivo de un actor descomunal. Impulsivo, único, agresivo, capaz de improvisar escenas de 20 minutos sin pestañear. Un Robert de Niro flacucho, imprevisible y magnético, estandarte de un tipo de personalidad desbordante que basculaba ya entre dos épocas y que terminó formando una de las parejas más fascinantes del cine europeo con la italiana Monica Bellucci, su esposa entre 1999 y 2013, madre de dos de sus hijas y compañera en una decena de largometrajes. Algunos forman parte del mejor cine independiente francés, como Dobermann (1997) o la perturbadora Irreversible (2002), de Gaspar Noé, que abrieron múltiples puertas creativas.. Cassel, que en noviembre cumplirá 60 años y el día 27 de ese mismo mes estrena la película Quasimodo en Netflix, creció enormemente en aquel periodo dorado. Saltó a Hollywood, donde participó en taquillazos como Ocean’s Twelve (2004) y Ocean’s 13 (2007) o el drama psicológico Cisne negro (2010). Hizo comedias y películas infantiles. Desde entonces, ha rehecho su vida personal. Se divorció, se casó otras dos veces, se fue a vivir a Brasil, de donde va y viene, ha tenido otros dos hijos —el pequeño, Caetano, nació hace un año y medio– y, en pleno rodaje de la cuarta temporada de The White Lotus, prevista para estrenarse en 2027, se siente ahora un actor y un hombre menos impulsivo y más sereno. “Estoy en paz. He aprendido a tomar distancia de determinados asuntos, a estar menos en las emociones y más en la lógica y en el pragmatismo. Se lo aseguro, hay algo positivo en madurar. ¡Por fin!”, exclama mientras se enciende un pitillo junto a la ventana del estudio fotográfico de la Rive Droite parisina, donde acaba de someterse a la sesión de fotos de la portada.. Vincent Cassel posa en exclusiva para ICON. La cazadora que luce es Hermès.Nick Thompson. Estrena Quasimodo en Netflix. El famoso jorobado, un papel muy distinto a lo que había hecho hasta ahora. Es muy liberador interpretar a un monstruo. Alguien a quien se señala y se le cuelga esa etiqueta, pero que generalmente no es el más horrible. Tuve la sensación de que lo comprendía. No puede hablar, ha vivido siempre en la miseria más profunda y permanecido como un niño. Es curioso, porque mi hijo Caetano acababa de nacer, y cuando me sonreía, sin dientes, con esa inocencia… pensé que Quasimodo tendría que sonreír como él. El chaval está lejos de ser monstruoso, pero fue clave para interpretarlo.. Bien mirado, usted ha interpretado a personajes mucho más monstruosos que Quasimodo. Somos todos un poco monstruosos, aunque algunos lo disimulen mejor. La noción de monstruo la construyen los otros, y ocurre cada vez más frecuentemente. La gente se queda sola, apartada por algo que ha hecho o dicho. A veces con razón, otras sin motivo. En el principio de tribunal popular hay algo de revancha medieval, la gente quiere sangre. Y hoy se ha desencadenado debido a la pérdida de confianza en el mundo, en los gobiernos, en el sistema judicial. Todos quieren la justicia por su mano. Se construye una narrativa emocional contra alguien y hay que destruirle, aunque ellos no tengan ni idea de lo que ha ocurrido realmente. Y para eso, claro, hacen falta monstruos como Quasimodo.. ¿Se refiere a la cultura de la cancelación? Sí, todo está organizado para separarnos los unos de los otros. Se buscan razones para detestar al vecino: diferencia de género, religión, sexualidad. Yo no podría escribir mal de alguien a quien no conozco.. El inconformista actor lleva camisa y polo Mango Man. El reloj es Audemars Piget.Nick Thompson. ¿Ha dejado de pronunciarse sobre algunos asuntos por miedo a las reacciones? Prefiero no pronunciarme sobre ciertos temas que no conozco bien, porque lo haría a través de las emociones y eso lleva siempre a soltar gilipolleces.. En Quasimodo ha vuelto a llevar el peso protagonista, después de varias películas en segundo plano. Ha habido de todo. Paso de unos papeles a otros, pero amo los roles secundarios. La gente se olvida de que esto es también un oficio con el que uno se gana la vida y que compagina con sus asuntos. No tengo interés en llevar el peso siempre. Hay momentos en los que prefiero algo corto para no irme lejos de casa demasiado tiempo. Hoy priorizo la familia al trabajo.. Han pasado 30 años de El odio, pero seguimos hablando de los mismos problemas: la convivencia en la banlieue, el racismo, el ascenso de la ultraderecha… ¿Le sorprende? Las cosas han empeorado. Antes el racismo era solo social. Ahora hay un racismo religioso, con asuntos muy concretos. Más que la fractura, se ha acentuado una crisis de identidad. Existía en mi generación, pero hoy hay más jóvenes para quienes ser francés no es un orgullo. Tengo esperanza en que todo son ciclos. También en el tema de las redes, en este voyerismo permanente… Creo que todo pasará. Los pequeños de hoy, como Caetano, pasarán de eso y mirarán a sus padres sorprendidos por cómo se comportaron.. Cassel lleva gabardina Celine. Pantalón y botas Prada.Nick ThompsonEl actor Vincent Cassel, fotografiado en exclusiva para ICON.Nick Thompson. ¿A qué se refiere? Hemos vuelto a una forma de puritanismo. Juzgamos todo a través de una idea moral extremadamente restrictiva. Pero la humanidad es otra cosa. Todos tenemos maneras distintas de gestionar la vida. Nadie es perfecto. Pero se impone una noción ortodoxa sobre la moral. Hay una generación que, en ese sentido, será peor que la de los ochenta. Y es interesante saber cuándo todo esto explotará y habrá una oposición. Pero pasará y estará bien.. El trío de amigos de El odio eran un judío, un negro y un árabe, solos contra el mundo. ¿Sería posible en la Francia de hoy? Todo se ha vuelto más duro. Pero durante mucho tiempo existió esa convivencia en algunos barrios populares. Esos problemas de religión y etnia estaban mucho menos presentes. Tengo miedo de que formen parte de una polarización voluntaria para controlar a las masas, de enfrentarnos los unos a los otros porque sea más fácil llevarnos al matadero.. En aquellas películas ya había algunas referencias a la extrema derecha. Este año, Francia afronta unas elecciones cruciales en las que puede llegar al poder. El espantapájaros de la ultraderecha ha estado siempre ahí, desde que nací. Se utiliza en el último momento para dirigir el voto. El problema es que, al final, los cuervos se dan cuenta y se comen la paja dentro del muñeco. Creo que hay muchos franceses que, desde hace años, han estado obligados a votar contra algo. Mi sueño es que algún día podamos votar a favor. Y no creo que Francia sea el único país en el que ocurre.. El pensador Cassel. El protagonista de ‘Quasimodo’ lleva un abrigo de Giorgio Armani.Nick Thompson. El cine también ha cambiado. ¿Cree que hoy las productoras apostarían por películas como El odio, Dobermann o Irreversible? Canal+ financió películas muy arriesgadas y a una generación nueva de directores. Pero las productoras grandes nunca han querido arriesgarse. Sabíamos que Irreversible, por ejemplo, dividiría al público. Tuve la impresión de hacer la película de terror definitiva. No eran vampiros, sino gente de la calle. Pero, durante muchos años, hubo gente que no quiso coger el metro [contiene una larga escena de violación en el subterráneo]. Había algo extremadamente agresivo y violento, pero con un cierto glamur: estábamos Monica y yo, luego Cannes… La película representa muy bien los noventa en su concepción, en su mensaje y en la manera en la que fue fabricada. Fue un atraco.. ¿Por qué? Conseguimos el dinero antes de tener el guion. La propuesta que hicimos era: Gaspar, Monica, Vincent. Aceptaron y les dijimos: “Tranquilos, haremos algo bueno”.. O sea, no tenían ni idea de lo que iban a hacer. Hubo muchísima improvisación. Teníamos solo siete u ocho páginas. Había que rodar en el orden cronológico de la historia, al revés que la película. Así que empezamos en un apartamento, Monica y yo durmiendo… Gaspar dio cuatro instrucciones, le pregunté cuánto duraba la escena y nos dijo: “Lo que queráis entre dos y veinte minutos”. Grabábamos en Super 16 y era lo máximo que teníamos ese día en cinta en el almacén. La escena dura 19 minutos, todo improvisado.. Vincent Cassel, con chaqueta Boss y camisa Charvet.Nick Thompson. Le ayudaría rodar con Monica Bellucci, su esposa entonces. ¡Claro! Ese nivel de intimidad no se hubiera conseguido con otra persona. Me encantaba rodar con ella cuando éramos pareja. Era una oportunidad para vernos, porque los dos trabajábamos mucho. Además, cuando conoces bien a la gente no necesitas hablar determinadas cosas. Es todo directo, sin correcciones o preámbulos. Por eso, los grandes directores insisten siempre en trabajar con los mismos actores: Scorsese con De Niro y Joe Pesci, Fellini con Mastroianni, Cassavetes con Seymour Cassel y Gena Rowlands… Cuando estás acostumbrado a trabajar con alguien, todo es mejor.. Ha interpretado a hombres agresivos, seguros, sexualmente… ¿Activos? Sí, he hecho muchos de esos, pero no solo. No puedes escoger lo que la gente recordará de ti. Pero el mejor cumplido es que te recuerden, aunque les haya incomodado. Marcar el inconsciente es lo más importante. A menudo, he tenido la impresión de que es más interesante molestar que complacer. Puede ser que esos personajes que van contra el sistema calen más hondo. Es como si en la cotidianidad estuviéramos obligados a reprimir eso, porque no está bien, somos animales sociales. Pero ver a alguien haciéndolo en la pantalla es liberador.. Ha tenido cuatro hijos de tres madres distintas. ¿Le ha cambiado mucho la paternidad? Sí, nos hace más vulnerables, pero más fuertes. Eres responsable de alguien y, si lo asumes, la vida cambia radicalmente.. El actor Vincent Cassel, con abrigo Loro Piana y pantalón de Prada.Nick ThompsonVincent Cassel posa con un facsímil de ‘Nuestra Señora de París’ (‘Notre-Dame de Paris’, en francés), la novela de Víctor Hugo de 1831 que introdujo al personaje de Quasimodo.Nick ThompsonAbsorbido por la lectura, el actor francés Vincent Cassel posa en exclusiva para ICON.Nick ThompsonAl igual que la mejor literatura, Vincent Cassel espera que sus películas generen reacciones de impacto como, por lo menos, la suya en esta foto.Nick Thompson. Su padre, Jean-Pierre Cassel, fue un gran actor. ¿Cómo asumió él esa responsabilidad con usted? Bueno, él decía que no había reglas. Es una frase tramposa, pero yo interpreté que no estamos aquí para repetir lo que han hecho otros. Este es un trabajo para descubrirse, experimentar. Eso no termina nunca. Más allá de lo que te expresan los padres, se aprende de lo que observas en ellos. Yo he enfocado esta profesión de forma mucho más agresiva que él, para no encontrarme nunca en la situación que tuvo al final de la carrera.. ¿En qué sentido? Él creció con la Nouvelle Vague, el gran cine, pero hubo un momento en el que empezó a poder elegir menos, se fue apagando. Yo lo vi y decidí que nunca me ocurriría. Si llega el momento en el que debo hacer cosas que no me gusten, pararé. Por eso impongo mis elecciones, tengo una noción muy precisa de lo que quiero. Mi agente trabaja para mí y no al revés. Eso es algo que muchos actores tardan 30 años en comprender. Quiero estar en el centro de mi universo, no compararme con nadie. De lo contrario, sufres siempre. Yo soy el mejor en lo que soy, en mi estilo. Hay cosas que son buenas para tu carrera y otras que te gustan: haz siempre lo segundo. Si intentas contentar a los demás, un día dejarás de reconocerte.. Pero uno puede equivocarse. Claro. No pasa nada. Tendrá críticas de mierda, tranquilo. Pero prefiero equivocarme con mis ideas que con las de otro. Para ser actor no hace falta tener un gran coeficiente intelectual, hay que ser intuitivo y sensible. Pero para que una carrera dure, hay que tener un pequeño cerebro. Si no, te harán el lío.. ¿Le gustaría que sus hijos fueran actores? Que hagan lo que quieran. Pero si me dicen que quieren ser abogados, les preguntaré si están seguros de ir a defender a gente que no les importa cada mañana. O cirujanos, conozco a muchos y no tienen vida. No hay ninguna razón para un sufrimiento permanente, solo cuando no hay más remedio. Todo es muy banal: escribir artículos, hacer fotos, hacer revistas, dar entrevistas, rodar películas que hoy aprecias y en 15 años no recordará nadie… ¿Qué nos queda?. ¿El amor? Sí, pero hay que saber a qué dedicarlo. Eso es todo. Los niños, los momentos concretos… Lo que fabricamos para poder vivir no tiene tanta importancia.. ¿Se ve haciendo este trabajo hasta el final de sus días? Todavía me gusta mucho. Cuando no sea así, pararé.. Realización: Nono Vázquez. Asistentes de fotografía: Emilio Azevedo y Adrián Wong. Asistentes de realización: Laura Gimenez e Isabel Orozco. Maquillaje y peluquería: Anne Bochon. Dirección de movimiento: Pauline Gudet. Vídeo: Daniele Vaia. Estudio: Paul Le Cacheux Photographer.
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