Gabriel Azorín rodó ‘Anoche conquisté Thebes’ en los baños termales de Bande, situados a lo largo del río Limia, que discurre entre el norte de Portugal y el sur de Orense. Este es el lugar donde, según el folclore antiguo, el olvido prevalecía. Una reunión de compañeros converge allí y conversa sobre el reciente conflicto virtual en el que participaron, que se derivó de un motivo de guerra arcaico dentro de un videojuego. Y en medio del suave vapor de las aguas y el manto de la noche, su diálogo sufre una transformación. Sigue leyendo
Gabriel Azorín ha creado una obra distintiva que es a la vez delicada y innovadora. Lleva al lector en un viaje desde la actualidad hasta los tiempos antiguos, utilizando los diálogos íntimos de los soldados en los baños como medio de transporte.
Gabriel Azorín rodó ‘Anoche conquisté Thebes’ en los baños termales de Bande, situados a lo largo del río Limia, que discurre entre el norte de Portugal y el sur de Orense. Este es el lugar donde, según el folclore antiguo, el olvido prevalecía. Una reunión de compañeros converge allí y conversa sobre el reciente conflicto virtual en el que participaron, que se derivó de un motivo de guerra arcaico dentro de un videojuego. Y en medio del suave vapor de las aguas y el manto de la noche, su diálogo sufre una transformación. Sigue leyendo
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