Hay guionistas y directores que te obligan a seguirles continuamente la pista, aunque la temática de algunas de sus obras a alguien como el firmante le resulte tan ajena como la física cuántica o el aprendizaje del mandarín. El problema es mío, por supuesto, ya que la casi totalidad de la humanidad sabe de qué le están hablando o utiliza continuamente esas cosas que al parecer son obligatorias para vivir o para sobrevivir. Son las redes sociales, los WhatsApps, TikTok, Instagram, Facebook… Cosas que al parecer son tan necesarias como comer y dormir. Y recurriendo a una expresión surrealista de otra época que siempre me hizo gracia, me siento en ese universo tan perdido como un pulpo en un garaje.. Seguir leyendo
Hay guionistas y directores que te obligan a seguirles continuamente la pista, como Aaron Sorkin, aunque la temática de algunas de sus obras me resulte tan ajena como Facebook
Hay guionistas y directores que te obligan a seguirles continuamente la pista, aunque la temática de algunas de sus obras a alguien como el firmante le resulte tan ajena como la física cuántica o el aprendizaje del mandarín. El problema es mío, por supuesto, ya que la casi totalidad de la humanidad sabe de qué le están hablando o utiliza continuamente esas cosas que al parecer son obligatorias para vivir o para sobrevivir. Son las redes sociales, los WhatsApps, TikTok, Instagram, Facebook… Cosas que al parecer son tan necesarias como comer y dormir. Y recurriendo a una expresión surrealista de otra época que siempre me hizo gracia, me siento en ese universo tan perdido como un pulpo en un garaje.. Más información. Y como no sé de qué me hablan, debido a mi suicida analfabetismo tecnológico, me pregunto qué pinto yo viendo una película como El precio de la red. Sin embargo, no me duermo ni escapo de la sala. La culpa la tiene la personalidad de su autor, un guionista siempre identificable llamado Aaron Sorkin, maestro de la comunicación oral, con réplicas y contrarréplicas a las que imprime su inconfundible, desasosegante, agudo y brillante sello. Compruébenlo en la serie El ala oeste de la Casa Blancao en la película La red social, que dirigió David Fincher con su contrastado talento.. La última estaba dedicada a la personalidad de Mark Zuckerberg, actual dueño del universo, junto a unos cuantos pajarracos que parecen tan desagradables como él. Es alguien que obsesiona a Sorkin. Y, consecuentemente, vuelve a lanzar sus envenenadas flechas contra un tipo tan poderoso como carente de escrúpulos morales.. Jeremy Strong, como Mark Zuckerberg en ‘El precio de la red’.. Sorkin se inventa pocas cosas. Cuenta la investigación real sobre Facebook que hizo un periodista de The Wall Street Journal con la ayuda de su imprescindible confidente, una ingeniera muy prometedora con problemas de conciencia, hastiada de la metodología y los fines del imperio que preside Zuckerberg, sobre la desinformación interesada y los turbios móviles de una empresa que cree estar más allá del bien y del mal.. Y provoca mucho miedo lo que narra Sorkin; te hace pensar que no va de maniqueo, que es preciso describiendo una metodología muy oscura. Incluyendo el papel de Facebook en el asalto al Capitolio. Alertando del inmenso poder y la utilización que hacen de él las redes sociales, esas cosas que mantienen informada, o desinformada, pero siempre entretenida y embrutecida, a la mayoría de la población universal. Y que también generan infinito negocio.. Más información. La trama está bien desarrollada y mejor escrita. No me aburro, a pesar de mi ignorancia sobre el mundo que describe. Encarna con naturalidad y sobriedad a ese arriesgado y tenaz profesional del periodismo Jeffrey Allen White, actor al que desconocía. Y me gusta mucho la actriz Mikey Madison, ofreciendo su miedo, su responsabilidad y su determinación para denunciar una movida tan peligrosa. Me suena su rostro, y tardo mucho en percatarme de que es la formidable protagonista de Anora. Esta señora posee muchos registros. Y hasta el momento, los borda. Y dando vida al inquietante villano aparece Jeremy Strong, un tipo que siempre hace creíbles a los personajes oscuros, en posesión de mal rollo. Es un villano que se te incrusta en la memoria.. El precio de la red. Dirección: Aaron Sorkin.. Intérpretes: Mikey Madison, Jeffrey Allen White, Jeremy Strong, Wunmi Mosaku, Billy Magnussen.. Género: drama. EE UU, 2026.. Duración: 112 minutos.. Estreno: 9 de octubre.
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