Esta frase la dice Justine al principio de la película Melancolía, de Lars von Trier. Justine (Kirsten Dunst) se va a casar pero celebra su boda con la sombra de un planeta llamado Melancolía que podría impactar con la Tierra y extinguir la humanidad. ¿Qué hace Justine? “Sonrío, y sonrío, y sonrío”, dice al principio de la película, que es de 2011. Entonces el fin del mundo parecía ciencia ficción. Solo 15 años después la p(catástrofe), es decir, la posibilidad real de que la humanidad se extinga es una variable cotidiana. “No tengo ni idea de cuál es la probabilidad p(catástrofe), pero estoy seguro de que la probabilidad p(algún desastre) supera el 90%”, escribía en este periódico el profesor de Oxford Timothy Garton Ash. Lo leí en vacaciones. Después, como una auténtica Justine, me pedí otra sangría. Sonreí, y sonreí, y sonreí.. Seguir leyendo
La felicidad es tal vez la obligación moral del privilegio en un mundo que se nos ha ido de las manos
LA CASA DE ENFRENTE. Columna. Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado. Sentirnos felices se ha convertido, tal vez, en un privilegio: los grandes desarrollos tecnológicos nos han robado el horizonte. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. Fotograma de ‘Melancolía’ (2011), con Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg y Cameron Spurr.GOLEM. Esta frase la dice Justine al principio de la película Melancolía, de Lars von Trier. Justine (Kirsten Dunst) se va a casar pero celebra su boda con la sombra de un planeta llamado Melancolía que podría impactar con la Tierra y extinguir la humanidad. ¿Qué hace Justine? “Sonrío, y sonrío, y sonrío”, dice al principio de la película, que es de 2011. Entonces el fin del mundo parecía ciencia ficción. Solo 15 años después la p(catástrofe), es decir, la posibilidad real de que la humanidad se extinga es una variable cotidiana. “No tengo ni idea de cuál es la probabilidad p(catástrofe), pero estoy seguro de que la probabilidad p(algún desastre) supera el 90%”, escribía en este periódico el profesor de Oxford Timothy Garton Ash. Lo leí en vacaciones. Después, como una auténtica Justine, me pedí otra sangría. Sonreí, y sonreí, y sonreí.. Más información. Me pregunto de qué hubiera escrito Justine si tuviera una columna en un periódico. ¿Hubiera hablado de la extinción o de su boda? Es una buena pregunta y tal vez sea una que nos hemos de hacer cada mañana. ¿De qué elegimos hablar? Solo en las cuatro semanas de vacaciones de esta columna, hemos padecido dos grandes desastres en España. Primero la tierra (parecía toda la tierra) fue arrasada por lenguas de fuego y cuando todo parecía ceniza, un tsunami de humanidad (parecía toda la humanidad) inundó Ceuta. El desamparo da mucho miedo, también cuando es ajeno. Me propongo comprar material escolar para mis hijas y escribir esta columna sobre algún tema de actualidad que no sea lúgubre.. “Sí, debería estar feliz. Realmente debería”, responde Justine a John en la primera parte de la boda. La felicidad es tal vez la obligación moral del privilegio en un mundo que se nos ha ido de las manos. Por eso todavía existen las columnas alegres y las conversaciones divertidas. Es muy triste, ya lo sé. En la peli, Justine está triste, está deprimida. Yo no estoy triste, estoy comprometida con la obligación de pasarlo bien. Pero sé que ha pasado algo muy triste, tal vez lo más triste. Ha sucedido que los grandes desarrollos tecnológicos del siglo XX solo han llevado a que no tengamos ningún horizonte. Ha caído el telón sobre la vida y todo el mundo parece haber aceptado resignadamente que vamos al martirio. Pase lo que pase, todas somos Justine. Sonreímos y pedimos otra sangría.. Un día lees en el periódico que los agentes de OpenAI formaron un enjambre para piratear Hugging Face y ese mismo día tu empresa (que sabe, como todo el mundo sabe, que la IA es un peligro para la humanidad y que su desarrollo está fuera de control) te exige que imagines cómo la IA podría ayudarte en tu trabajo. La IA es el progreso y el progreso es bueno, dicen los jefes. Y tú, sonríes, y sonríes, y sonríes. Como Justine, como yo. Y cuando llega el final, Justine no está en triste, está en paz. Es porque el hecho de que la humanidad desaparezca no le parece ni tan mal. “Cierra los ojos. Dame la mano” es su última frase. Hoy escribo para decir que no es momento de cerrar los ojos. Hay que abrirlos bien aunque no nos guste nada de lo que tenemos que ver. Hemos llegado hasta aquí. Alguien escucha, alguien escribe, alguien lee al otro lado. Mientras exista una conversación es que no lo hemos aceptado todo.. Sobre la firma. Es periodista y escritora. Ha trabajado en ‘El Mundo’, ‘Marie Clarie’ y el grupo Mediaset. Ha publicado ‘Cosas que brillan cuando están rotas’ (Círculo de Tiza), ‘La mejor madre del mundo’ y ‘El último hombre blanco’ (Literatura Random House). Con ‘Los borrachos de mi vida’ ganó el Premio de Narrativa de Caja Madrid en 2007.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Siglo XXI. Cine. Vida. Kirsten Dunst. Cambio climático. Sociedad. Homo sapiens. Timothy Garton Ash. Lars von Trier. Inteligencia artificial. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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