En su último año de universidad, Isabel Coixet (Sant Adrià de Besòs, 66 años) se fue a estudiar a la Sorbona sin apenas hablar francés y con una beca que solo le alcanzaba para pagar cama y transporte. “Para comer no llegaba, me tuve que buscar la vida. Para mí, la serie también ha sido una manera de exorcizar y de vivir una vida que yo no viví”, reconoce sobre Alguien debería prohibir los domingos por la tarde —que se presenta en el South Festival de Cádiz el 2 de noviembre y llega completa a España en SundanceTV el día 10, tras su estreno en Francia—.. Seguir leyendo
En su último año de universidad, Isabel Coixet (Sant Adrià de Besòs, 66 años) se fue a estudiar a la Sorbona sin apenas hablar francés y con una beca que solo le alcanzaba para pagar cama y transporte. “Para comer no llegaba, me tuve que buscar la vida. Para mí, la serie también ha sido una manera de exorcizar y de vivir una vida que yo no viví”, reconoce sobre Alguien debería prohibir los domingos por la tarde —que se presenta en el South Festival de Cádiz el 2 de noviembre y llega completa a España en SundanceTV el día 10, tras su estreno en Francia—. Seguir leyendo
En su último año de universidad, Isabel Coixet (Sant Adrià de Besòs, 66 años) se fue a estudiar a la Sorbona sin apenas hablar francés y con una beca que solo le alcanzaba para pagar cama y transporte. “Para comer no llegaba, me tuve que buscar la vida. Para mí, la serie también ha sido una manera de exorcizar y de vivir una vida que yo no viví”, reconoce sobre Alguien debería prohibir los domingos por la tarde —que se presenta en el South Festival de Cádiz el 2 de noviembre y llega completa a España en SundanceTV el día 10, tras su estreno en Francia—.. Más información. Antes, la directora ya había mostrado su escasa simpatía por el último día de la semana, titulando así un libro de artículos y su podcast en Radio 3. En la serie, producida por Arte France, comparte su nostalgia dominical con sus personajes. No es lo único de su biografía que presta a una historia protagonizada por Louise, una joven estudiante que se muda a París con una beca para estudiar cine y muchas expectativas susceptibles de verse frustradas. Pero en ese ejercicio de reescribir su propia biografía, Coixet pone en su camino a Charlie y Nelson, dos amigos de la infancia que la aceptan como compañera de piso con la condición de pasar juntos los domingos por la tarde, viendo en casa las películas más tristes del mundo. Un sueño para alguien fascinada con la historia de amor de Françoise Hardy y Nick Drake, quienes se le aparecen en sus paseos por la capital francesa.. Imagen de la serie ‘Alguien debería prohibir los domingos por la tarde’, de Isabel Coixet.carole bethuel. Los ocho capítulos son un desfile de las obsesiones y el universo Coixet, inimitable en su manera de retratar personajes a través de sus grietas de la misma manera que acostumbra a filmar las grandes ciudades, mostrando esa belleza de las pequeñas cosas. “Sobre todo quería contar una historia de amistad. Con esta especie de disfuncionalidad general de las familias, hay un peso de la amistad en nuestras vidas que es muy importante”, asegura, aunque a renglón seguido advierte: “ojo, que también esa familia elegida te puede joder la vida”. Para el reparto contó con el talento de tres jóvenes intérpretes: Liv Henneguier como Louise, junto a Clara Bretheau (Charlie) y Théo Christine (Nelson), secundados magistralmente por dos pesos pesados como Jeanne Balibar (Alix, galerista y madre de Charlie) y Tim Robbins (el oscarizado guionista Ted Mackey), en un papel creado ad hoc que aprovecha para destilar sus propias convicciones sobre la industria. En una clase, Ted le dice a Louise: “Hay que ser romántico para dedicarse al cine”, y ella responde: “Salvo para hacer películas de superhéroes. (…) No puede considerarse cine”, palabras que parecen salidas directamente de la boca de la directora catalana.. Tras su paso por San Sebastián —donde ha estrenado una exposición de collages, un documental sobre su figura y ha sido jurado de la sección Culinary Zinema del Festival—, atiende a EL PAÍS por videollamada desde su casa de Barcelona, un día después de que falleciera Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio provocó las acampadas por la vivienda. “Me parece importante que la gente salga a la calle y proteste”, asegura y lo conecta con otro hecho que está sucediendo paralelamente en Madrid. “Alguien me ha contado hoy que Woody Allen y su equipo están en dos plantas del hotel Mandarín (Ritz) de Madrid. Pues igual más que acampar en la Puerta del Sol, si fueran a acampar en el rodaje de Woody Allen y a comerse los bocadillos de su catering, a nivel internacional haría más ruido”, reflexiona en voz alta. “Este señor, igual que hizo en Barcelona, se está llevando una pasta de nuestros impuestos para hacer su película”.. Imagen de la serie ‘Alguien debería prohibir los domingos por la tarde’, de Isabel Coixet.carole bethuel. Respecto al momento social que vivimos, recuerda con preocupación que hace unos días se cruzó con unos adolescentes y uno de ellos llevaba en su carpeta una pegatina de Franco. “Eso que se repite hasta la saciedad de que los pueblos que no conocen su historia están destinados a repetirla… coño, conocer la historia no es tan difícil. Si conocemos todos los shows que va a hacer Shakira, podemos saber qué ha pasado en este país y en Europa en los últimos 100 años”. A pesar de su intensa actividad —está escribiendo un nuevo guion original y en noviembre publica el libro Silencio, se come (Siruela)—, ha tenido tiempo de escaparse al cine a ver La bola negra, la película dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo. “Lo que más me ha gustado, y se lo dije el otro día a ellos, es que me han descubierto todo el carisma de Guitarricadelafuente, que me parece extraordinario”, dice sobre el debut como actor del cantante.. Faltan directoras en los festivales. Después de casi 40 años de carrera, si algo transmite Isabel Coixet es que conserva la curiosidad y la ilusión intactas. Se le nota en pequeños detalles, como cuando cuenta que decidió cambiar sobre la marcha una escena de interior de la serie porque ese día nevaba en París. Salió a rodar cámara en mano y sin permisos: “Me parece que hay algo también en la improvisación, en aprovechar que hay una luz increíble, que está cayendo una nevada que te cagas… el universo nos está dando algo, pues hacemos algo con ello, ¿no?”.. Imagen de la serie ‘Alguien debería prohibir los domingos por la tarde’, de Isabel Coixet.carole bethuel. En noviembre viajará a Cádiz para asistir a la proyección en pantalla grande de su segunda serie, tras Foodie Love. Y aprovecha para lanzar un mensaje a navegantes sobre la flagrante ausencia de representación de directoras en los grandes festivales de cine: “Hay una mirada sobre el mundo que no se está respetando. ¿Cómo arreglarlo? Tiene que haber una enorme renovación en las cabezas de la gente que elige y que dirige los festivales. Ahora Berlín tiene por fin una mujer, pero… ¿cuántos años hace que el señor de Cannes está en Cannes?”.. Estrenos de la semana. Consulta el calendario completo. 2lunes. HBO Max. Temporada 4. 3martes. Filmin. Temporada 2. 4miércoles. Disney+. Estreno. Disney+. Temporada 2. Amazon Prime Video. Estreno. Apple TV+. Temporada 2. 5jueves. Netflix. Temporada 2. Cosmo. Temporada 4. Netflix. Temporada 2. Movistar Plus. Estreno. Warner TV. Temporada 9. 6viernes. Netflix. Estreno. HBO Max. Estreno. Amazon Prime Video. Estreno. SkyShowtime. Temporada 2. 7sábadoNo hay series. 8domingo. HBO Max. Temporada 2. MGM+. Temporada 2. Consulta el calendario completo
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