La primera semifinal de Eurovisión 2026 fue y acabó como se auguraba, no sabiendo si los protagonistas eran los representantes de cada país y la música o la polémica por la participación de Israel, que ha llevado a que cinco países, entre ellos España, no participen en el Festival y ha provocado lo que se esperaba: protestas, gritos en favor de Palestina y contra el genocidio y los miembros de seguridad expulsando a los miembros del público que a punto estuvieron de reventar la actuación de Noam Bettam.
La primera semifinal de Eurovisión 2026 clasificó para la gran final de este sábado a los dos grandes favoritos, Finlandia y Grecia, y a otros ocho países más, entre ellos Israel que vivió una actuación marcada por los gritos en favor de Palestina y contra el genocidio en Gaza
La primera semifinal de Eurovisión 2026 fue y acabó como se auguraba, no sabiendo si los protagonistas eran los representantes de cada país y la música o la polémica por la participación de Israel, que ha llevado a que cinco países, entre ellos España, no participen en el Festival y ha provocado lo que se esperaba: protestas, gritos en favor de Palestina y contra el genocidio y los miembros de seguridad expulsando a los miembros del público que a punto estuvieron de reventar la actuación de Noam Bettam.. En España, al no participar en el Festival, la única manera de poder ver Eurovisión en directo es a través del canal de YouTube que, por primera vez en la historia del certamen, emite en streaming las semifinales y la gran final de este sábado. Obviamente, no es lo mismo que verlo en RTVE con los comentarios de Julia Valera y Toni Aguilar, los cuales te sitúan en cada país y en cada representante, pero, al menos, hay alguna manera de verlo. Y lo que se vio en YouTube anoche fue lo que la Unión Europea de Radiodifusión (UER), responsable de Eurovisión, lleva toda la semana intentando que se vea lo menos posible: la polémica y el rechazo a la participación de Israel.. El espectáculo comenzó con gran emotividad. La vida de Toni entrelaza la biografía de un hombre con los 70 años de historia del Festival de Eurovisión. La narración saltó de la pantalla al escenario. Rodeada de público, Vicky Leandros presentó su canción L’amour est bleu, con la que había participado en el concurso en el Palacio de Hofburg 59 años antes.. Anoche los espectadores y el jurado tuvieron la oportunidad de, con sus votos, decidir el futuro de Israel y del resto de participantes en Eurovisión 2026, y decidieron que Israel pasase a la final y, además, como una de las grandes favoritas, junto a Grecia y Finlandia. Todo parece indicar que la historia de las dos ediciones anteriores podría volver a repetirse, esa historia del televoto en masa para Israel, mientras los eurofans cruzan los dedos para que gane la mejor canción. Y este año, como en los dos últimos años, hay canciones y puestas en escena muchísimo más potentes que la de Noam Bettam, titulada Michelle.. Es una balada rítmica que fusiona letras en hebreo, inglés y francés. El tema aborda la superación de una relación sentimental tóxica y destructiva. La puesta en escena tampoco ofrece una gran espectacularidad. Usa una estructura gigante con forma de diamante sobre el escenario, acompañado por cinco bailarinas.. Noam Bettam, representante israelí tras pasar a la final de Eurovisión 2026.EFE. La favorita, sin lugar a dudas, es Finlandia. El dúo compuesto por la violinista Linda Lampenius y el cantante Pete Parkkonen mostró anoche todo su poderío sobre el escenario, dejando claro que vienen a por todas con Liekinheitin (Lanzallamas). No es solo la canción y la puesta en escena, sino el uso del violín (la UER ha permitido que se toque un instrumento en directo) como si fuera la segunda voz de la canción. De hecho, el final de la actuación es Pete Parkkonen intentando llegar a las notas más agudas del instrumento en un duelo voz e instrumento más que aplaudido por los seguidores del certamen.. La otra gran favorita es Grecia. El artista Akylas interpretó su propuesta titulada Ferto ocupando el cuarto lugar en el orden de actuación de la noche. La puesta en escena de Ferto, diseñada por el director creativo Fokas Evangelinos, fue calificada como teatral, contemporánea y sumamente caótica. La propuesta ofreció un estilo visual muy cargado que buscó captar la atención del público desde el primer segundo. El despliegue escénico está inspirado en una estética de cómic o superhéroes e incluye elementos llamativos como bailarines disfrazados de personajes y una fuerte apuesta por la energía visual en pantallas.. Mientras que algunos espectadores y medios especializados la consideran «brillante», «adictiva» y un claro imán para el voto juvenil, otros señalan que la sobrecarga de elementos visuales en el escenario resulta demasiado distractora respecto a la propia canción.. Y así, anoche se clasificaron Bélgica, Croacia, Lituania, Moldavia, Polonia, Serbia, Israel, Finlandia, Grecia y Suecia. Y hasta aquí lo que tiene que ver con la canción y la música. Pero no fue lo único que marcó la primera semifinal y que se espera se vuelva a repetir en la gran final del sábado.. Todo iba sobre ruedas hasta que la televisión pública austríaca (ORF) dio paso al vídeo de presentación del representante israelí. Noam Bettam actuó en la décima posición y tuvo que arrancar escuchando los gritos de «¡stop genocide!» (Paren el genocidio) al menos durante los primeros 15 segundos de la canción. En el inicio, el artista israelí estaba metido en esa estructura con forma de diamante, la melodía no es muy fuerte, con lo que anoche se escuchaban perfectamente los gritos en contra del genocidio y en favor de Palestina.. En la pantalla de la retransmisión en YouTube en ningún momento se mostraron las protestas ni las banderas palestinas que sí se encontraban entre el público. Cuando la melodía se hizo más potente, los gritos desaparecieron de la retransmisión.. La televisión austríaca explicó minutos después en su web que un espectador, ubicado cerca de un micrófono, fue quien gritó al comienzo y durante toda la actuación del artista israelí, y su voz se escuchó en la transmisión televisiva en directo. «Tras un comportamiento disruptivo y repetidas peticiones para que cesara, esta persona fue escoltada fuera de la sala».. En algunos vídeos que circulan en redes sociales, se ve cómo una persona -con el lema Palestina libre pintado en su espalda- es reducida por el personal de seguridad y sacada de la sala en medio de gritos de «Palestina libre», que por supuesto no se vieron ni en la retransmisión de la ORF ni en la de YouTube.. Otros 15 países se disputarán este jueves otras 10 plazas en la segunda eliminatoria para completar la lista de 25 finalistas.. En esa final están automáticamente Austria, como país anfitrión, y los cuatro mayores contribuyentes a la Unión Europea de Radiodifusión, o sea, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.
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