Cuando Javier de Haro (Palma de Mallorca, 46 años) era adolescente, dedicaba algunas horas a la semana a entrenar a baloncesto a niños en campamentos de verano. Era una labor que disfrutaba mucho en su momento y que le ayudó a tomar una decisión de futuro: quería dedicar su vida laboral a la infancia. No tenía claro si de profesor, pediatra, enfermero o psicólogo. Pero el tiempo le fue aclarando las ideas y cuando llegó el momento, supo que quería estudiar Psicología, decisión en la que se reafirma: “Soy un privilegiado por pasar tiempo con niños cada día”. Seguir leyendo
El psicólogo publica ‘Disfrutar la crianza’, una guía para dejar atrás la culpa y la búsqueda de la perfección y disfrutar más de la experiencia de ser padres.
Cuando Javier de Haro (Palma de Mallorca, 46 años) era adolescente, dedicaba algunas horas a la semana a entrenar a baloncesto a niños en campamentos de verano. Era una labor que disfrutaba mucho en su momento y que le ayudó a tomar una decisión de futuro: quería dedicar su vida laboral a la infancia. No tenía claro si de profesor, pediatra, enfermero o psicólogo. Pero el tiempo le fue aclarando las ideas y cuando llegó el momento, supo que quería estudiar Psicología, decisión en la que se reafirma: “Soy un privilegiado por pasar tiempo con niños cada día”. Seguir leyendo
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