En el año 1958, en medio de una dictadura en la que el franquismo propagaba que todo iba bien para los españoles, incluso eso tan ilusorio de conseguir un hogar a un precio razonable, coincidieron dos comedias fundamentales: una, nigérrima y cruel; la otra, algo más blanca y popular, pero con detalles críticos sangrantes. El pisito, de Marco Ferreri, coescrita por Rafael Azcona y basada en su propia novela, y La vida por delante, de Fernando Fernán Gómez, coescrita con Manuel Pilares, hablaban de un desastre social que, por desgracia, sigue más vivo que nunca.. Seguir leyendo
Una comedia negra sobre la desesperación por acceder a una vivienda, heredera de ‘El pisito’ y ‘La vida por delante’
En el año 1958, en medio de una dictadura en la que el franquismo propagaba que todo iba bien para los españoles, incluso eso tan ilusorio de conseguir un hogar a un precio razonable, coincidieron dos comedias fundamentales: una, nigérrima y cruel; la otra, algo más blanca y popular, pero con detalles críticos sangrantes. El pisito, de Marco Ferreri, coescrita por Rafael Azcona y basada en su propia novela, y La vida por delante, de Fernando Fernán Gómez, coescrita con Manuel Pilares, hablaban de un desastre social que, por desgracia, sigue más vivo que nunca.. Más información. Dos títulos históricos de nuestro cine que, en muchos sentidos, se funden ahora en Nuda propiedad, nueva película de Alberto Utrera, en la que sus dos protagonistas podrían ser los de La vida por delante, aunque después de tomar una calle de en medio tan peligrosa como los de la pareja de El pisito para conseguir su ansiado hogar. Si en la de Fernán Gómez un licenciado en Derecho y una licenciada en Medicina no podían encontrar una casa decente, acorde a su posición como profesionales, en la de Utrera un profesor de Matemáticas en un colegio concertado y una cartera de Correos tienen las mismas dificultades, pese a trabajar ambos y tener una seguridad evidente. Y si en El pisito los míticos Rodolfo y Petrita decidían que el primero se casara con una anciana moribunda para subrogarse en el alquiler de esta tras su fallecimiento, en Nuda propiedad la pareja acude a una figura semejante, la del título, con la diferencia de ser dueños en lugar de arrendatarios, aunque con la misma necesidad de espera para entrar en el hogar: el fallecimiento del anterior dueño, con un cáncer (supuestamente) terminal.. David Lorente en una imagen de la película ‘Nuda propiedad’.NACHO LOPEZ (Garajonay Producciones). Un señor piso de 110 metros cuadrados por 290.000 euros, con luz y bien situado, es una ganga. Con truco, claro. Y al vendemotos de la inmobiliaria se le ve venir de lejos. Pero la indefensión y la falta de alternativas llevan a risibles callejones sin salida: sociales, personales, mentales. Ya no se sabe ni quién se es. Y el retrato de personajes de Utrera y su habitual coguionista, Carlos Soria, es certero porque, además, como ya ocurría en su anterior película, Uno equis dos, trazado generacional de la ambición y el desconsuelo, hay dardos para todos. Contra las inmobiliarias, los vendedores, los arrendatarios, “los nazis” de asociaciones como Desokupa, los legisladores y gobernantes, e incluso contra la candidez de ciertos compradores, cargados, eso sí, con la mochila de la desesperación.. Tras 50 minutos muy buenos, y quizá para separarse de sus modelos, la segunda parte del relato pierde un poco el pie con su deriva de comedia criminal. Sin embargo, a medio camino entre la comedia negra, la blanca más popular, y hasta con pinceladas de screwball comedy americana, Nuda propiedad alcanza momentos notablemente delirantes de gracia gris oscura, aunque sin la brillante ferocidad de Azcona y Ferreri. Utrera lleva tres películas estimables de género en los últimos tres años (a las dos citadas, hay que sumar Desmontando a Lucía, de 2024). Un ritmo nada habitual en España, y todas ellas con empaque en la forma, la fotografía y el apoyo musical.. Más información. En esta comandan el conjunto las estupendas interpretaciones de Susana Abaitua y de Maxi Iglesias, que se sale de su imagen de guapo para componer con voz forzada y un leve tartamudeo a su profe de Mates con barriguilla, un tímido nervioso que utiliza sus saberes estadísticos para aplicarlos en el póquer por internet. Pero las mejores líneas de guion se las llevan dos secundarios admirables como David Lorente y Pepe Viyuela, cómicos de la estirpe de los grandes actores de reparto de siempre.. Y aunque la película quede abierta a cualquier análisis políticosocial, lo mejor quizá sea que Utrera parece haber acudido a aquello que decía Fernán Gómez en sus memorias, El tiempo amarillo, acerca de La vida por delante y sus pretensiones de hacer una sátira sobre “la chapuza española”, de arriba abajo: “Queríamos contar que todos éramos chapuceros y que así nos engañábamos y estafábamos los unos a los otros”. Y de eso va también Nuda propiedad.. Nuda propiedad. Dirección: Alberto Utrera.. Intérpretes: Susana Abaitua, Maxi Iglesias, David Lorente, Pepe Viyuela.. Género: comedia. España, 2026.. Duración: 99 minutos.. Estreno: 2 de octubre.
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