Isabel Pantoja no está en Honduras. No concursa en Supervivientes All Stars, no ha saltado de ningún helicóptero, no pasa hambre, no duerme en la playa y hace tiempo que sus apariciones públicas se cuentan con cuentagotas. Pero da igual. Isabel Pantoja está en Supervivientes All Stars. Vaya si está.
La llegada de Laura Cuevas para sustituir a Alma Bollo eleva a cinco los concursantes vinculados al universo de la tonadillera en una noche en la que Asraf Beno se rompió al hablar de ella y María Jesús Ruiz y Marta Peñate protagonizaron una bronca que obligó a Jorge Javier Vázquez a decir basta
Isabel Pantoja no está en Honduras. No concursa en Supervivientes All Stars, no ha saltado de ningún helicóptero, no pasa hambre, no duerme en la playa y hace tiempo que sus apariciones públicas se cuentan con cuentagotas. Pero da igual. Isabel Pantoja está en Supervivientes All Stars. Vaya si está.. Está Asraf Beno, marido de Isa Pantoja. Estaba Alma Bollo, prima de Isa. Está Yulen Pereira, ex pareja de Anabel Pantoja, sobrina de Isabel Pantoja. Está Omar Sánchez, ex marido de Anabel. Y desde anoche está Laura Cuevas, hija del que fuera mayoral de Cantora, criada durante años alrededor de la finca y convertida después en uno de esos personajes televisivos cuya biografía resulta imposible contar sin que aparezca Isabel Pantoja. Cinco.. A Supervivientes All Stars le falta Isabel Pantoja, pero casi podría decirse que sólo físicamente.. La tonadillera se ha convertido en la concursante invisible de esta edición. Una presencia que sobrevuela los Cayos Cochinos sin necesidad de dejarse la piel en una prueba de recompensa. Una especie de constante en la ecuación de Supervivientes All Stars: cambian los concursantes, cambian las parejas, cambian las ex parejas, cambian las guerras, pero Pantoja permanece.. Tires del hilo del que tires, antes o después aparece Cantora. Y anoche volvió a ocurrir.. La marcha de Alma Bollo, obligada a abandonar el concurso después de que los médicos determinaran que sus problemas de salud le impedían continuar, había dejado una plaza libre. Una desgracia para Alma, que llevaba días repitiendo que no quería marcharse, y una oportunidad para que Supervivientes All Stars incorporase a alguien completamente ajeno a las historias que ya tenía abiertas.. Pues no. ¿Quién llegó para sustituirla? Laura Cuevas. Por supuesto. Sale Alma Bollo y entra Laura Cuevas. Supervivientes All Stars pierde una conexión con el universo Pantoja e inmediatamente incorpora otra. Ni hecho a propósito.. O sí.. Porque si algo ha demostrado Supervivientes a lo largo de los años es que el universo de Isabel Pantoja y Honduras mantienen una relación difícil de romper. La propia Isabel fue concursante en 2019. También lo fueron Kiko Rivera, Isa Pantoja y Anabel Pantoja. Y alrededor de ellos han ido llegando parejas, ex parejas, familiares, amigos, ex amigos y personas que en algún momento pasaron por Cantora o por las vidas de quienes vivieron en Cantora.. Así que lo de Supervivientes All Stars no deja de ser la culminación de una historia que viene de lejos. Sólo que esta vez la concentración es tal que casi hace falta dibujar un árbol genealógico para seguir el programa.. Asraf Beno conduce a Isa. Alma Bollo, también. Omar Sánchez conduce a Anabel. Yulen Pereira, también. Laura Cuevas lleva directamente a Cantora. Y al final del camino, siempre, Isabel Pantoja.. Laura ni siquiera había tocado la arena y el mecanismo ya se había puesto en marcha. Antes de saltar del helicóptero, Jorge Javier Vázquez le contó la alegría con la que Isa Pantoja había recibido su fichaje. Laura respondió recordando a Dulce Delapiedra, la que fuera niñera de Isa y Kiko, y dejando claro que su relación con ella era otra historia. Después apareció el nombre de Damián Quintero, con quien arrastra cuentas pendientes, y la escena terminó con Jorge Javier gritando «¡Viva Encarna!» mientras Laura se lanzaba al agua.. Unos minutos en Honduras y ya habíamos pasado por Isa, Dulce, Cantora y hasta Encarna Sánchez. La Pantoja sin La Pantoja.. Lo curioso es que la llegada de Laura Cuevas no fue siquiera el momento en el que Isabel Pantoja estuvo más presente durante la noche. Para eso estaba Asraf Beno.. El marido de Isa Pantoja terminó hablando con sus compañeros sobre una de las heridas que más ha marcado a su mujer en los últimos años: la relación inexistente con su madre. Y entonces el juego televisivo dejó de tener demasiada gracia.. Asraf contó que Isabel Pantoja no mantiene relación con ellos, que no conoce a su hijo y que el distanciamiento está provocando un enorme sufrimiento en Isa. Hasta que no pudo más. «Le está haciendo mucho daño a Isa, es muy difícil», reconoció entre lágrimas. Y ahí estaba otra vez Isabel Pantoja. Sin estar.. Esta vez ya no como una conexión televisiva divertida ni como esa presencia fantasma que permite jugar con el enésimo concursante que llega a Honduras procedente de su universo, sino como el centro de un conflicto familiar que, por mucho tiempo que pase, continúa apareciendo una y otra vez en televisión.. Asraf se rompió. Y seguramente ahí estuvo una de las imágenes más potentes de En Tierra de Nadie. Porque detrás de todos esos nombres que el espectador lleva años viendo saltar de programa en programa hay relaciones familiares reales. Y detrás de la broma de que medio Supervivientes All Stars conduce a Isabel Pantoja está también el dolor de una hija por la ausencia de su madre.. Quizá por eso resulta tan difícil que la tonadillera desaparezca de la televisión incluso cuando ella ha decidido desaparecer de la televisión.. Puede no conceder entrevistas. Puede mantenerse alejada de los platós. Puede pasar meses y años sin hablar. Puede intentar que su vida privada deje de ser material televisivo. Pero mientras quienes han formado parte de su familia o de su círculo sigan formando parte de los grandes realities, Isabel Pantoja seguirá apareciendo.. No hace falta ni nombrarla demasiado. Está en las historias. Y Supervivientes es probablemente el programa donde más evidente resulta.. Porque Honduras ha sido casi una extensión televisiva de la familia Pantoja. Allí Isabel Pantoja protagonizó en 2019 uno de los fichajes más espectaculares de la historia del formato. Allí estuvieron antes y después miembros de su familia y personas ligadas a ella. Allí Anabel Pantoja encontró a Yulen Pereira. Y allí están ahora Yulen, Omar Sánchez, Asraf Beno y Laura Cuevas. Hasta Alma Bollo, que ya no está, continúa formando parte de esta curiosísima alineación.. Y seamos sinceros: que Isabel Pantoja volviera algún día a Supervivientesin person sería ma-ra-vi-llo-so. Aunque sólo fuera por ver qué sucede cuando la presencia deja de ser presencia y aparece el original. Pero mientras eso no ocurra tampoco parece hacer demasiada falta. Tiene representación suficiente.. Si el espíritu de Isabel Pantoja puso anoche la trama, María Jesús Ruiz y Marta Peñate pusieron el disparate. Todo por un «cara culo». Sí, «cara culo».. Para entender la monumental bronca que se vivió anoche en la Palapa hay que regresar al domingo, cuando Marta Peñate se refirió de esa manera a Damián Quintero. Un insulto infantil, desagradable y completamente innecesario que María Jesús Ruiz decidió convertir en su particular causa.. Y ahí empezó una de esas discusiones de Supervivientes en las que llega un momento en el que ya nadie -probablemente ni los que están discutiendo- recuerda muy bien cómo se ha llegado hasta allí.. María Jesús afeó a Marta el comentario sobre Damián. Hasta ahí, todo normal. Pero la cosa fue creciendo. La ex Miss España empezó a hablar del comportamiento de Marta con sus compañeros, de su condición de capitana y de la manera en que ejercía ese poder. Y acabó acusándola de ser una «abusona de instituto». Palabras mayores.. Marta, que si algo no sabe hacer es dejar pasar un ataque, respondió. Según ella, María Jesús Ruiz no estaba defendiendo a Damián Quintero, sino buscando una discusión que le diese protagonismo y minutos de programa. «Te inventas las discusiones para tener protagonismo», le soltó. Y se abrió la veda.. Una gritaba. La otra gritaba más. María Jesús acusaba a Marta de abusar de su posición. Marta insistía en que María Jesús buscaba cámaras. María Jesús hablaba de «abuso de poder». Marta acabó llamándola «ordinaria». María Jesús se indignó. Marta se indignó porque María Jesús se indignara. Y Damián Quintero, el hombre cuya cara había provocado supuestamente aquella guerra, casi era ya lo de menos.. Lo fascinante de la bronca fue precisamente eso: su absoluta desproporción. De un «cara culo» se pasó al abuso, del abuso al poder, del poder a la convivencia y de la convivencia a una batalla campal verbal en la que Jorge Javier Vázquez observaba desde el plató intentando encontrar la salida. No la había.. Hasta que María Jesús Ruiz se levantó. No estaba dispuesta, dijo, a seguir soportando que Marta Peñate la insultase. Así que abandonó la Palapa mientras la discusión continuaba y mientras Marta seguía defendiendo que todo aquello no era más que una estrategia de su compañera para conseguir protagonismo.. Entonces Jorge Javier dijo basta. Y no un basta de esos que sirven para echar publicidad y volver cinco minutos después con los mismos gritos. Un basta de quien no terminaba de entender cómo habían llegado a semejante punto.. El presentador puso especialmente el foco en el uso de expresiones como «abusona de instituto». Porque una cosa es criticar el comportamiento de una compañera, otra discutir por un insulto y otra introducir en una bronca televisiva conceptos que describen situaciones muchísimo más graves.. Jorge Javier intentó poner las cosas en su sitio. Y terminó verbalizando algo parecido a lo que probablemente estaba pensando buena parte de los espectadores: aquello se había ido de madre. Muchísimo.. Hay realities en los que los grandes conflictos necesitan semanas de convivencia, traiciones, nominaciones, hambre, cansancio y cuentas pendientes. Supervivientes All Stars demostró anoche que a veces basta un «cara culo».. Y ésa fue la otra gran protagonista de En Tierra de Nadie: la capacidad de esta edición para pasar en cuestión de minutos de un Asraf Beno llorando por el dolor de su mujer a dos concursantes montando una guerra descomunal por un insulto que podría escucharse en el patio de un colegio.. Supervivientes en estado puro. Pero al terminar la noche quedaba una imagen bastante más curiosa que los gritos de la Palapa.. Había llegado Laura Cuevas y con ella regresaban Cantora, Dulce Delapiedra, Isa Pantoja y todo un pasado que parecía esperar en Honduras. Asraf Beno había acabado llorando al hablar de Isabel. Isa Pantoja había tenido que reaccionar desde el plató. Omar Sánchez y Yulen Pereira seguían allí, cada uno con su propia historia vinculada a Anabel Pantoja. Y Alma Bollo, incluso después de abandonar, había dejado su hueco precisamente a otra persona del universo Cantora.. Cinco concursantes. Cinco caminos diferentes. Un mismo destino: Isabel Pantoja.. La tonadillera lleva desaparecida de la televisión ni se sabe cuánto y, sin embargo, pocas veces había estado tan presente en un reality sin participar en él. No está en Supervivientes All Stars, pero está. No concursa, pero protagoniza. No ha pisado los Cayos Cochinos y su historia aparece por todas partes.. Al final va a resultar que Supervivientes All Stars no necesita convencer a Isabel Pantoja para que vuelva a Honduras. Honduras ya se ha mudado a Cantora.
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