El actor Nacho Guerreros (Calahorra, 1970), conocido por su vis cómica en series como Aquí no hay quien viva y La que se avecina, protagoniza Bestseller en el teatro Pavón de Madrid (hasta el 27 de septiembre), una sátira sobre las redes sociales.. Seguir leyendo
El actor Nacho Guerreros (Calahorra, 1970), conocido por su vis cómica en series como Aquí no hay quien viva y La que se avecina, protagoniza Bestseller en el teatro Pavón de Madrid (hasta el 27 de septiembre), una sátira sobre las redes sociales. Seguir leyendo
El actor Nacho Guerreros (Calahorra, 1970), conocido por su vis cómica en series como Aquí no hay quien viva y La que se avecina, protagoniza Bestseller en el teatro Pavón de Madrid (hasta el 27 de septiembre), una sátira sobre las redes sociales.. ¿En qué se diferencia hacer teatro y televisión? Básicamente, creo que la diferencia es que en el teatro tienes al público frente a ti; no le puedes engañar. En televisión o en cine, afortunadamente, puedes equivocarte porque siempre está la opción de la repetición. Creo que esa es la principal diferencia: el contacto directo con el público, la comunicación que se establece entre público y actor y esa adrenalina tan necesaria para salir al escenario. Es fantástica. Cualquier forma de expresión es fantástica, pero el teatro, sin duda, genera una adrenalina que la televisión o el cine no tienen.. ¿Cuándo supo que sería actor? Prácticamente desde que nací. No recuerdo querer ser otra cosa, excepto presentador de televisión o cantante. De niño jugaba a presentar el telediario o el Un, dos, tres; esos eran mis juegos. Siempre tuve esa sensación de que yo quería pertenecer al mundo del espectáculo y, bueno, con mucho tesón y mucha paciencia, al final lo he conseguido. Lo que pasa es que me queda todavía muchísimo por hacer.. ¿Hay días que lamente haber tomado esta decisión? No, nunca me he arrepentido, jamás. Lo que sí es cierto es que, en temporadas bajas, porque esta profesión tiene muchas sombras, tuve muchísimos bajones. Antes de que llegase la obra de teatro Bent a mi vida y, posteriormente, Aquí no hay quien viva, sentía que no encajaba dentro de la profesión. Mi perfil no era el que se buscaba. Siempre abandoné la toalla, pero no la tiré nunca. No me arrepiento de haber tomado la decisión y estoy muy feliz de haber logrado que mi vocación se haya convertido en mi forma de vida.. ¿Cuál es la mejor crítica que ha recibido? La actriz China Zorrilla, a la que yo admiraba muchísimo —era uruguaya, aunque hizo toda su carrera en Buenos Aires, Argentina—, vino a ver Bent. La dirigió una argentina, Gina Piccirilli, y era una producción prácticamente argentina, con Daniel Freire como protagonista y Luis Callejo. Cuando acabamos la función, me dijo: “¡Qué hijo de puta que sos!“. Creo que esa ha sido la mejor crítica que me han podido hacer en mi vida.. ¿Y la más demoledora? Por suerte, y toco madera, no he tenido mucha crítica demoledora. Quizás me ofendió un poquito una crítica que hizo una periodista, cuyo nombre no recuerdo, cuando estrenamos Sobre el caparazón de las tortugas, que dirigió Susana Hornos, con texto de Ignacio Vidal. Hizo una crítica bastante hiriente y bastante absurda, pero, en cualquier caso, muy respetable.. ¿Qué papel se le escapó por los pelos? Se me escapó por los pelos un papel hace muchísimos años en la serie Aladina, para la que opté por casting. Fue un casting multitudinario; creo que estábamos trescientos y pico chicos. Lo típico: vas pasando etapas eliminatorias y, en el último casting, quedamos tres o cuatro. Luego, cuando se hizo la serie, ninguno de esos cuatro finalistas estábamos allí. Creo que ese papel se me escapó por los pelos, pero también a los otros finalistas. Fue una decisión de la cadena que ninguno de los actores que habíamos pasado los castings terminara trabajando en ese papel.. ¿Cuál es la película que ha visto más veces? He visto muchísimas veces dos películas. Son dos de mis favoritas, aunque tengo muchas más: La semilla del diablo, de Roman Polanski, y Los santos inocentes, de Mario Camus. También me he leído el libro. Miguel Delibes es un maestro, pero creo que la adaptación incluso supera al libro, que ya es mucho decir.. ¿Y una que le recuerde a su infancia? La guerra de las galaxias. Aunque más que películas, quizá me recuerdan a la infancia las series de televisión: Heidi, Marco, Pippi Calzaslargas, La casa de la pradera… Pertenezco a una generación en la que los niños teníamos un hueco en la televisión y se pensaba en nosotros. Ahora no hay televisiones generalistas que piensen en los chavales.. ¿Qué actor querría que la interpretara en un biopic sobre su vida? Jamás lo he pensado, pero he tenido la suerte de conversar y trabajar con actores jóvenes buenísimos que, quizá, cuando yo sea muy mayor o me muera, puedan interpretarme. Por ejemplo, Álex Mola. Es un actor joven buenísimo. Tuve una conversación con él en mi videopodcast, Mister Chaise Longue, y creo que es un actor con unas posibilidades increíbles. Me encanta.. ¿Un estreno reciente que le fascinara? Vi un montaje teatral hace una temporada, creo que la pasada: El fin, dirigido por José Martret en el Teatro Español, con Toni Acosta, donde pude ver por primera vez actuar a Álex Mola. También estaba Rubén de Eguía. Me pareció un montaje redondo, divertidísimo, y salí fascinado. Creo que el texto es de Paco Gámez. No sabía lo que iba a ver y me pareció muy curiosa la propuesta y el argumento, con situaciones verdaderamente delirantes que, a la vez, te hacen reflexionar y pensar.. ¿La última serie que vio de tirón? La última serie que vi del tirón y me fascinó, me hizo reflexionar, pensar y me voló la cabeza fue Adolescencia. Fueron cuatro capítulos que vi prácticamente en una tarde y media. Me hizo reflexionar sobre algo que yo viví y tuve que hacer una llamada telefónica porque me sentí abrumado por toda la información que recibí en la serie. Me hizo pensar sobre mí mismo. Me enloqueció y me fascinó, no solo por el trabajo actoral, sino técnicamente, porque eran todo planos secuencia. Me pareció dificilísima, con una preproducción muy compleja y un resultado formidable y admirable.. ¿Qué libro tiene ahora mismo en su mesilla de noche? En mi mesita de noche están ahora La sociedad del cansancio, del escritor coreano cuyo nombre no sé pronunciar; Crimen y castigo, de Dostoievski; estoy releyendo La Odisea; y los Diarios de Alejandra Pizarnik, que me parece una mujer absolutamente frágil y maravillosa para leer. También me gusta mucho una poetisa italiana que se llama Alda Merini. Me encanta su poesía por su fragilidad, por su verdad y por adornar lo sórdido.. ¿Y uno que no lograra terminar? Lituma en los Andes, de Mario Vargas Llosa.. ¿Un clásico que haya descubierto hace poco? Jane Eyre, de Charlotte Brontë.. ¿Un músico al que admire especialmente? Un músico al que admiro, y que además he tenido muy presente, es Dmitri Shostakóvich. Justo antes de salir a representar la función Juguetes rotos, en cada representación escuchaba el Vals número 2. Eso me hacía transportarme a otro lugar y, desde entonces, le tengo muchísima admiración.. ¿Qué canción suena en bucle en su cabeza en este momento? Soy muy fan de la música francesa y, normalmente, la canción Les Comédiens, de Charles Aznavour, es muy recurrente en mi cabeza. También otras, pero esta lo es especialmente. Me parece muy alegre y creo que describe muy bien la vida de un comediante.. ¿En qué museo se quedaría a vivir? En un museo que no conozco, pero que me encantaría conocer: el Hermitage de San Petersburgo. Una temporadita viviendo allí no me importaría en absoluto.. ¿Tiene algún placer culpable en materia cultural? Qué curioso, porque alguno tengo, pero no lo voy a decir.. ¿Qué trabajo no aceptaría jamás? No aceptaría jamás un trabajo en el que tuviera que vender mi privacidad, mi familia, mis amigos o a la gente que quiero; jamás. Tampoco uno en el que tuviera que mentir o traicionar. Eso no lo aceptaría nunca en mi vida. No me vendería jamás a ninguna sigla de partido político. Tampoco aceptaría el soborno, nunca, jamás.. ¿Qué está socialmente sobrevalorado? Creo que lo que está más sobrevalorado ahora es un influencer que vende humo. Está muy sobrevalorado y muy presente en la sociedad actual.. ¿Cuál es su suceso histórico favorito? Te puedo decir dos que me apasionan: la Revolución francesa por todo lo que sucedió después; y en España la Transición, todo lo que sucedió en el fin de una dictadura y el comienzo de una democracia. Recuerdo ver en televisión un programa que hizo la periodista Victoria Prego, a la que admiraba muchísimo y que, curiosamente, luego fue compañera mía en un curso de cocina y pude hablar mucho con ella de este programa y me encantó. Me encantaba la forma de narrar que tenía. Yo viví la Transición de niño y recuerdo que en el colegio nos mandaron hacer un trabajo sobre la Constitución —que no sabíamos lo que era, yo tenía siete años— y me atrapaba mucho toda aquella revolución que hubo. Me gusta mucho ese período de España aunque me hubiese gustado ser más mayor para ser algo más consciente de lo que estaba ocurriendo.. De no ser actor, le habría gustado ser… Me hubiese gustado ser un sabio, una persona que hubiese llegado a construir algo realmente valioso para la humanidad, haber descubierto una vacuna, haber sido un científico que hubiera descubierto algo para salvar vidas o alguien importante en el Humanismo. La búsqueda de conocimiento es un objetivo que tengo. Siento que sé muy pocas cosas, que necesito ampliar muchísimo mis horizontes. Y en eso estoy, por eso admiro mucho a personas sabias, con un coeficiente intelectual alto, personas que han hecho algo valioso para la humanidad. De no ser actor me hubiese gustado ser alguien así.
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