El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo (PP), ha respaldado al proyecto de su socio, Vox, de supeditar las ayudas a la creación audiovisual a que no haya contenido “ideológico”. Carriedo ha aludido a la “libertad y la calidad” para que los fondos autonómicos lleguen a los proyectos que lo soliciten y no ha explicado exactamente en qué criterios se apoyará el “comité” de funcionarios que según el consejero de Cultura, Alberto Díaz Pico, de Vox, evaluará si procede o no asignarles subvenciones. Este alto cargo también criticó al festival de cine Seminci de Valladolid, que este viernes inicia su 72 edición, porque “tiene mucho que mejorar en neutralidad ideológica”. El alcalde vallisoletano, Jesús Julio Carnero (PP), ha respondido con que el certamen “es un espacio de libertad” y ha negado que haya “cine ideologizado”, como proclama su socio en la Junta y en el Consistorio.
El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo (PP), ha respaldado al proyecto de su socio, Vox, de supeditar las ayudas a la creación audiovisual a que no haya contenido “ideológico”. Carriedo ha aludido a la “libertad y la calidad” para que los fondos autonómicos lleguen a los proyectos que lo soliciten y no ha explicado exactamente en qué criterios se apoyará el “comité” de funcionarios que según el consejero de Cultura, Alberto Díaz Pico, de Vox, evaluará si procede o no asignarles subvenciones. Este alto cargo también criticó al festival de cine Seminci de Valladolid, que este viernes inicia su 72 edición, porque “tiene mucho que mejorar en neutralidad ideológica”. El alcalde vallisoletano, Jesús Julio Carnero (PP), ha respondido con que el certamen “es un espacio de libertad” y ha negado que haya “cine ideologizado”, como proclama su socio en la Junta y en el Consistorio. Seguir leyendo
El portavoz de la Junta alude a la “calidad” e independencia de la cultura, mientras el alcalde popular de Valladolid rechaza los ataques de los ultras al festival Seminci
El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.


El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo (PP), ha respaldado al proyecto de su socio, Vox, de supeditar las ayudas a la creación audiovisual a que no haya contenido “ideológico”. Carriedo ha aludido a la “libertad y la calidad” para que los fondos autonómicos lleguen a los proyectos que lo soliciten y no ha explicado exactamente en qué criterios se apoyará el “comité” de funcionarios que según el consejero de Cultura, Alberto Díaz Pico, de Vox, evaluará si procede o no asignarles subvenciones. Este alto cargo también criticó al festival de cine Seminci de Valladolid, que este viernes inicia su 72 edición, porque “tiene mucho que mejorar en neutralidad ideológica”. El alcalde vallisoletano, Jesús Julio Carnero (PP), ha respondido con que el certamen “es un espacio de libertad” y ha negado que haya “cine ideologizado”, como proclama su socio en la Junta y en el Consistorio.
El portavoz autonómico ha sido cuestionado tras conocerse esta semana que el departamento de Cultura, de Vox, incluyera esta cláusula: “El beneficiario deberá desarrollar las actividades subvencionadas con pleno respeto a los principios de objetividad, neutralidad institucional, pluralismo y servicio al interés general, por lo que no podrán destinarse los fondos públicos concedidos al amparo de esta convocatoria a actuaciones que impliquen adoctrinamiento ideológico, propaganda partidista o apoyo expreso a opciones políticas concretas”.
El mundo del cine se ha escandalizado ante esta medida, que no desgrana los criterios de su ejecución, y hasta el ministro de Cultura, Ernest Urtasun (Sumar), cargó contra esta “censura” y anunció que llevaría a los tribunales esta intromisión de la extrema derecha. Fernández Carriedo ha aludido a que este factor busca proteger la la “libertad y calidad” para que estas ayudas lleguen a los creadores y ha anunciado que la comisión pública que juzgará esta pertinencia la conformarán personas “del mayor reconocido prestigio posible”, aunque sin precisar quiénes. Tampoco lo hizo este miércoles Díaz Pico, responsable de esta polémica.
La controversia ha saltado a la política local de Valladolid, gobernada por la misma coalición que sostiene la Junta de Castilla y León. El regidor, Jesús Julio Carnero (PP), ha chocado contra Pico, quien en sus ataques sobre la cultura y el cine había criticado al festival Seminci. El alcalde ha definido al certamen cinematográfico como “un espacio de libertad” en su programación, preparada para “todos los amantes del cine”. Para él “no hay cine ideologizado”, sino “cine bueno, cine malo, cine que te gusta y cine que no te gusta”. Carnero ve en la Seminci “un símbolo de la ciudad” y en alusión al símbolo, un beso, extiende que “Seminci nos abraza a todos con un beso, que es el mejor símbolo de ese espacio de libertad”.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
EL PAÍS
