A Blue Film le ha costado encontrar su camino. Se rodó en 2024, en tan solo 12 días. El debut del británico Eliott Tuttle ha gustado mucho a la crítica (con un 92% de aceptación en el agregador Rotten Tomatoes, web de reseñas), como también convenció en su momento a los distribuidores y programadores de festivales de cine como Sundance y SXSW, en Austin (Texas). Los mismos que la elogiaban se negaban a comprarla o proyectarla. La razón: el tabú que genera su trama, centrada en torno a la pederastia. En España, puede verse desde este viernes en Filmin.. Seguir leyendo
El polémico debut del británico Elliot Tuttle, protagonizado por un joven trabajador sexual y su antiguo profesor de secundaria, se estrena este viernes en Filmin tras ser premiado en el Atlàntida Mallorca Film Fest
ABlue Film le ha costado encontrar su camino. Se rodó en 2024, en tan solo 12 días. El debut del británico Eliott Tuttle ha gustado mucho a la crítica (con un 92% de aceptación en el agregador Rotten Tomatoes, web de reseñas), como también convenció en su momento a los distribuidores y programadores de festivales de cine como Sundance y SXSW, en Austin (Texas). Los mismos que la elogiaban se negaban a comprarla o proyectarla. La razón: el tabú que genera su trama, centrada en torno a la pederastia. En España, puede verse desde este viernes en Filmin.. Aaron es un joven que se gana la vida enseñando su cuerpo a través de una webcam. Un día, acepta la propuesta de un misterioso hombre, que le ofrece 50.000 dólares por pasar una noche con él. Al inicio de la velada, descubre que ya conocía de antes a su cliente. Se trata de Hank, su antiguo profesor de secundaria que terminó en la cárcel por intento de abuso a uno de sus alumnos. El maestro confiesa sentirse enamorado de Aaron desde que era su alumno, con 12 años, lo que desata una intensa e incómoda conversación que compone los 80 minutos de película.. “Nos han dicho de todo. Quizá lo más grave es que es una historia muy irresponsable, porque consideran que equipara la pedofilia con la identidad queer”, comenta el veterano actor Reed Birney, quien interpreta a Hank, a su paso por el Atlàntida Mallorca Film Fest. Este drama acaba de ganar el premio a la mejor película de la sección Trends de este certamen. “Es interesante que ese intento de censura provenga de la comunidad LGBTIQ+. Me parece fascinante decir que no se puede contar una historia”, lamenta el estadounidense.. El intérprete, de 71 años, es ganador de un Tony en teatro, ha aparecido en cine independiente y en series como The Handmaid’s Tale y House of Cards. No dudó en aceptar el papel, porque en ningún momento sintió que fuera a generar la división de posturas que ha provocado, explica en Palma. Birney defiende “la intimidad, la belleza y la valentía” del guion firmado por Tuttle, que trata de abordar asuntos como la represión personal, el abuso y el origen de la perversión. “Cuando lo leí, pensé que era la oportunidad que llevaba más de 50 años esperando”, asegura. Se convirtió en productor ejecutivo del proyecto y fue una pieza clave para que el británico Kieron Moore aceptara el papel de Aaron.. Moore, de 29 años, había enlazado varias ficciones juveniles (Sex Education, Vampire Academy) cuando fichó por Reclutas, de Netflix. Durante un parón en el rodaje de esta serie por las huelgas en Hollywood, recibió el guion de Blue Film. El problema es que sus agentes se oponían a que su estrella emergente debutara en el cine con un papel así y en un proyecto tan controvertido. “Tuve que convencerlos. El guion me dejó impresionado. Supe que era algo especial. Mi generación ha sido testigo del nacimiento de las redes sociales y de cómo las cosas pueden volverse virales de repente. Sabía que pisaba un terreno bastante volátil, pero también que era el sueño de cualquier actor. De hecho, ahora se ha convertido en una especie de maldición, porque leo otros guiones y… va a ser muy difícil encontrar algo así”, defiende el actor desde el certamen balear.. Los actores Kieron Moore (izquierda) y Reed Birney presentan su película ‘Blue Film’ durante el Atlàntida Mallorca Film Fest.CATI CLADERA (EFE). En la ficción, el encuentro entre estos dos personajes se muestra como imprevisible, pero en el rodaje ocurrió todo lo contrario, asentado en unos diálogos y una estética muy estudiados y medidos. Para rematar la imagen depurada de Blue Film, que transcurre en una casa de alquiler de Los Ángeles durante una sola noche, Reed Birney se trajo consigo al director de fotografía Ryan Jackson-Healy. Acababan de trabajar juntos en otra celebrada y claustrofóbica película de esencia igualmente teatral, titulada Mass, sobre el incómodo encuentro entre los padres de la víctima de un tiroteo en un instituto y los del adolescente que perpetró el ataque.. Si en su anterior proyecto, el actor pudo entrevistarse con decenas de hombres que habían vivido esa situación con sus hijos, para interpretar al pedófilo Hank prefirió recurrir al cine documental. Visionó junto a Tuttle Pervert Park, nominado al Oscar en 2014 y que examina las vidas y las luchas internas de agresores sexuales residentes de una comunidad de Florida tras cumplir condena, permitiendo que se expresen con sus propias palabras, “sin limitarse a mostrarlos como simples monstruos”, dice Birney.. Kieron Moore en ‘Blue Film’.. El personaje de Aaron es el de un joven inadaptado, esclavo de sus fetiches, que no ha sido víctima de abusos. “No tiene ningún motivo para ser como es; lo que hace que sea un personaje muy extraño y fascinante”, comenta Kieron Moore, que se empapó de un ensayo psicológico que analiza los rincones más inhóspitos del deseo, Perv: The Sexual Deviant in All of Us, de Jesse Bering.. “Lo he hablado muchas veces con Reed y con Elliot, con quien sigo debatiendo años después por esta película. Creo que al público, aunque está viendo a dos adultos en pantalla, le incomoda el hecho de que Hank sigue viendo a Aaron como a un niño de 12 años. Y así lo interpreté yo en algunos momentos, a medida que transcurre su conversación. Lolita de Nabokov se lee en las escuelas porque es una obra maestra de la literatura. Y lo que cuenta es horrible”, argumenta el joven actor británico. “Lo que yo creo es que el rechazo que genera Blue Film tiene que ver con los traumas de quien mira, con la incomodidad interna de cada uno de esos espectadores”, concluye su compañero de reparto.
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