Las tres lonas gigantes que cubren el Palacio de Festivales de Cannes con el cartel de la 79ª edición del certamen francés conforman un tríptico imponente de Susan Sarandon y Geena Davis en la película Thelma y Louise. Estrenada en 1991, aquella catarsis feminista firmada por Ridley Scott fue premonitoria, y no solo por cómo polarizó a la sociedad de entonces. La imagen de Thelma y Louise transformadas en dos fugitivas antisistema (patriarcal) presidirá la avalancha de cine de los próximos días y quizá por el blanco y negro elegido para el cartel o porque todos sabemos cómo acababa aquel viaje de amigas (la guionista Callie Khouri y Sarandon consiguieron que Scott respetase el trágico final), se respira cierta inquietud ante esa huida hacia adelante en la que parece embarcado el cine y el mundo. Pero antes de llegar a ese precipicio en el que nihilismo y libertad se dan la mano, quizá alguna película pueda salvarnos.. Seguir leyendo
Las tres lonas gigantes que cubren el Palacio de Festivales de Cannes con el cartel de la 79ª edición del certamen francés conforman un tríptico imponente de Susan Sarandon y Geena Davis en la película Thelma y Louise. Estrenada en 1991, aquella catarsis feminista firmada por Ridley Scott fue premonitoria, y no solo por cómo polarizó a la sociedad de entonces. La imagen de Thelma y Louise transformadas en dos fugitivas antisistema (patriarcal) presidirá la avalancha de cine de los próximos días y quizá por el blanco y negro elegido para el cartel o porque todos sabemos cómo acababa aquel viaje de amigas (la guionista Callie Khouri y Sarandon consiguieron que Scott respetase el trágico final), se respira cierta inquietud ante esa huida hacia adelante en la que parece embarcado el cine y el mundo. Pero antes de llegar a ese precipicio en el que nihilismo y libertad se dan la mano, quizá alguna película pueda salvarnos. Seguir leyendo
Las tres lonas gigantes que cubren el Palacio de Festivales de Cannes con el cartel de la 79ª edición del certamen francés conforman un tríptico imponente de Susan Sarandon y Geena Davis en la película Thelma y Louise. Estrenada en 1991, aquella catarsis feminista firmada por Ridley Scott fue premonitoria, y no solo por cómo polarizó a la sociedad de entonces. La imagen de Thelma y Louise transformadas en dos fugitivas antisistema (patriarcal) presidirá la avalancha de cine de los próximos días y quizá por el blanco y negro elegido para el cartel o porque todos sabemos cómo acababa aquel viaje de amigas (la guionista Callie Khouri y Sarandon consiguieron que Scott respetase el trágico final), se respira cierta inquietud ante esa huida hacia adelante en la que parece embarcado el cine y el mundo. Pero antes de llegar a ese precipicio en el que nihilismo y libertad se dan la mano, quizá alguna película pueda salvarnos.. La Vénus électrique. El título inaugural ha sido una grata sorpresa. La industria francesa manda, y desde hace años Cannes abre sus puertas con una película comercial patria que se estrena en salas al día siguiente o esa misma semana. Los últimos años ha sido un desastre con escaso interés más allá de sus fronteras, pero la nueva película del director Pierre Salvadori es una deliciosa comedia romántica de época. Se trata de un enredo amoroso muy bien pensado, situado a principios del siglo XX en los ambientes artísticos parisinos y el de las ferias ambulantes de pitonisas, cines de barraca y mujeres barbudas. Allí explotan a la venus electrificada, una joven que da besos con calambre y que una noche se hace pasar por vidente ante un desgraciado pintor que desea reconectar con su difunta esposa. Ojalá el cine comercial fuera esto.. Sierra de Teruel. En Cannes se habla español. Ese parece el mantra de este año. Pero de todo lo que se verá durante los próximos 12 días hay una sesión imprescindible: la de la versión restaurada del clásico franco español Sierra de Teruel, la película que el novelista, político e intelectual André Malraux rodó al final de la Guerra Civil española. El foco se lo llevará otra restauración, la de El laberinto del fauno, fábula sobre aquella guerra de Guillermo del Toro, que inauguró ayer Cannes Classics, pero Sierra de Teruel es un documento único con imágenes sobrecogedoras, como la de la mula cargando un ataúd en una cadena humana que acompaña a los combatientes.. Vista del cartel oficial de Cannes, con las actrices Geena Davis y Susan Sarandon en ‘Thelma & Louise’. Manon Cruz (REUTERS). Documentales de Bruce Dern y Avedon. Pocos representan el (nuevo) ocaso de Hollywood como el actor Bruce Dern. El documental sobre su vida promete ser jugoso. Más de cincuenta horas de conversación filmadas durante cuatro años y todo tipo de archivos inéditos para trazar la apasionante vida de este intérprete, padre de Laura Dern y símbolo de un mundo perdido. Además, Ron Howard presentará su documental sobre uno de los mejores fotógrafos de la historia. Richard Avedon murió hace ya más de veinte años, pero su legado sigue vivo por cómo definió la vida de Estados Unidos a través de sus retratos y de su trabajo para las mejores revistas de moda.. América Latina. La ausencia del cine latinoamericano en la sección oficial es un vacío difícil de justificar, pero hay vida más allá de la Palma de Oro. Cannes Première proyectará un documental argentino sobre el partido Argentina-Inglaterra del Mundial del 86 y, en la Quincena de Cineastas, están programadas la prometedora La perra, de la chilena Dominga Sotomayor, y La libertad doble, del argentino Lisandro Alonso, en la que el director de Jauja se reencuentra, 25 años después, con el protagonista de La libertad, su primera película, en la que observaba minuciosamente al “hachero” Misael Saavedra, un hombre que vivía solo en el monte.. En la sección Una cierta mirada, se presentará Siempre soy tu animal materno, de la costarricense Valentina Maurel, y El deshielo, de la chilena Manuela Martelli, que, tras su notable debut con 1976, vuelve a apuntar a los sórdidos silencios de la burguesía chilena, esta vez con el trozo de iceberg que Chile envió a la Expo de Sevilla del 92 como símbolo de fondo. Además, el actor Diego Luna mostrará en una proyección especial Ceniza en la boca, sobre la compleja vida de una joven inmigrante mexicana en Madrid y Barcelona.. Dibujos en la Quincena de cineastas. En este siempre estimulante rincón de Cannes dedicado a abrir puertas a nuevas tendencias, destaca la selección de dos películas de animación: We Are Aliens, del japonés Kohei Kadowaki, y Viva Carmen, revisión animada de la ópera de Bizet del francés Sébastien Laudenbach. Si esta última parece tomarse en serio lo de que Sevilla tiene un color especial, la japonesa promete evocar a través de sus bellísimos dibujos la vida familiar de Buenos días, de Yasujiro Ozu.
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