Jack London, uno de los más prestigiosos escritores estadounidenses de aventura, pasó el invierno del año 1897 en la región de Klondike, en Alaska, adonde llegó arrastrado por la fiebre del oro. Allí ambie ntó algunas de sus más famosas historias: Colmillo blanco, La llamada de la naturaleza, Bâtard (también llamada Diablo, según la edición). Relatos a menudo narrados desde el punto de vista de los perros acompañantes de aquellos hombres que se aventuraban, frente a las inclemencias del tiempo y a la crudeza del paisaje, a caminar en el alambre entre la vida y la muerte, entre la esperanza y la autodestrucción, entre la belleza de los parajes y el salvajismo de la creación.. Seguir leyendo
El director David Ayer entrega un filme clásico de supervivencia en una aventura contenida y eficaz entre montañas, osos y lobos
Jack London, uno de los más prestigiosos escritores estadounidenses de aventura, pasó el invierno del año 1897 en la región de Klondike, en Alaska, adonde llegó arrastrado por la fiebre del oro. Allí ambie ntó algunas de sus más famosas historias: Colmillo blanco, La llamada de la naturaleza, Bâtard (también llamada Diablo, según la edición). Relatos a menudo narrados desde el punto de vista de los perros acompañantes de aquellos hombres que se aventuraban, frente a las inclemencias del tiempo y a la crudeza del paisaje, a caminar en el alambre entre la vida y la muerte, entre la esperanza y la autodestrucción, entre la belleza de los parajes y el salvajismo de la creación.. Más información. Aunque no se nombre en toda la película, London está muy presente en En el corazón de la bestia, undécima obra del quizá más reputado guionista que director David Ayer, comandada por la presencia de una estrella como Brad Pitt y por la compañía de un perro. Una historia ambientada en las montañas de Alaska, en la contemporaneidad, y en la que el protagonista es un agente de las Fuerzas Especiales del ejército ya retirado, que solo pretende un poco de calma interior a través de la paz exterior, pero en la que todo alude a las fabulosas historias del escritor de principios del siglo XX. Inclusive la presencia del único papel de reparto con un cierto desarrollo, el que interpreta el siempre magnífico J. K. Simmons con su voz de trueno: otro aventurero del oro que apenas sale unos minutos (no llegará al cuarto de hora), mientras Pitt y el perro se debaten con una aventura de enorme fisicidad. Una película de supervivencia de las de siempre, narrada de un modo clásico, nunca desdeñable, aunque tampoco brillante.. Brad Pitt, en ‘En el corazón de la bestia’.. Puede que lo más fácil sea comparar En el corazón de la bestia y el trabajo de Pitt con otra demostración física interpretativa como la de Leonardo DiCaprio en El renacido, el papel que le dio por fin ese premio Oscar que le debían por otras actuaciones anteriores más memorables. Sin embargo, la película de Ayer, escritor de Training Day y director de la estupenda película bélica de tanques Corazones de acero, es bastante más clásica y sencilla, menos grandilocuente y pretenciosa que la de Alejandro González Iñárritu. Tanto el trabajo con la cámara como el ritmo y la utilización de la banda sonora, mucho más melódica de lo que suele ser habitual en el cine actual, remite a obras menos furiosas y más calmadas. A títulos como Náufrago, de Robert Zemeckis (cambien el balón de voleibol señor Wilson por el perro de combate Odin), y sobre todoCuando todo está perdido, de J. C. Chandor (con Robert Redford, y no en las montañas, sino en el mar).. El montaje clásico a base de encadenados de imagen, la ausencia de debate social o político más allá de la lucha contra la naturaleza —y ello, pese a la condición de exsoldado en polémicos lugares de conflicto del protagonista—, y una narración cadenciosa y bonita, sin más florituras que crear suspense y emoción con la aventura contra osos, frío, lobos, acantilados y problemas de salud, lleva a la película hacia un lugar modesto pero eficaz. El carisma de Pitt es incuestionable, y Ayer hace un notable trabajo con la conjunción en un mismo plano de las reacciones del intérprete y del perro actor (también llamado Odin), sin necesidad de hacer constantes cortes de montaje porque el animal no respondiera a tiempo a las demandas de la emoción del instante, en el momento de la filmación.. Más información. Y aunque los cortos flashbacks de ambos en la guerra no tengan una visualización atractiva, y el parlamento final en off sea gruesamente equidistante respecto de la labor de los ejércitos, En el corazón de la bestia, producida por Damien Chazelle, ofrece aventura y pasión en justas proporciones. Como escribió London: “Sondeaba las profundidades de su naturaleza, y las partes de la naturaleza que eran más profundas que él, retrocediendo hasta las entrañas del tiempo”.. En el corazón de la bestia. Dirección: David Ayer.. Intérpretes: Brad Pitt, J. K. Simmons, Ana Lambe.. Género: aventura. EE UU, 2026.. Duración: 101 minutos.. Estreno: 25 de septiembre.
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