Su larguísimo melenón y su pasión por la ortografía la convirtieron en una celebrity de las redes, pero su vocación siempre fue escribir. Tras vender más de un millón y medio de libros, regresa con el thriller El hombre ideal (Libros Cúpula) Leer
Su larguísimo melenón y su pasión por la ortografía la convirtieron en una celebrity de las redes, pero su vocación siempre fue escribir. Tras vender más de un millón y medio de libros, regresa con el thriller El hombre ideal (Libros Cúpula) Leer
Se define como escritora anónima e influencer en sus ratos libres, y en ambas disciplinas ha demostrado una maestría envidiable. Oculta tras una larguísima melena rubia y una pasión irrefrenable por la ortografía, La Vecina Rubia conquistó a más de un millón y medio de lectores con la saga Verano y sorprendió con Mi querida Lucía. Regresa ahora con El hombre ideal (Libros Cúpula), su novela más inquietante, psicológica y emocional que se adentra en los secretos de la alta sociedad.. Pasa del cozy crime y la tecnología del cambio de siglo en Mi querida Lucía al thriller psicológico entre las élites madrileñas en El hombre ideal. ¿La clase alta es más mortífera que un algoritmo?. Para mí la escritura nace del propio contexto de la historia, si lo veo potente y apasionante se desarrolla de forma natural. El cambio de siglo traía implícito un cambio tecnológico y una nostalgia asociada con la que miles de lectores se vieron identificados. En mi nueva novela, la realidad, aun pareciendo mucho más cercana —dentro de la distancia que supone adentrarse en la verdadera clase alta de este país—, versa sobre el poder y el lujo silencioso que no vemos habitualmente en redes sociales. El que realmente se oculta, el que vive y se mueve sin que el devenir del algoritmo le afecte lo más mínimo, porque son ellos quienes lo dirigen empresarialmente. Emocionalmente, por el contrario, la novela retrata las medias verdades tan reconocibles en cualquier ámbito familiar, con una dimensión más aterradora, quizás, pero con los mismos sesgos irracionales que los de cualquier familia.. Sitúa la primera cita de sus protagonistas en un peruano tradicional para romper con el lujo de las élites. ¿Qué lugar elegiría La Vecina Rubia para impresionar en una primera cita?. El restaurante peruano es parte de esa extraña e inquietante relación que se desarrolla en la novela y en la que se ve envuelta nuestra protagonista cuando David, nuestro hombre ideal, aparece en su vida de una forma cautivadora al inicio y preocupante en el desarrollo. Una forma de persuasión que pretende descolocarla conociendo sus gustos personales de una manera casi quirúrgica, lo cual sitúa al lector ante una tensión y un suspense contenido que va in crescendo a medida que la verdad comienza a ver la luz. En mi caso, cualquiera de las localizaciones que aparecen en la novela, como el Club Belmond, podría ser un buen punto de partida.. Dice en su carta a los lectores que se niega a acomodarse en su zona de confort literaria. ¿Cuál es la idea preconcebida sobre usted que le produce más alergia?. Siempre he arriesgado. Me gusta explorar, ofrecer al lector algo inesperado y romper los esquemas de quienes tienden a encorsetarme con alguna de esas etiquetas ya un tanto manidas. Creo que una de las ideas preconcebidas más extendidas es que mi trayectoria en redes sociales explica por sí sola mi éxito literario. Y siempre me ha parecido curioso que se utilice como argumento para restar mérito a mis novelas cuando, en realidad, demuestra justamente lo contrario. Mi comunidad no apareció de la nada ni se construyó alrededor de una imagen o de una exposición constante de mi vida privada, todo lo contrario. Lleva muchos años creciendo alrededor de lo que escribo. Los libros no han venido a convertir en escritora a alguien que tenía muchos seguidores, sino a consolidar una capacidad para conectar a través de la escritura que llevaba años demostrando. No empecé a escribir porque tuviera una comunidad; tengo una comunidad porque nunca he dejado de escribir.. Se define como una autora «emocional y un poquito obsesiva» que llega a corregir la ortografía buscando musicalidad. ¿Cuál es la falta que comete la sociedad actual que más le rechina al oído?. Ser parte del equipo de correctores de la novela es un eslabón más de esa personalidad obsesiva… Suelo intervenir en muchos de los procesos al margen de escribir la propia novela porque me siento tremendamente responsable de todo lo que hago frente a quienes finalmente toman la decisión de leer mis historias. Es la forma más honesta de agradecerles el tiempo que van a dedicarme, por eso quiero que estén perfectas, libres de erratas y con un valor añadido dentro de la experiencia literaria. Además, es algo que disfruto: me gusta aprender de mis propios errores. Mi talón de Aquiles, por ser madrileña, son los laísmos, leísmos y loísmos. Mi intención con la ortografía siempre ha sido didáctica. Creo que enfocar ese aprendizaje desde el humor y no desde el reproche hace que la sociedad pueda aprender sin miedo a equivocarse.. En El hombre ideal afirma que no hay que confiar en nadie, ni en una misma. ¿Cuál ha sido el mayor autoengaño en el que ha caído últimamente?. Convencerme a mí misma de que necesito más zapatos… No, es broma. Al estar involucrada habitualmente en varios proyectos, me he autoengañado llegando a pensar que suelo tener razón. Es difícil salirse de una misma para ver con claridad que no siempre estamos acertadas. También es cierto que suelo justificar muy bien los caminos que elijo porque creo que en los tiempos que corren es importante informarse antes de opinar.. Ha vendido más de millón y medio de ejemplares guardando con celo su anonimato e imagen. ¿El secreto de un buen misterio es saber cuándo no enseñar la cara?. Siempre he creído en la importancia del mensaje más que en la persona que lo transmite, y desde la Vecina Rubia busqué desde el primer momento centrar la atención en lo que realmente es trascendente. Los mensajes solidarios, el humor sano, compartir información fiable o el trabajo detrás de cada novela se consolidan realmente en el momento en que lo que transmites como autora es fiable, y, sobre todo, humano, más allá de la exhibición personal y física. ¿Mi anonimato contribuye al mito? No lo sé. A mí me da el confort de ser una persona más caminando por la calle. Una novela tiene una fuerza que va más allá de la cara de quien la escribe. Elena Ferrante seguramente puede dar buena cuenta de ello.. «No sé si mi anonimato contribuye al mito. A mí me da el confort de ser una persona más caminando por la calle. Una novela tiene más fuerza que quien la escribe». Con cinco novelas, superventas y adaptación televisiva en camino… ¿Cuándo se da cuenta una influencer de que ya es, sin etiqueta que valga, una escritora?. Hace muchos años, siendo más joven, comencé riéndome de la versión rubia de mí misma, pero ya me sentía escritora. Irrumpí en el mundo de Instagram, concebido en sus inicios para las fotografías con filtro Valencia, con textos escritos y rompí todos los esquemas. Pero lo cierto es que parece que necesitamos una especie de validación externa para convencernos a nosotros mismos de que lo hemos conseguido. Esta novela supone un punto de inflexión en cómo empieza a diferenciarse de forma más clara el perfil de la Vecina Rubia en redes sociales de la escritora. Los medios tradicionales de comunicación comienzan a percibir ese trabajo detrás de mi perfil y a ponerlo en valor. No hay mejor aval para que quienes tienen una idea preconcebida acaben por cambiarla… o no.. ¿Qué tiene más peligro en España: la política actual o un grupo de WhatsApp a la una de la madrugada?. A riesgo de que saquen de contexto esta frase para hacerla titular, unas amigas en un chat a la una de la madrugada pueden permitirse hacerse las tontas. Los políticos, no.. Ha creado un imperio a base de empatía, rosa y ortografía impoluta. ¿Es el sentido del humor la mejor vacuna contra la polarización?. El humor también puede estar polarizado. La mejor vacuna contra la polarización es la educación.. Si tuviera que pasar la ITV personal este año, ¿en qué fallo leve la pillarían los mecánicos?. En haber puesto los limpiaparabrisas al mismo tiempo que encendía las luces largas y aceleraba para ver las emisiones del tubo de escape. A veces es muy complicado sostener varios proyectos a la vez, y ese encaje de bolillos, cuando andas algo tocada de salud, no siempre es fácil. Pero como me apasiona todo lo que hago…. «En un mundo en el que incluso el humor está polarizado, la mejor vacuna contra el odio es, sin duda, la educación». ¿Cuál es el brilli-brilli que nos falta para iluminar la actualidad política del país?. La responsabilidad. De hecho, El hombre ideal aborda la responsabilidad a largo plazo. La forma en que los hechos del pasado, las decisiones que se deberían haber tomado con buen juicio y sensatez, incluso, con humanidad, aparecen en el presente de forma demoledora.. ¿Qué personaje o figura pública de este país merece un thriller psicológico sobre sus máscaras sociales?. Cualquiera, no es necesario que sea una figura pública. Todos mostramos cómo somos protagonistas de nuestras propias vidas en redes sociales. Todos, en mayor o en menor medida, llevamos una máscara en según qué ámbitos y todos seríamos susceptibles de tener el mejor de los thrillers psicológicos que se hayan escrito. El hombre ideal es uno más y, si lo lees con calma, estoy segura de que reconocerás a algún que otro personaje público…. Le fascina contextualizar el tiempo de sus historias. Si pudiera viajar en el tiempo 20 años atrás, ¿qué advertencia le daría a la primera versión de sí misma?. Soy una fiel defensora de que nada es negro o blanco, hay infinidad de matices que te llevan a aprender de tus errores. Bajo esa premisa, creo que la única advertencia que podría dar a mi yo del pasado es la de no dar por sentado todo en lo que creía.. «La novela sobre mi vida se titularía La mujer imperfecta. Soy una firme defensora de que nada es negro o blanco, todos aprendemos de nuestros errores». Un vicio confesable al que sucumba cuando apaga la pantalla del ordenador.. No es confesable.. ¿Qué le produce más resaca: una fiesta de la alta sociedad o leer los comentarios de las redes sociales un lunes por la mañana?. Asimilo bien las resacas, vengan de donde vengan. No me prodigo habitualmente en fiestas de la alta sociedad, solo lo justo para observar anónimamente, inquirir y contextualizar mi novela. Es en las redes sociales donde suelo estar más a menudo. Afortunadamente, tengo una comunidad maravillosa en la que la educación y la empatía suman enteros cada día y convencen al resto de que se puede encontrar un espacio divertido, solidario, educativo y literario sin rencor. Puedo decir que los lunes por la mañana, en mi perfil se respira cariño.. Si su vida fuera el título de una novela que aún no ha escrito, ¿cómo se llamaría?. La mujer imperfecta.. Complete la frase: «Escribir es la mejor excusa para…». …saber que los problemas, al menos durante unas horas, son de otros.
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