Hace apenas una semana, Pedro Sánchez se sentaba frente a David Broncano en La Revuelta, conseguía una audiencia histórica, cercana al 34% de cuota de pantalla, y abría la puerta a visitar otros programas de televisión antes de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. El presidente del Gobierno había comenzado una intensa ronda de apariciones televisivas que debía continuar este domingo en Salvados, con Gonzo, y que podía llevarle también a El Hormiguero, El Intermedio o al programa de Marc Giró. Siete días después, el escenario es completamente distinto. La tragedia ferroviaria de Urda (Toledo) ha trastocado las agendas políticas y televisivas, ha obligado a aplazar entrevistas y debates y ha introducido una enorme incertidumbre sobre cómo será la campaña electoral que preparaban las cadenas y los estrategas en comunicación de los partidos.
LaSexta aplaza sin fecha la entrevista del presidente con Gonzo de este domingo en Salvados y retrasa su primer debate electoral. Las visitas pendientes a los grandes programas y los cara a cara propuestos por las cadenas quedan condicionados por el accidente ferroviario a un mes de las elecciones
Hace apenas una semana, Pedro Sánchez se sentaba frente a David Broncano en La Revuelta, conseguía una audiencia histórica, cercana al 34% de cuota de pantalla, y abría la puerta a visitar otros programas de televisión antes de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. El presidente del Gobierno había comenzado una intensa ronda de apariciones televisivas que debía continuar este domingo en Salvados, con Gonzo, y que podía llevarle también a El Hormiguero, El Intermedio o al programa de Marc Giró. Siete días después, el escenario es completamente distinto. La tragedia ferroviaria de Urda (Toledo) ha trastocado las agendas políticas y televisivas, ha obligado a aplazar entrevistas y debates y ha introducido una enorme incertidumbre sobre cómo será la campaña electoral que preparaban las cadenas y los estrategas en comunicación de los partidos.. El anuncio llegó este jueves y fue tan escueto como significativo. Salvados comunicó un cambio en su programación del próximo domingo, 1 de noviembre. En lugar de la anunciada entrevista a Pedro Sánchez, el programa de laSexta emitirá Del podio al olvido, un reportaje protagonizado por Almudena Cid sobre el desamparo que sufren muchos deportistas de élite cuando termina su carrera profesional. Ni una nueva fecha para la entrevista al presidente ni una explicación detallada sobre cuándo podría recuperarse.. La entrevista no está descartada definitivamente, pero sí aplazada sin fecha. Fuentes de Atresmedia han explicado a medios especializados que los políticos están reorganizando sus agendas y que, por tanto, la cadena no puede concretar cuándo podrá celebrarse. La conversación con Gonzo debía grabarse precisamente este jueves, un día después del accidente ferroviario que ha conmocionado a España.. No era una entrevista cualquiera. Salvados había preparado el regreso de Sánchez al mismo bar en el que, en 2016, concedió a Jordi Évole una de sus entrevistas políticas más recordadas, después de abandonar la secretaría general del PSOE. 10 años después, el escenario tenía un evidente valor simbólico. Esta vez, sin embargo, Sánchez regresaba como presidente del Gobierno y candidato a la reelección, en plena precampaña. La tragedia ha impedido, al menos por ahora, que se produzca ese reencuentro televisivo.. Y aunque pueda parecer únicamente una modificación de parrilla, la cancelación de Salvados dice bastante más de lo que aparenta.. La televisión se había convertido en uno de los grandes escenarios de la precampaña del 29-N. Las entrevistas políticas ya no se limitaban a los informativos, los grandes espacios de actualidad o los tradicionales debates entre candidatos. Los líderes, especialmente Pedro Sánchez, habían comenzado a buscar también a los espectadores de los programas de entretenimiento, los formatos de humor y las plataformas digitales.. La visita de Sánchez a La Revuelta, el pasado 22 de octubre, fue el ejemplo más evidente. El presidente acudió al programa de David Broncano y protagonizó una emisión que rozó el 34% de cuota de pantalla. Cuatro días después, el espacio de La 1 recibió a Gabriel Rufián e Irene Montero, cuya entrevista alcanzó el 21,7%, convirtiéndose en la tercera entrega más vista de la historia del programa.. El interés de los políticos por este tipo de formatos había quedado más que demostrado. Sin embargo, la tragedia de Toledo ha abierto un interrogante que hace apenas unos días ni siquiera se planteaba: ¿volverá La Revuelta a recibir a otros representantes políticos antes de las elecciones? ¿Mantendrán los candidatos su calendario de visitas a los espacios de entretenimiento? ¿Qué ocurrirá con las entrevistas que todavía se estaban negociando? De momento, no hay respuestas definitivas.. Especialmente significativa es la situación de El Hormiguero. El propio Pablo Motos relató esta semana las gestiones que su equipo llevaba realizando desde el 5 de octubre para conseguir la presencia de Sánchez. Llamadas, mensajes de WhatsApp, contactos con el equipo de Comunicación de Moncloa y respuestas que no terminaban de concretarse. Todo ello después de que el presidente asegurase en La Revuelta que acudiría al programa de Antena 3.. Motos llegó a establecer un plazo para recibir una respuesta. Pero antes de que pudiera despejarse la incógnita, el accidente ferroviario cambió las prioridades.. Tampoco se sabe qué ocurrirá con otras posibles apariciones del presidente en El Intermedio o con Marc Giró, donde, según ha podido saber EL MUNDO, tenía previsto acudir, ni si los demás candidatos mantendrán el recorrido televisivo que habían comenzado a diseñar. Conviene recordar que muchas de estas visitas eran posibilidades, invitaciones o negociaciones pendientes, no compromisos cerrados. La tragedia no permite concluir que todas hayan sido canceladas, pero sí que su celebración queda ahora condicionada por una agenda política completamente diferente.. El contraste resulta especialmente llamativo. Hasta hace unos días, buena parte de la atención se centraba en qué político conseguiría mayor audiencia, qué presentador lograría sentarlo en su plató o qué programa protagonizaría la siguiente sorpresa. Ahora, el accidente ferroviario ha colocado en el centro de la actualidad la atención a las víctimas, la investigación de las causas de la tragedia, la seguridad del transporte ferroviario y las responsabilidades que puedan determinarse.. La primera consecuencia concreta sobre el calendario de los debates también se conoció este jueves. LaSexta anunció el aplazamiento de su primer encuentro electoral, previsto para el lunes 2 de noviembre, dentro del formato laSexta Debate: hablamos de lo que importa, que moderará Ana Pastor.. La cadena comunicó que la nueva fecha será el martes 10. El encuentro debía reunir a representantes de PSOE, PP, Vox y Frente Amplio para debatir sobre vivienda y economía. Pablo Bustinduy, por Frente Amplio, y José María Figaredo, por Vox, ya habían confirmado su participación, mientras que socialistas y populares todavía no habían anunciado a sus representantes.. LaSexta había diseñado originalmente dos debates para los días 2 y 9 de noviembre, antes del comienzo oficial de la campaña electoral, el próximo día 13. El aplazamiento del primero obliga también a reorganizar el segundo encuentro, inicialmente dedicado a cuestiones como la regeneración democrática, la inmigración y el Estado del bienestar. Pero las incógnitas van mucho más allá de laSexta.. RTVE, Atresmedia y Mediaset habían trasladado a los partidos diferentes propuestas para organizar los grandes debates electorales. La televisión pública puso sobre la mesa tres citas: un cara a cara entre Sánchez y Alberto Núñez Feijóo para el 17 de noviembre, un debate con portavoces de los ocho grupos parlamentarios el día 23 y otro a cuatro entre los principales candidatos el 26.. Atresmedia, por su parte, propuso un debate a cuatro para el 18 de noviembre y un cara a cara entre Sánchez y Feijóo para el 23. Mediaset también ofreció organizar un enfrentamiento entre ambos dirigentes.. Las negociaciones ya eran complejas antes del accidente. PSOE y PP habían expresado distintas preferencias sobre las cadenas y los formatos, y las propuestas de los grupos audiovisuales no coincidían necesariamente con las fechas que estaban dispuestos a aceptar los partidos.. El PSOE había manifestado su intención de participar en un debate en RTVE y en un cara a cara en una televisión privada. El PP, por su parte, había mostrado su disposición a celebrar un enfrentamiento entre los dos principales candidatos y defendía que el debate a cuatro tuviera lugar en Atresmedia.. Por tanto, incluso antes de la tragedia, buena parte del calendario seguía sin cerrarse. Ahora se añade una circunstancia que ninguno de los operadores había previsto cuando presentó sus propuestas: una catástrofe ferroviaria ocurrida a apenas un mes de las elecciones y cuyas consecuencias políticas e informativas todavía están por determinar.. Hay otra cuestión que tampoco puede ignorarse. El accidente de Toledo no solo afecta a las fechas, los platós o las agendas de los candidatos. También altera inevitablemente el contenido de las entrevistas y los debates que finalmente lleguen a celebrarse.. Hasta el miércoles, las televisiones habían diseñado buena parte de su cobertura electoral alrededor de las cuestiones que venían dominando la discusión política: vivienda, economía, inmigración, pactos parlamentarios o perspectivas de gobernabilidad. Todos esos asuntos seguirán presentes, pero la tragedia ferroviaria ha introducido nuevas preguntas que los periodistas difícilmente podrán dejar al margen.. La gestión de la emergencia, el estado de las infraestructuras ferroviarias, los sistemas de seguridad, las conclusiones de las investigaciones y las eventuales responsabilidades políticas pasarán a formar parte del debate público. Qué peso tendrán en los encuentros electorales dependerá de la evolución de los acontecimientos y de los datos que se conozcan.. También está por ver cómo se reorganizarán las apariciones en formatos ajenos a la televisión convencional. Jordi Wild había conseguido el compromiso de Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal y Ada Colau para pasar por The Wild Project. Un ejemplo más de cómo la campaña había comenzado a extenderse hacia audiencias que no necesariamente consumen la televisión lineal. Tampoco puede darse por hecho que estos planes permanezcan ajenos a los cambios de agenda.. La situación plantea, además, una dificultad para las cadenas: compaginar una cobertura informativa extraordinaria, que ha obligado a levantar programas habituales durante varias jornadas, con una campaña electoral que tiene plazos legales y una fecha inamovible, el 29 de noviembre.. Los debates no pueden aplazarse indefinidamente. Las entrevistas tampoco disponen de un calendario ilimitado. Cada jornada que transcurre estrecha el margen para reorganizar las citas previstas, especialmente aquellas que requieren la presencia simultánea de varios candidatos.. Por eso, la decisión de Salvados tiene un significado que va más allá de la ausencia de Sánchez este domingo. Es la primera gran entrevista anunciada al presidente para esta nueva etapa televisiva que se cae de la programación después de la tragedia. Y se produce mientras las cadenas intentan recomponer unos debates que ya estaban siendo objeto de negociación.. Hace una semana, la gran pregunta era en qué programa aparecería después Pedro Sánchez y qué otros políticos seguirían sus pasos. Hoy, la incógnita es cuándo podrán recuperar los candidatos sus agendas televisivas, qué entrevistas llegarán a celebrarse y cómo serán los debates que decidirán organizar las cadenas.. La campaña electoral del 29-N todavía no ha comenzado oficialmente. Pero la televisión que iba a contarla ya ha tenido que cambiar todos sus planes.
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