Los cineastas con una línea marcada de actuación, de estilo y de temáticas, a los que les ha ido bien en la mayoría de sus películas, y que sin embargo deciden en un determinado momento de sus carreras dar un arriesgado giro en su caminar artístico y profesional con un trabajo que pocos esperaban de él, ya han ganado puntos con la decisión. Salga como salga, porque el volantazo conlleva riesgo e impetuosa vitalidad.. Seguir leyendo
Al cineasta se le nota la buena mano en el guion, quizá su mejor especialidad, con una creativa estructura que relata el mismo suceso hasta cuatro veces
Los cineastas con una línea marcada de actuación, de estilo y de temáticas, a los que les ha ido bien en la mayoría de sus películas, y que sin embargo deciden en un determinado momento de sus carreras dar un arriesgado giro en su caminar artístico y profesional con un trabajo que pocos esperaban de él, ya han ganado puntos con la decisión. Salga como salga, porque el volantazo conlleva riesgo e impetuosa vitalidad.. Más información. Daniel Sánchez Arévalo, uno de los grandes cortometrajistas de los 2000 (¡Gol!, Exprés, Profilaxis, Física II…; pocos noveles lo hicieron mejor en esa fase anterior al largo), con siete películas ya en su zurrón desde aquella magnífica AzulOscuroCasiNegrodel año 2006 (tres premios Goya), hasta llegar a Rondallas, de 2025 (éxito de 325.000 espectadores), todas en una acentuada línea de comedia amarga generacional, se ha metido ahora en un thriller de atracos. Lo ha hecho en Colisión, película que se estrena exclusivamente en Netflix sin pasar por los cines, y de la mano de Ramón Campos, productor y coguionista.. Ahora bien, a Sánchez Arévalo se le acaba notando la buena mano en el guion, quizá su mejor especialidad, con una creativa estructura que relata el mismo suceso hasta cuatro veces, no tanto desde diferentes puntos de vista (que, en cierto modo, también), sino a partir de cuatro realidades alternativas, dependientes de que en un suceso concreto ocurra una cosa u otra, y ese suceso es la colisión. Para entendernos, no tan cerca de Rashomon (la película fundacional en lo de contar un mismo hecho desde las diferentes miradas que lo experimentaron), como de El azar (1987), de Krzysztof Kieslowski, obra clave que contaba tres veces el mismo trecho de vida de un joven, dependiendo de que alcanzara un tren a la carrera en una estación, no lo alcanzara porque lo paraba un guardia, o se le escapara para luego encontrarse con una mujer. Es decir, destinos alternativos, futuros posibles, o cómo una circunstancia, el azar, una decisión o un accidente pueden cambiar vidas (algo que también estaba en La vida en un hilo, de Edgar Neville), aunque sin la enjundia del formidable director polaco, explorador con enorme complejidad de las convenciones sociales y políticas del momento.. Tamar Novas, en ‘Colisión’.. Colisión no transforma la cadena de acontecimientos, la repite con algunos cambios, pero la historia general del robo en el banco y sus consecuencias, tanto en la investigación como en las relaciones entre personajes, va avanzando en cada uno de los cuatro segmentos. No es fácil conformar todo eso, y Sánchez Arévalo (con una enérgica puesta en escena que lo revela como un director ecléctico) dirige con soltura su artefacto con dispositivo narrativo hasta, eso sí, un desenlace poco convincente, en el que no acaban de redondearse los objetivos ni el relato en sí mismo. Los intérpretes, todos fantásticos, te cogen por la solapa y ya no te sueltan. El contexto social (2013, tras los desmanes de los bancos que llevaron a la crisis económica y a su rescate) está bien compuesto, incluso con cierto humor y matices sociales (la ludopatía). Y los diálogos son buenos (quizá salvo una secuencia sobrescrita y algo retórica: la pelea por el botín).. Más información. Ahora bien, en un conjunto sólido, que será incluso sorprendente para una parte del público, un aspecto lo devalúa un tanto (aunque no lo emborrone): la excesiva vinculación con dos películas anteriores. Corre, Lola, corre (1998), de Tom Tykwer, en su estructura; y, sobre todo, Antes que el diablo sepa que has muerto (2007), de Sidney Lumet, también en la estructura por personajes, en el hecho de que el robo lo realiza un grupo de atracadores con una relación especial con el lugar asaltado, e incluso en el detalle de que la protagonista femenina de la historia esté casada con uno de los atracadores y liada con otro de ellos.. Colisión. Dirección: Daniel Sánchez Arévalo.. Intérpretes: Laia Costa, Álvaro Cervantes, Tamar Novas, Karra Elejalde, Luis Zahera.. Género: thriller. España, 2026.. Plataforma: Netflix.. Duración: 122 minutos.. Estreno: 30 de octubre.
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