María Patiño vuelve a la televisión. Y lo hace por una puerta que pocos podían imaginar cuando hace tres años Telecinco decidió poner fin a Sálvame y comenzó el desmantelamiento de uno de los universos televisivos más reconocibles de las últimas décadas. La periodista gallega, que durante meses ha permanecido alejada de las cámaras tras encadenar varios proyectos que no consiguieron devolverle la estabilidad profesional, ha encontrado un nuevo destino: laSexta. Y un nuevo compañero de viaje: Marc Giró y su Cara al show.
Ha sido la propia periodista la que ha anunciado su regreso en una entrevista en El País. Su aterrizaje en laSexta llega después de meses alejada de la televisión, el fracaso de La familia de la tele y una dolorosa ruptura con Mediaset
María Patiño vuelve a la televisión. Y lo hace por una puerta que pocos podían imaginar cuando hace tres años Telecinco decidió poner fin a Sálvame y comenzó el desmantelamiento de uno de los universos televisivos más reconocibles de las últimas décadas. La periodista gallega, que durante meses ha permanecido alejada de las cámaras tras encadenar varios proyectos que no consiguieron devolverle la estabilidad profesional, ha encontrado un nuevo destino: laSexta. Y un nuevo compañero de viaje: Marc Giró y su Cara al show.. La propia Patiño ha confirmado su regreso en una entrevista publicada este sábado en El País, en la que reconoce que ha atravesado uno de los periodos más complicados de su vida profesional y personal. También explica que fue Santi Villas, codirector y productor ejecutivo de Cara al show y marido de Marc Giró, quien se puso en contacto con ella durante el verano para proponerle participar en el espacio. Ambos se conocen desde los tiempos de Sabor a ti, el programa de Ana Rosa Quintana en Antena 3.. Según ha podido confirmar EL MUNDO de varias fuentes, María Patiño será una de las invitadas de Cara al show esta misma semana y, tras esa primera entrevista, se incorporará al programa de Marc Giró como colaboradora. Se trata de un fichaje inesperado, no sólo por la cadena que la acogerá, sino también por el tipo de formato al que se incorpora, alejado de los programas de corazón en los que ha desarrollado buena parte de su carrera.. El fichaje supone, además, su regreso al grupo Atresmedia, donde comenzó a hacerse un nombre como periodista del corazón televisiva antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de Telecinco. Primero en Sabor a ti, después en ¿Dónde estás corazón?, junto a Jaime Cantizano, y posteriormente en formatos como A tres bandas. Fue aquella María Patiño incisiva, vehemente y capaz de convertir cualquier enfrentamiento en un acontecimiento televisivo la que acabó encontrando su sitio en Mediaset.. En Telecinco se convirtió en una de las figuras imprescindibles de Sálvame, participó en sus distintas versiones y terminó asumiendo también responsabilidades como presentadora. Durante años fue uno de los rostros de Socialité, el programa de crónica social de los fines de semana, y de Sábado Deluxe y Viernes Deluxe. Una trayectoria que la situó en el centro de algunos de los momentos más históricos del corazón televisivo y que la convirtió, para bien y para mal, en una de las principales representantes de una forma de hacer televisión que Mediaset terminaría rechazando.. El principio del fin llegó en junio de 2023, cuando Telecinco canceló Sálvame. La decisión supuso mucho más que la desaparición de un programa. Fue una ruptura con una etapa de la cadena, con sus protagonistas y con una manera de entender el entretenimiento que durante 14 años había marcado buena parte de sus tardes. Para Patiño fue también el comienzo de una montaña rusa profesional.. Primero llegó ¡Sálvese quien pueda!, el reality de Netflix que reunió a varios de los antiguos colaboradores de Sálvame en un viaje a Miami y México. Después, en mayo de 2024, el universo de la desaparecida productora La Fábrica de la Tele encontró refugio en las plataformas digitales con Ni que fuéramos Shhh, que comenzó sus emisiones a través de YouTube y Twitch y terminó dando el salto al canal Ten.. Aquella aventura, impulsada por la productora que acabaría convirtiéndose en La Osa Producciones Audiovisuales, consiguió recuperar parte del espíritu del viejo Sálvame. Sin los medios ni la audiencia de una gran cadena generalista, pero con una enorme repercusión en las redes sociales, Patiño volvió a ponerse al frente de un programa diario junto a compañeros como Belén Esteban, Kiko Matamoros o Víctor Sandoval. Era una forma de reivindicar que el público no había desaparecido, aunque Telecinco hubiera decidido prescindir de ellos.. Pero la gran oportunidad, la que parecía destinada a demostrar que aquel universo todavía podía funcionar en una televisión de primer nivel, llegó en 2025. RTVE fichó a María Patiño, Belén Esteban y parte del equipo paraLa familia de la tele, un ambicioso magacín para las tardes de La 1 que iba a combinar actualidad, entretenimiento y crónica social. Patiño compartiría las labores de presentación con Inés Hernand y Aitor Albizua.. El experimento terminó convirtiéndose en uno de los fracasos televisivos más sonados de aquel año. Su estreno estuvo rodeado de polémicas, cambios de fecha y dificultades para encontrar un hueco en la programación. Las audiencias nunca acompañaron y, después de apenas un mes y medio y 32 entregas, RTVE decidió cancelar el formato. Lo que debía ser la gran resurrección de los antiguos rostros de Sálvame terminó en una nueva despedida.. Patiño reconoce ahora que aquella experiencia fue especialmente dolorosa. En su entrevista con El País describe un programa en el que las expectativas habían superado las posibilidades reales de sus protagonistas y en el que, según su percepción, ninguno conseguía desarrollar el trabajo para el que había sido contratado. Hasta tal punto que, cuando le comunicaron la cancelación, sintió alivio.. Todavía quedaba un último intento. En septiembre de 2025, la periodista regresó a Ten para presentar No somos nadie, el heredero de Ni que fuéramos, que también contó con Carlota Corredera al frente de las emisiones de los viernes. Pero tampoco logró consolidarse. En enero de 2026, la cadena y La Osa anunciaron su cancelación y el programa se despidió definitivamente el día 30 de ese mes.. Desde entonces, María Patiño ha permanecido alejada de un trabajo al que llevaba prácticamente toda su vida dedicada. Un parón que, según confiesa, ha tenido consecuencias mucho más profundas de lo que podía imaginar. En su conversación con El País reconoce que necesitó ayuda psicológica, que se aisló de sus compañeros y que hubo momentos en los que ni siquiera soportaba encender el televisor.. «Llegué a ser incapaz de encender la tele porque me hacía daño», asegura. También admite que llegó a plantearse abandonar definitivamente la profesión y buscar otra forma de ganarse la vida.. A ese sufrimiento se sumó el sentimiento de rechazo por parte de la cadena en la que había pasado buena parte de su carrera. Patiño no esconde su malestar con Telecinco ni con algunos de los compañeros que, tras la cancelación de Sálvame, se han distanciado públicamente de aquel programa.. En la entrevista señala directamente a Terelu Campos y Carmen Borrego por sus críticas retrospectivas a la etapa de Sálvame. Le sorprende, asegura, que personas que durante años trabajaron en aquel formato renieguen ahora de él. Para Patiño, rechazar el pasado profesional equivale a negar una parte de la propia historia.. Una ruptura que contrasta con la situación de Jorge Javier Vázquez, su antiguo compañero y uno de los pocos rostros del universo Sálvame que continúa teniendo un papel protagonista en Telecinco. Patiño evita reprocharle esa continuidad. Al contrario, reivindica su profesionalidad, reconoce que hablan prácticamente a diario y celebra que haya recuperado en las últimas semanas su faceta más provocadora.. Su regreso se produce, además, en un momento en el que el corazón ha perdido buena parte del protagonismo que tuvo durante décadas en la televisión generalista. La actualidad política ha ocupado muchos de esos espacios y los programas tradicionales de crónica social han tenido que reinventarse. Patiño, sin embargo, no cree que el género haya muerto. Recuerda que Belén Esteban fue capaz de rozar recientemente el 20% de audiencia en ¡De Viernes! y considera que el interés por la vida de los famosos sigue existiendo, aunque reconoce que buena parte del corazón que se hace actualmente le resulta previsible y aburrido.. Precisamente ahí puede estar una de las claves de su nueva etapa. Cara al show no es un programa de corazón, sino un late night en el que Marc Giró combina entrevistas, humor, monólogos y una mirada irónica sobre la actualidad. Un espacio en el que Patiño tendrá que encontrar un registro distinto al de sus anteriores experiencias televisivas, aunque su personalidad, su espontaneidad y su capacidad para generar titulares encajan con el tono provocador del presentador.. Por ahora, lo que está confirmado es su participación como invitada esta semana y su posterior incorporación como colaboradora, aunque todavía está por concretar el contenido exacto de sus intervenciones. Patiño asegura que ha rechazado otras propuestas durante estos meses y que quiere volver a trabajar, pero sin repetir los errores que, a su juicio, la condujeron a una situación personal tan complicada.. Después de Sálvame, Netflix, las plataformas digitales, Ten, el frustrado salto a RTVE y una nueva cancelación, María Patiño vuelve a una gran cadena. Esta vez no para intentar resucitar un programa del pasado, sino para buscar su propio sitio en uno de los formatos más singulares de la televisión actual. Y lo hace en laSexta, la cadena que probablemente pocos habrían señalado como su próximo destino cuando Telecinco decidió cerrar definitivamente la puerta a Sálvame.
Noticias de Televisión
