El Gran Wyoming lleva toda la vida queriendo jubilarse, pero parece que no todo el mundo está dispuesto a dejarle marchar. Ni siquiera el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez ha querido sumarse a las despedidas que está provocando el anuncio de la retirada del presentador de El Intermedio y lo ha hecho con un mensaje que empieza como un agradecimiento y termina con una petición que bien podría haber salido de uno de los guiones del programa de laSexta. Porque Sánchez quiere que Wyoming se jubile, sí, pero después de su próxima investidura. Casi nada.
El presidente del Gobierno se suma a las despedidas del presentador de El Intermedio, que a sus 71 años dejará el programa en manos de Gonzo tras dos décadas al frente
El Gran Wyoming lleva toda la vida queriendo jubilarse, pero parece que no todo el mundo está dispuesto a dejarle marchar. Ni siquiera el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez ha querido sumarse a las despedidas que está provocando el anuncio de la retirada del presentador de El Intermedio y lo ha hecho con un mensaje que empieza como un agradecimiento y termina con una petición que bien podría haber salido de uno de los guiones del programa de laSexta. Porque Sánchez quiere que Wyoming se jubile, sí, pero después de su próxima investidura. Casi nada.. «Gracias, Wyoming, por tantos años acompañando a millones de españoles con humor, rigor y honestidad. Disfruta muchísimo de esta nueva etapa», ha escrito el presidente del Gobierno en su cuenta de X. Hasta ahí, una despedida institucional, cariñosa y de reconocimiento a quien lleva 20 años haciendo de la sátira política una de las señas de identidad de la televisión española. Pero faltaba la coletilla. Y menuda coletilla: «Eso sí, después de tanto tiempo… quédate hasta mi próxima investidura».. Sánchez ha decidido despedirse de Wyoming utilizando el mismo humor con el que el presentador lleva dos décadas analizando, criticando y despellejando a los políticos españoles. Y, de paso, ha colado en la felicitación una referencia a su propio futuro político. Porque una cosa es desearle a Wyoming que disfrute de su merecido descanso y otra muy distinta es renunciar a que siga sentado en su mesa cuando llegue la próxima cita electoral.. La petición tiene todavía más gracia si se recuerda cómo anunció el propio José Miguel Monzón, nombre real del Gran Wyoming, su jubilación. Este jueves, después de que se conociera que dejará El Intermedio a comienzos de 2027 y que Gonzo será su sustituto, el presentador se plantó en el mítico pico de la mesa para dar explicaciones a los espectadores. Y lo hizo, por supuesto, a su manera.. «Pues sí, me jubilo, ¿qué pasa?», arrancó. «Los que habéis seguido mi trayectoria profesional sabéis que mi mayor aspiración ha sido tumbarme a la bartola sin hacer nada. Solo he tardado 71 años en hacerlo». Pero la mejor parte estaba por llegar: «Mi sueño era jubilarme y quiero cumplirlo pronto, no vaya a ser que los de Vox lleguen al Gobierno y me quiten la pensión».. Es decir, Wyoming quiere jubilarse antes de que llegue Vox al Gobierno y Sánchez le pide que aguante hasta su próxima investidura. Dos maneras de mirar al futuro político español y una misma jubilación de por medio. Si algo demuestra este intercambio es que el presentador ha conseguido algo que no está al alcance de cualquiera: convertir su despedida televisiva en un asunto que también da juego en la conversación política.. No es para menos. Después de 20 años al frente de El Intermedio, Wyoming dejará uno de los programas más longevos de la televisión española. Lo hará a los 71 años, después de cuatro décadas de carrera en las que ha ejercido de músico, actor, humorista y presentador, casi siempre con esa mezcla de provocación, ironía y absoluta libertad que ha convertido en su marca personal.. Y se marchará como ha hecho prácticamente todo en su vida: a su manera y haciendo lo que le da la gana.. Su marcha, sin embargo, no supondrá el final de El Intermedio. El programa seguirá adelante con Gonzo, que regresa a la que fue su casa después de siete años al frente de Salvados. Wyoming quiso dejarlo muy claro durante su intervención: «Este programa lo hacen más de 100 personas y la que se va es solo una». Aunque, tratándose de él, no pudo evitar añadir que era la más atractiva.. También tuvo palabras para su sucesor, al que definió como un gran periodista, incisivo y un excelente presentador. «Todo lo que yo no soy», remató. Incluso prometió que, cuando Gonzo tome las riendas, hará algo que no ha hecho nunca: ver El Intermedio todos los días.. La noticia ha provocado una cascada de mensajes de reconocimiento. Desde su compañera Sandra Sabatés, que le ha deseado que disfrute de la vida, hasta Jordi Évole, que ha aprovechado el relevo para bromear con la posibilidad de que Wyoming presente Salvados. También Yolanda Díaz ha querido agradecerle tantos años de humor y actualidad. Y es que no todos los días se jubila alguien que lleva dos décadas colándose en los salones de millones de españoles para contarles las noticias y, acto seguido, darles la vuelta.. El propio Wyoming ha insistido en que todavía le quedan unos meses por delante y en que seguirá vinculado de alguna manera al programa. Lo que parece bastante menos probable es que esté dispuesto a retrasar su ansiado descanso hasta satisfacer la petición de Sánchez.. Después de 71 años esperando para tumbarse a la bartola, lo último que le faltaba a Wyoming era que el presidente del Gobierno quisiera retrasarle la jubilación por una investidura. Y eso que, seguramente, el presentador todavía tendría unos cuantos chistes preparados para la ocasión.
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